Armada Española

El vino que dará la vuelta a Suramérica con el Elcano

Dos medias botas y un barril de Palo Cortado González Byass viajan con el buque escuela de la Armada Española

Verónica Sánchez / Antonio Vázquez

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En la cubierta del Juan Sebastián de Elcano, entre cabos y cabillas, dos contenedores de madera, perfectamente cerrados, llaman la atención del que sube al espectacular bergantín-goleta. El XC Palo Cortado de ‘Ida y Vuelta’ es especial y la tripulación lo sabe. Llevan a bordo una tradición que se había perdido hace más de dos siglos y que la bodega jerezana González Byass ha querido recuperar para este 90 crucero de instrucción.

 
Y es que este viaje es diferente y especial, no solo porque se celebran los 90 años de la entrega a la Armada Española del buque escuela construido en los astilleros gaditanos de Echevarrieta y Larrinaga. También el Juan Sebastián de Elcano conmemora el inicio de la conmemoración del Quinto Centenario de la Primera Vuelta al Mundo, que comenzó con cinco galeones y 237 hombres al mando de Fernando de Magallanes en 1519 y culminó tres años después, con una nave, la ‘Victoria’ y menos de 20 hombres. Y este año ya se celebra el inicio de este viaje que marcó un antes y un después en la Historia: las capitulaciones de Fernando de Magallanes y Carlos I.

 

Palo Cortado González Byass en Elcano

Palo Cortado González Byass en Elcano

Tradición recuperada en Elcano

En esta primera circunnavegación de Magallanes-Elcano los navegantes llevaban a bordo 253 botas y 417 odres de vino de jerez, tal y como consta en el libro de bastimentos que se conserva en el Archivo General de Indias y esa es precisamente la tradición que González Byass ha devuelto. Porque los vinos ‘de ida y vuelta’, además de ser de utilidad porque aumentaban el lastre del barco, destacan por sus especiales características, ya que, al mecerse al compás de las olas aumenta su oxigenación y, por lo tanto, su calidad.

 
El Juan Sebastián de Elcano regresará a Cádiz el próximo día 11 de agosto, tras haber pasado seis meses en la mar recalando en 11 puertos: Funchal, Las Palmas, Río de Janeiro, Montevideo, Buenos Aires, Ushuaia, Punta Arenas, Valparaíso, El Callao y Charleston. Los futuros oficiales de la Armada Española habrán recibido una completa formación integral (marinera, militar, técnica, social y humana). Y esta edición especial de vino Palo Cortado de la añada seleccionada de 1990, potente, amplio y muy persistente, con presencia de avellanas, almendras y ebanistería fina será embotellada y vendida, tras haber quintuplicado su valor durante el viaje.

 
De momento, el vino ya ha realizado el trayecto de Cádiz a Funchal y de allí a Las Palmas, mareándose, oxigenándose y, poco a poco, aumentando su calidad con el vaivén de las olas, porque la mar, de eso saben bien en la Armada, imprime un carácter especial a quien en ella vive.

 
Está haciendo el viaje a bordo del bergantín-goleta más querido por los españoles, un trocito de patria allá donde recala. La figura de los cuatro palos del Juan Sebastián de Elcano, con su doble misión de formación de los guardiamarinas de la Escuela Naval Militar y de embajada flotante de España, es única, como lo son las 235 almas que lo pueblan y es el vino que salió de la Tacita de Plata y volverá con él. Quién sabe si, quizá, habiendo cruzado el cabo de Hornos, el punto más meridional de América. El tiempo lo dirá.