INNOVACIÓN EN EL AGRO

La versión «food truck» para molturar el aceite de oliva

Hace tres años, el empresario sevillano Antonio Salas invirtió todos sus ahorros en una almazara sobre ruedas con la que está recorriendo las pequeñas explotaciones olivareras

La versión «food truck» para molturar el aceite de oliva
INMA LOPERA Sevilla - Actualizado: Guardado en:

Nunca es tarde para la innovación y el emprendimiento. Con este convencimiento y ante la necesidad de buscar una salida laboral, el empresario sevillano Antonio Salas, natural de Morón de la Frontera, apostó en junio de 2014 por un proyecto original: transformar un camión en un peculiar molino de aceite móvil, con el que poder desplazarse a las explotaciones olivareras y molturar la aceituna a pie de campo.

Tras años trabajando en el Grupo de Desarrollo Rural (GDR) Serranía Suroeste Sevillana, otorgando ayudas y asesorando a otros emprendedores rurales, «a mis 56 años y estando en paro, el papel de emprendedor lo tuve que asumir yo, y con la ayuda de mi hermano, con gran experiencia en el sector oleícola, nos embarcamos en la aventura de poner en funcionamiento una almazara móvil», declara Antonio Salas.

La idea era la de dar servicio a «esos pequeños productores de olivar que quieren obtener el aceite de sus propias aceitunas pero que dado el poco volumen de producción no les salía rentable el transporte y la molienda en almazaras situadas a kilómetros de distancia», explica el empresario. Además, «con el hecho de molturar a pie del olivo se logra una mayor calidad en el aceite, debido a que transcurre muy poco tiempo entre la recogida y la molturación, produciéndose una mínima oxidación de la aceituna», añade.

La almazara móvil, «que sigue la moda de los food truck pero para el aceite de oliva», tiene una capacidad de molturación de «unos 400 kilos de aceituna a la hora», por lo que es ideal para explotaciones que cosechan «entre 500 a 10.000 kilos», declara el empresario.

Tras invertir todos sus ahorros en el proyecto, Antonio Salas asegura que «los comienzos fueron difíciles, ya que al estar montados sobre ruedas hay muchos vacíos legales y también normativas que cambian según la comunidad autónoma o incluso la provincia a la que te desplaces», critica el propietario de la almazara móvil. No obstante, «poco a poco vamos superando los obstáculos y ya hemos conseguido el registro sanitario europeo».

El año pasado consiguieron molturar «unos 150.000 kilos de aceite», aunque el empresario espera que «sea a partir de esta campaña de aceituna de molino cuando la almazara portátil empiece a despuntar, ya que el proyecto está mucho más maduro».

Hasta la fecha, Antonio Salas ha recibido llamadas de explotaciones pequeñas situadas en las provincias de Sevilla, Córdoba y Cádiz; en la comunidad de Extremadura, e incluso en la provincia de Ciudad Real. «Intento desplazarme a todas las fincas que requieren mis servicios y donde puedo llegar a molturar, para lo que únicamente preciso de un lugar de 40 metros cuadrados aproximadamente donde estacionar el camión y que la parcela tenga conexión eléctrica y uso de agua».

No obstante, también ha recibido encargos mayores, ya que «he atendido a varios pequeños productores que se han unido para abaratar costes, así como a grandes empresas agrícolas que tienen muchas variedades de olivar y quieren molturar una pequeña cantidad de aceite de cada una de las distintas aceitunas».

El aceite que se extrae de este particular «food truck» es el conocido como «aceite de oliva en rama», es decir, «el zumo natural de las aceitunas sin filtrar, que se caracteriza por su color verde más intenso y su espesor, siendo habitual que contenga partículas de la pulpa de la aceituna en suspensión». Es «la versión más auténtica del aceite de oliva», subraya el empresario, que recalca que «no hay mayor satisfacción que ver probar su propio aceite a aquellos agricultores que cuidan sus olivos como a uno más de sus hijos».

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