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Amber Tamblyn y otras mujeres atacan a Trump tras su vídeo obsceno confesando que sufrieron acoso sexual

«Esa parte de mi cuerpo, que el candidato presidencial de Estados Unidos Donald Trump recientemente ha descrito como algo por donde le gusta agarrar a las mujeres, la tuve magullada por la agresión de mi novio», ha publicado la actriz Amber Tamblyn

Amber Tamblyn en la serie «Dos hombres y medio»
Amber Tamblyn en la serie «Dos hombres y medio»
ABC.ES - abc_es Madrid - Actualizado: Guardado en: Actualidad

La filtración de un vídeo obsceno del candidato republicano a la Casa Blanca la semana pasada ha terminado pasándole factura a Donald Trump, aunque no como muchos, incluidos algunos de su partido, querrían.

«Cuando eres una estrella, te permiten hacer lo que quieras. Puedes hacer lo que quieras. Agarrarlas por el coño... Puedes hacer cualquier cosa…», se puede escuchar a Trump, en el vídeo de 2005. En otro momento del diálogo, el magnate llega a decir, sin reparo alguno: «Me moví tras ella como un perro, pero no pude tirármela. Y estaba casada. Entonces, de repente, ahora que la veo, tiene las tetas falsas y todo a lo grande».

A pesar de salir vivo del segundo asalto en el debate presidencial con Hillary Clinton emitido esta madrugada, la resaca por sus comentarios machistas todavía perdura en redes sociales como Twitter, que han preferido no hacer la vista gorda y cargar contra el magnate.

La primera en romper el hielo y cargar contra el que podría ser su próximo presidente ha sido la escritora Kelly Oxford, que el pasado viernes impulsó una campaña e Twitter bajo el hashtag #NotOkay (no está bien).

Ella comparte su propia experiencia, e insta al resto de las mujeres que hayan sufrido algún episodio similar a hacer lo propio con esas experiencias violentas o de acoso sexual. Muchas ya se han movilizado.

«Mujeres: tuitead vuestros primeros asaltos. No son solo estadísticas. Empezaré yo: un hombre me coge del «coño» y me sonríe. Tengo 12 años», ha escrito en Twitter Oxford. Pero no fue el único mensaje que compartió en la red de microblogging. Un dermatólogo hizo que se desnudase en el armario de su consulta cuando tenía 14 años; cuando tenía 13, un compañero le metió mano en clase de teatro, y con 16 un hombre entró en el baño de mujeres, la empujó y le preguntó si sabía lo que era una violación.

Amber Tamblyn siguió el ejemplo de la escritora y, este domingo, antes del debate presidencial, compartió una historia personal. LA actriz contó en Instagram que ella misma vivió en primera persona eso de lo que se regodeaba Trump. «Sus dedos estaban prácticamente dentro de mí, su otra mano bien agarrada en mi pelo. Grité, pataleé y lloré. Me llevó así, a volandas, a través de toda la sala, empujando a la gente que se encontraba a su paso hasta que llegó a la puerta principal», relataba.

I need to tell you a story. With the love and support of my husband, I've decided to share it publicly. A very long time ago I ended a long emotionally and physically abusive relationship with a man I had been with for some time. One night I was at a show with a couple girlfriends in Hollywood, listening to a DJ we all loved. I knew there was a chance my ex could show up, but I felt protected with my girls around me. Without going into all the of the details, I will tell you that my ex did show up, and came up to me in the crowd. He's a big guy, taller than me. The minute he saw me, he picked me up with one hand by my hair and with his other hand, he grabbed me under my skirt by my vagina— my pussy?— and lifted me up off the floor, literally, and carried me, like something he owned, like a piece of trash, out of the club. His fingers were practically inside of me, his other hand wrapped tightly around my hair. I screamed and kicked and cried. He carried me this way, suspended by his hands, all the way across the room, pushing past people until he got to the front door. My friends ran after him, trying to stop him. We got to the front door and I thank God his brothers were also there and intervened. In the scuffle he grabbed at my clothes, trying to hold onto me, screaming at me, and inadvertently ripped off my grandmother’s necklace, which I was wearing. The rest of this night is a blur I do not remember. How I got out to the car. How I got away from him that night. I never returned for my necklace either. That part of my body, which the current Presidential Nominee of the United States Donald Trump recently described as something he’d like to grab a woman by, was bruised from my ex-boyfriend's violence for at least the next week. I had a hard time wearing jeans. I couldn’t sleep without a pillow between my legs to create space. To this day I remember that moment. I remember the shame. I am afraid my mom will read this post. I'm even more afraid that my father could ever know this story. That it would break his heart. I couldn't take that. But you understand, don't you? I needed to tell a story. Enjoy the debates tonight.

Una foto publicada por Amber Tamblyn (@amberrosetamblyn) el

Y arremete contra el magnate republicano: «Esa parte de mi cuerpo, que el candidato presidencial de Estados Unidos Donald Trump recientemente ha descrito como algo por donde le gusta agarrar a las mujeres, la tuve magullada por la agresión de mi novio al menos la siguiente semana».

«Recuerdo la vergüenza. Me da miedo que mi madre lea este post. Me da aún más miedo de que mi padre conozca esta historia. Le rompería el corazón. No podría con eso. Pero me entendéis, ¿verdad? Necesitaba contaros una historia. Disfrutad del debate de esta noche», recordaba.

Y otras mujeres, miles de ellas, siguieron su ejemplo.

Paula Simons: «A un óptico, la primera vez que me pusieron lentillas, se le 'cayó' una por dentro de mi camisa, metió la mano, me toqueteó el pecho para 'salvarla'. Tenía 14 años».

Kate Spencer: «El entrenador de fútbol me manoseó el pecho discretamente mientras demostraba en clase de gimnasia cómo bloquear a alguien. Tenía 13 años».

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