Entrevista a Diego Angulo

«Vamos a poner en riego mil hectáreas de olivar que van a triplicar su producción»

El director gerente de SAT Santa Teresa, compañía olivarera de Osuna, explica el proyecto para mejorar la rentabilidad de las explotaciones de los socios y atraer así el interés de los jóvenes por el campo

Diego Angulo
Diego Angulo - Raúl Doblado
Inma Lopera - Actualizado: Guardado en:

De las 65.000 hectáreas que incluye el término municipal de Osuna, 18.000 están dedicadas al cultivo de la aceituna. Por ello, el director gerente de la Sociedad Agrícola de Transformación (SAT) Santa Teresa, Diego Angulo, asegura que «hay que dar sentido a ese olivar con una industria potente que asegure su futuro y lo haga atractivo para los más jóvenes». El relevo generacional es una «prioridad» para la compañía olivarera dueña de la marca 1881, empeñada en ofrecer una salida empresarial alrededor del olivo que impida la fuga de la juventud mejor formada. Para ello, Santa Teresa tiene en proyecto realizar una obra de envergadura consistente en llevar agua a mil explotaciones de olivar actualmente en secano, lo que permitirá mejorar la rentabilidad de los productores y facilitar el manejo del cultivo gracias a las nuevas tecnologías, allanando así el camino para los nuevos agricultores.

-¿El agua es el factor más limitante para la productividad del olivar del municipio de Osuna?

-La inmensa mayoría de nuestro olivar es de secano porque no tenemos capacidad de regar ante la falta del recurso. Pero no renunciamos a que el agua llegue a Osuna. Y la única posibilidad que tenemos para ello es pedirle a Confederación Hidrográfica del Guadalquivir que nos autorice la reutilización del agua de la depuradora municipal, para poder poner en riego mil hectáreas de olivos de nuestros socios. Serían un millar de hectáreas que al pasar de secano a regadío podrían triplicar su producción, cambiando la filosofía de rentabilidad de las mismas. De hecho, pasarían de cultivar para sobrevivir a poder vivir de un cultivo. Además, hoy en día se riega con la facilidad y precisión que proporcionan las nuevas tecnologías, y es posible controlar todos los costes de una explotación desde el móvil, tablet o desde cualquier agenda electrónica (PDA). La rentabilidad y las tecnologías son buenas aliadas para ilusionar a los jóvenes con el sector y fomentar el necesario relevo generacional, que es una de nuestras obsesiones.

-¿Qué inversión tendrá que hacer la SAT en esta nueva obra?

-Se trata de un proyecto de envergadura presupuestado en más de siete millones de euros, por lo que la SAT, conformada actualmente por más de 600 socios, no tiene capacidad para sacar adelante por sí sola estas obras. Desde el minuto uno hemos contado con el apoyo del Ayuntamiento de Osuna, que nos ha abierto muchas puertas, y seguimos buscando apoyos de otras instituciones a las que pretendemos hacer llegar el mensaje de que se trata de un proyecto de interés para toda la comarca, pues para los proyectos de interés general y social generadores de empleo hay ayudas autonómicas. Se trata de un proyecto cuyas obras se prolongarán entre dos y tres años. A la espera de la financiación, ya hemos determinado dos zonas regables y estamos organizando a los agricultores que podrán estar en esas zonas.

-¿Qué supondrá para la producción de Santa Teresa el cambio de secano a regadío?

-En estas mil hectáreas se triplicaría la producción, pasando de unos 2.000 kilos de aceituna por hectárea en secano a 6.000 kilos por hectárea en regadío. Eso supondría aproximadamente para la SAT Santa Teresa unos cuatro millones de kilos de aceitunas más que también se procesarían en Osuna, tanto en nuestra empresa filial Osuna Mission, que se creó en 2006 y está dedicada a envasar aceitunas de mesa; como en nuestra propia almazara, para la que tenemos también redactado un proyecto de ampliación con la finalidad de pasar de molturar 800.000 kilos diarios a conseguir llegar a una capacidad de 1.300.000 kilos.

-¿Cómo va la campaña de verdeo?

-Nuestra cosecha oscila entre las 25.000 y las 30.000 toneladas de aceituna. En esta campaña se va a igualar más la producción de aceituna destinada a mesa y la destinada a molino, que es uno de nuestros objetivos. En cuanto al verdeo, actualmente hemos recolectado el 50% de lo que sería una campaña normal, y por lo que queda por cosechar, podemos adelantar que acabaremos la campaña con el 60% de lo que es una cosecha de verdeo al uso. Por variedades de aceituna, hemos recolectado el 70% de aceituna gordal respecto a una producción habitual y el 30% de aceituna manzanilla, con graves problemas de calibre. La variedad hojiblanca aún está en recolección, pero también presenta problemas en cuanto a calibre debido a las condiciones climáticas adversas. No obstante, pese a la caída de producción, todo lo que hemos cosechado para mesa tiene calidad, por lo que esperamos que tenga su compensación en precio y la facturación se mantenga. La SAT factura entorno a 18 millones de euros, un 45% procede del negocio de la aceituna de mesa, otro 45% del aceite y el 10% restante de los cereales.

-Con el aumento de cosecha previsto con el proyecto de regadío, ¿se prevé aumentar las ventas de aceituna de mesa a Osuna Mission?

-Claro. El objetivo es recibir cuatro millones de aceitunas más de nuestros socios para proveerle a Osuna Mission de esa cantidad extra, por lo que aumentará la compra de aceitunas a nuestros socios y disminuirá la cuantía que compra fuera. Osuna Mission está creciendo mucho y ya es capaz de vender el doble de lo que Santa Teresa le está aportando, por lo que tenemos mucho margen para aumentar nuestras cuotas. El objetivo es ser capaces de producir el 100% de lo que Osuna Mission necesita. Y esto le da muchísima tranquilidad a nuestros agricultores, pues saben que su cosecha futura se va a vender.

-La almazara de la SAT Santa Teresa es una de las primeras en ponerse en funcionamiento. ¿Para cuándo se prevé comenzar la actividad?

-Comenzamos hoy mismo a arrancar los motores. La campaña de molino también será corta, en torno al 80 ó 90% de lo que sería una cosecha normal, y todo apunta que la aceituna tendrá menos rendimiento graso que la campaña anterior, ya que el fruto del olivar tuvo todos los pronunciamientos en contra justo cuando se estaba haciendo la pulpa, que es donde se tiene que alojar la grasa. Lo que sí vamos a mantener es que nuestro aceite de mayor calidad lo envasamos para comercializarlo con nuestra marca 1881. Aproximadamente, el 40% de lo que producimos lo vendemos envasado y el resto, a granel.

-Las exportaciones de la sociedad copan el 10% del total. ¿Prevén aumentar esta cuota?

-Es una tarea que tenemos pendiente. El aceite no es un simple ingrediente más para la cocina, pues supone todo un acervo cultural. Hemos hecho catas en muchísimos mercados y estamos situados en Alemania, Noruega o Londres. Ahora el foco lo tenemos puesto en los países árabes.

-La gran mayoría del olivar de Santa Teresa es tradicional. ¿Apuesta la SAT por nuevos marcos de plantación?

-La superficie de olivar superintensivo en la SAT es testimonial. Intensivo hay algo, pero la gran mayoría responde al cultivo tradicional. Como nuestro olivar hojiblanco tiene doble aptitud nos interesa que sean olivos donde pueda entrar el paraguas y recolectar aceitunas para mesa. Si se estrecha el marco de plantación no podría usarse el paraguas y se imposibilita el verdear esos olivos, que tendrían que ir exclusivamente a molino. Eso en Osuna no funciona, pues en el municipio hay un especial interés por practicar el verdeo.

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