EL PUERTO

El toreo, al alcance del aficionado

Eduardo Dávila Miura está impartiendo un curso para aficionados en El Puerto

Actualizado:

La tauromaquia, que desde siempre ha parecido inaccesible para el gran público, ahora está al alcance de todos gracias a la iniciativa del Club de Aficionados Prácticos que lidera el torero y ganadero sevillano Eduardo Dávila Miura. Ganas de aprender, pasión por la fiesta e ilusión son los requisitos necesarios para acceder a esta formación que  se desarrollará hasta hoy en la localidad gaditana de El Puerto de Santa María.

En esta ocasión, el conocido matador ha impartido dos cursos distintos, uno que comenzó el pasado viernes y se prolongó hasta el domingo y otro, para los socios del Club Vistahermosa, que dio comienzo ayer y finalizará hoy martes. Independientemente del curso que se está desarrollando para los socios del mencionado club, que tiene un carácter más privado, la mayoría de éstos se ofrecen a un perfil bastante abierto.

Desde que  comenzara esta iniciativa hace cinco años, ya se han impartido cuatro en la localidad portuense, siendo todo un éxito, sobre todo, por el reclamo que supone torear en una plaza de toros como la de la ciudad. Asimismo, cuarenta personas se han congregado en el curso que ha tenido lugar el pasado fin de semana y en el que se ha visitado también la ganadería de Fermín Bohórquez.

Y es que estos cursos están dirigidos a personas de cualquier edad que se sientan atraídos por el mundo taurino y que están interesados en conocer los secretos del toreo, aunque nunca hayan toreado. Al hilo de todo ello, Eduardo Dávila, asegura que a este curso han asistido personas de otros países procedentes de Alemania e Italia, además de distintas ciudades de la geografía española como Zaragoza, Madrid o A Coruña. A su vez, recalca que «los alumnos que vienen de fuera hacen un auténtico esfuerzo para poder estar con nosotros y luchan incluso con la alta ocupación hotelera de El Puerto en pleno mes de agosto».

El matador y ganadero asegura también que todas las personas del club se han formado a su vez durante los distintos cursos como profesores para enseñar las claves para que los aficionados, en tal sólo dos días, puedan ponerse a torear en un ruedo. Además, «siempre intentamos que haya una figura del toreo que nos acompaña». En esta ocasión, ha sido el maestro Ruiz Miguel quien contó experiencias y anécdotas de su carrera como torero. Del mismo modo, Dávila Miura recalca que «a los aficionados les llama mucho la atención compartir un rato de toros con un torero de esta categoría y, sobre todo, en una plaza como ésta que tiene un sabor especial dentro del mundo taurino, para mí, era la preferida junto a la Maestranza de Sevilla».

El Club de Aficionados Prácticos cuenta con un equipo de profesionales que pone a disposición del alumnado todo lo necesario para adquirir esta formación exprés. Y es que, muchas personas viven una experiencia única y dan un paso más en la Fiesta, ya que torean ante una becerra y saben lo que se siente. «Adquieren una visión más cercana al torero que cuando estaban en el tendido, les cambia la perspectiva, ahora saben lo que pesa un capote, el miedo que se pasa en el ruedo, el miedo al fracaso, a actuar en público, por eso, una vez finalizado el curso, valoran a los toreros mucho más que antes», explica Eduardo Dávila. Además, «aprender la técnica es importante pero pasar un fin de semana en convivencia con cuarenta personas que comparten tu afición enriquece mucho a la persona, porque en realidad se ha creado una familia que compartimos la pasión por la Fiesta y nos vamos reuniendo por distintas ciudades».

En relación a todo ello, el matador hace un balance de esta etapa y asegura que nunca imaginó este nuevo camino, haciendo especial hincapié en que «esto es lo que más me ha aportado en mi vida como torero, creo que soy mejor gracias a todas las personas que han pasado por esos cursos porque me han enriquecido muchísimo».

Es curioso que, algunos de los alumnos que acuden a estos cursos, como por ejemplo los extranjeros, no tienen arraigo a la Fiesta porque no han nacido en España, pero sí sienten la curiosidad de vivirla de cerca y de tomar contacto con algo que les hace ilusión, mostrando especial sensibilidad.

Por otra parte, Dávila Miura asegura que el valor es algo innato y aunque lleguen alumnos sin experiencia, tienen mucho valor y temple para salir a los ruedos. Y es que, todo ello pone de manifiesto que el toreo es algo que te entra en la cabeza, independientemente del lugar donde se haya nacido. Por ello, tal y como aseguran desde el Club lo más importante para comenzar es «querer hacer  y estar ilusionados con el aprendizaje, porque además, el toreo tiene unos valores semejantes a los de muchas profesiones». En este sentido, Eduardo Dávila explica que también suele dar conferencias a empresas en las que desglosa su experiencia en esta profesión. Sacrificio, tener humildad en los momentos de triunfo y  saber trabajar en equipo, son algunos de los valores que captan los alumnos y que son trasladables al día a día de cualquier profesional. Asimismo, además de aprender técnicas taurinas también se llevan un aprendizaje para su día a día.

Como principal anécdota de todos sus cursos, el matador de toros explica que durante el primer día siempre se les explica a todos que torear el último día es simplemente una opción que se les facilita pero que están en su derecho de abstenerse; en ese momento muchos de ellos dicen que no torearán pero cuando llega el día y se ven unos a otros, normalmente hay un 99 por ciento de participación en el ruedo. Porque el Club siempre quiere que los aficionados acaben la formación toreando a una becerra, que según el juego que ésta dé puede ser muy satisfactorio. Hoy, como colofón del curso en Vistahermosa, los alumnos terminarán toreando en la ganadería de Núñez del Cuvillo.

Eduardo Dávila se muestra especialmente ilusionado con esta etapa que está viviendo, «me ilusiona mucho, disfruto y amplío mi faceta en el mundo del toro que es realmente lo que me mantiene vivo». Además, esta familia le ha acompañado en muchos de sus grandes momentos como la vuelta a los ruedos el pasado mes de abril durante la Feria de Sevilla, momento en el que la mayoría de sus alumnos quisieron estar presentes. Asimismo, anima a todos los interesados en asistir a los próximos cursos a que visiten la página web http://clubaficionadospracticos.es/ para formar parte de esta gran familia y poder informarse de las distintas actividades que se organizan. El siguiente, será en octubre, en la plaza de toros de Espartinas, en Sevilla.

El futuro del toreo

Ni que decir tiene que en los últimos años está generando polémica entre seguidores y detractores. En este sentido, el torero se muestra con la preocupación normal que tiene el sector ante los últimos acontecimientos  que ha desatado la polémica y que están siendo cada vez más frecuentes en algunas ciudades de España. A su vez, se muestra desconcertado con algunos partidos políticos que en algunas ciudades apoyan la desaparición de la Fiesta y en otras se abstienen y aseguran que se mantendrá, apoyándose en la misma línea ideológica.

     Por ello, insiste en que «es inexplicable la actitud de algunos partidos políticos que incluso asegurando que apoyaban la Fiesta, se han unido a formaciones anti-taurinas en otras zonas. Algunos buscan votos a cambio y se van moviendo según les convenga». Al respecto, recalca que «éstos deberían de darse cuenta de la cantidad de gente que vive del mundo del toreo y del toro, porque si realmente el sector taurino fuera capaz de movilizarse y de mostrar todos los que realmente somos, se equipararía la situación, ya que somos muchos los que amamos este mundo».

De esta forma, sostiene que este tipo de iniciativas son necesarias para abrir la Fiesta a todo aquel que quisiera acercarse. También hace alusión al aporte económico que dejan los eventos taurinos durante su celebración, por ello, los amantes del toreo «pedimos el respeto que tiene cualquier actividad que mueve tanto dinero en España, para que el Estado siga apostando por esta tradición que deja números aplastantes», concluye Dávila Miura.