AUTOMOCIÓN Y AERONÁUTICA

La salida del CEO de Carbures abre una pugna entre sus accionistas

Las familias Tarragó y Santacana denuncian que se impide su entrada en el consejo

Rafael Conteras, principal accionista de Carbures
Rafael Conteras, principal accionista de Carbures - LA VOZ
LUIS MONTOTO - @LMONTOTOR Sevilla - Actualizado: Guardado en:

Las espadas vuelven a estar por todo lo alto en Carbures tras la salida de su consejero delegado, Roberto Rey, que ha dejado la compañía gaditana para liderar la nueva inmobiliaria que ha creado Banco Popular. Este movimiento ha hecho que su fundador, Rafael Contreras —que controla directamente 14,7% de las acciones del grupo y tiene el respaldo del fondo de capital riesgo Black Toro Capital— vuelva a ponerse al frente de esta firma de manera interina. El regreso a los mandos del directivo que causó la profunda crisis de confianza de Carbures en 2014 ha provocado una reacción defensiva en el segundo mayor grupo de accionistas, liderados por las familias catalanas Tarragó (antiguos dueños de la multinacional Ficosa) y Santacana, que a través de las sociedades Anangu y Lacus detentan un 13,3%. Tarragó salió al rescate de Carbures en 2014 como consejero delegado y un año después salió del equipo directivo por desavenencias con Contreras.

Ahora el objetivo de Anangu y Lacus es que José María Tarragó (exconsejero delegado) vuelva a tener un puesto en el consejo de administración para defender los intereses de este 13,3%. Sin embargo, denuncian que en la Junta del 13 diciembre «se votará una propuesta del consejo para modificar el artículo 19 de los estatutos sociales» con la meta de que «los accionistas minoritarios no accedan al consejo por el sistema de representación proporcional previsto en la ley».

«Jose Maria Tarragó quiere velar porque se respete el derecho legal de los accionistas a tener una representación proporcional en el consejo», indican estas sociedades. Según los estatutos, el consejo de Carbures debe tener entre 3 y 12 miembros, y en la actualidad hay 9 consejeros nombrados, con lo cual hay tres vacantes. «Anangu y Lacus confían en que el consejo facilite el legítimo derecho a designar consejeros, y que se garanticen la máxima publicidad y transparencia de la Junta General Extraordinaria de Accionistas de cara a todos los accionistas».

Prácticamente un 60% del capital de Carbures está en manos de accionistas muy minoritarios que entraron en la firma en las sucesivas ampliaciones de capital que se realizaron en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB). Estos accionistas están en este momento muy desmovilizados.

Carbures, que registró unas pérdidas de 7 millones de euros durante los seis primeros meses de este año, tiene en marcha una profunda remodelación de su estructura societaria. El fabricante de fibra de carbono ha deslindado sus dos áreas de negocio, la automoción y la aeronáutica, pues cuentan con clientes y ritmos de desarrollo distintos. Con esta maniobra argumentó que «facilitaría la profesionalización y especialización de la gestión en cada una de las actividades a nivel económico, financiero y comercial, así como una óptima administración de los recursos». En estos años Carbures ha levantado factorías en Jerez y El Puerto especializadas en el negocio aeroespacial y otra en El Burgo de Osma para proveer a fabricantes de automoción. También ha hecho adquisiciones en los dos sectores, como la ingeniería sevillana MDU (aeronáutica) y la catalana Mapro (automoción). Ambos negocios están separados en las sociedades Carbures Aeroespace y Carbures Mobility.

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