Cerdos en montanera
Cerdos en montanera - ABC
ENGORDE DEL CERDO IBÉRICO

Sólo la hierba puede empañar una montanera perfecta

Con una muy buena producción de bellota y con los precios del ibérico al alza, los ganaderos sólo piden que lleguen las lluvias y tiñan de verde los prados de las dehesas

SEVILLAActualizado:

Con la llegada del mes de octubre arranca la montanera, en una campaña que se inicia con muy buenas perspectivas en la provincia de Sevilla. Los cerdos ibéricos comenzarán a entrar en las dehesas para realizar el tradicional engorde a base de bellotas, un alimento que está más que asegurado este año debido «a la abundante carga de frutos sobre todo de las encinas y en muchas zonas también de los alcornoques», señala el técnico de Ganadería de Asaja Sevilla, José Manuel Roca.

A esta circunstancia se une que «los precios de salida del ibérico para la categoría de bellota suben este año respecto a los del año pasado». Así, «se habla de 36 euros por arroba, cuando el año pasado la cotización se mantuvo entre los 30 y 33 euros por arroba al inicio de la montanera», apunta. Igualmente, «los precios de arrendamiento de las dehesas para el engorde del ibérico rondan los 120 euros por porcino», es decir, «que el ganadero que no tiene finca en propiedad tendrá que invertir un 30% más este año en alquilar explotaciones extensivas», aunque esta inversión «la va a poder recuperar debido a las buenas cotizaciones del ibérico», según Roca.

Con los precios al alza y con la bellota asegurada, sólo resta despejar la incógnita de la disponibilidad de hierba en las dehesas para tener una montanera «excepcional», señala el técnico de Asaja Sevilla, que explica que «la hierba es imprescindible también para completar la alimentación del animal», pues se estima que un cerdo ibérico por día puede consumir unos ocho kilos de bellota y tres kilos de hierba, aproximadamente.

Los ganaderos esperan, por tanto, la llegada de las lluvias necesaria para que crezca la hierba y los pastos, aunque si las precipitaciones se retrasan, «podría provocar también un retraso de la entrada en montanera y tener consecuencias después en la campaña de sacrificios por aglomeraciones al final del periodo autorizado».

En cualquier caso, el sector del ibérico está «muy animado y optimista», según se ha reflejado en la reciente celebración de la Feria Internacional Ganadera de Zafra (Badajoz), que marca el pulso a la campaña de engorde del ibérico y en donde las subastas fijan tendencias en cuanto a los precios de los animales.

En dicho encuentro «se han disparado los tratos iniciales entre industriales y productores», afirma José Manuel Roca, sobre todo porque «no hay apenas stocks de productos del cerdo ibérico y los almacenes y establecimientos tienen que volver a llenarse para realizar con normalidad su campaña de comercialización». Además, «el consumo va a buen ritmo y las exportaciones están subiendo». Este auge de la demanda y la falta de reservas de piezas «justifican la subida de los precios en la presente campaña», recalca el técnico de la patronal agraria.

De hecho, «el precio del porcino ibérico de cebo de campo (que se alimenta a base de cereales y pastos en la dehesa y está preparado para el sacrificio sin haber pasado por la montanera) continúa subiendo en el mercado cada semana, cotizando casi a 28 euros la arroba», por lo que «esa subida tiene que trasladarse al ibérico de bellota, que es la categoría superior».

El censo de cerdos ibéricos de la categoría de bellota «se mantendrá en los mismos términos que en la montanera pasada», señala Roca, cuando se sacrificaron «unos 700.000 cochinos a nivel nacional». En cuanto a la Sierra Norte de Sevilla, las previsiones son que se produzcan «unos 70.000 cerdos ibéricos de bellota». Respecto a la pureza racial, «sólo el 40% de la producción sevillana será ibérico puro (100% ibérico), mientras que el 60% restante será ibérico cruzado con la raza duroc (correspondiente a las categorías 50% ibérico y 75% ibérico).

En cuanto a la raza duroc, Asaja Sevilla continúa instando al Ministerio de Agricultura a corregir algunos flecos en la norma vigente. Entre estos destaca «la obligatoriedad de tener reproductores machos con libro genealógico».

La patronal agraria recuerda que los machos de la raza porcina duroc se utilizan para cruzarlos con las cerdas ibéricas. De hecho, el 90% de la producción de cerdo ibérico nacional está cruzada con duroc, pero el problema radica, según Asaja, en que la raza duroc de libro genealógico que exige la Norma de Calidad «nada tiene que ver con el duroc de campo que habita en las explotaciones extensivas de las dehesas andaluzas». De hecho, «el duroc de libro es más adecuado para el cruce con otras razas de producción intensiva, por lo que el ganadero que produce duroc no lo hace para la dehesa, sino para el cebo», sostiene José Manuel Roca.

El segundo caballo de batalla que mantiene la patronal corresponde a la capa de montanera. Los productores están obligados a cumplir con el número máximo de cochinos a engordar por hectárea que establece la Norma en su anexo, un coeficiente que se asigna en función de la superficie vegetal cubierta de cada explotación, es decir, en función de una foto aérea que cuantifica el porcentaje de árboles que tiene cada finca. En este sentido, Roca critica que «es muy injusto que la sombra de un árbol sea la que determine la capacidad productiva de una finca».