Economía

La plaga «fantasma» que pone en cuarentena a la patata

El «Epitrix Papa» no daña al cultivo, pero Europa está bloqueando partidas andaluzas

Trabajadores recolectan tubérculos de la variedad patata roja
Trabajadores recolectan tubérculos de la variedad patata roja - ABC
INMA LOPERA Sevilla - Actualizado: Guardado en:

Los agricultores andaluces no quieren vivir otro desequilibrio alimentario como el que provocó en 2011 la llamada «crisis del pepino» pero en el sector de la patata, ante lo que desde Asociafruit califican como «una nueva supuesta contaminación, que realmente es inexistente y que pone su foco en el campo andaluz».

El sector productor critica duramente la decisión y posterior ratificación del Comité Permanente de Plantas, Animales, Alimentos y Piensos de la Comisión Europea que desde este verano tiene a la patata andaluza dentro del listado comunitario de organismos en cuarentena por incidencia de la plaga Epitrix Papa, lo que obliga a seguir medidas extremas y mucho más costosas para poder comercializar estos tubérculos de las explotaciones en cuarentena y de las anexas.

Se trata de una plaga nueva «de la que apenas existe bibliografía, y de la que se desconoce si lleva en la región toda la vida o no, pues el daño que causa al cultivo es nulo y tampoco tiene incidencia alguna en la salud humana, por lo que ni siquiera se puede considerar una plaga», declara el presidente del sector de Patata de Asociafruit, Marco Román.

Por ello, Román entiende que la cuarentena de la patata andaluza responde «a una decisión de política comercial que se ha tomado sin consenso científico», y que únicamente «beneficia a los Estados miembros del Norte y tiende la mano a las importaciones de patatas de terceros países ya que, al parecer, el Epitrix Papa sólo se ha detectado en España y en Portugal», subraya.

En este sentido, el presidente de la sectorial de Asociafruit explica que «los productores hemos estado alerta del contagio por Epitrix Similaris, conocida también como la pulguilla de la patata, pero «este verano se ha decidido cambiar al Epitrix Papa, sin que se haya hecho ningún análisis de riesgo de esta supuesta nueva plaga».

Asociafruit critica que en las múltiples inspecciones realizadas en Andalucía, «los técnicos europeos no estaban especializados ni documentados en esta plaga, ni sabían lo que realmente estaban buscando, por lo que cualquier grieta o daño físico en la patata se achacaba al Epitrix papa». Esta es la razón, según Román, por la que este año se han puesto en cuarentena «unas 20 explotaciones». Aún así, «la escasa presencia detectada justificaría la salida de la patata andaluza del listado comunitario de organismos en cuarentena», ya que para el sector «plagas importantes son la palomilla o el gusano de alambre, pero en ningún caso el Epitrix Papa», subraya.

La cuarentena establece una zona de erradicación de 500 metros alrededor de las parcelas infectadas. Esta decisión está condicionada a que España aporte informes de incidencia real de Epitrix Papa hasta finales de este año o principios del año que viene, siempre que no haya nuevas interceptaciones de patatas con síntomas en nuevos envíos a países europeos de una zona no demarcada.

Comercialización

Para poder comercializar estas patatas, los productores deben tomar medidas de control especiales, usando más tratamientos y cepillar o lavar los tubérculos, además de adjuntarle un pasaporte fitosanitario para salir de la zona delimitada en cuarentena. Sólo el lavado y el cepillado suponen un coste extra para los agricultores «de 0,10 euros por kilo, a lo que se sumaría el coste de los tratamientos programados y las labores como eliminar la hierba auxiliar», un desembolso «que está saliendo únicamente de la economía de los agricultores, ya que la Junta no está aportando presupuesto para la lucha contra esta supuesta plaga, pese a que la Ley de Sanidad Vegetal (Ley 43/2002) incluye partidas para esta causa», señala Marco Román.

Pese a las medidas asumidas por el sector productor de patata andaluz, Asociafruit critica que «ciertos países europeos están controlando los camiones de Andalucía y están bloqueando partidas de patatas que no tienen problema alguno sólo por la psicosis ante un supuesto contagio, que cada vez es más alarmante y que puede ocasionar grandes pérdidas al sector».

Sevilla, líder

Actualmente hay unas 10.000 hectáreas andaluzas de cultivo de patata y una producción de casi 296.000 toneladas. El 40% de la superficie total se encuentra en la provincia de Sevilla, seguida por Cádiz, con un 18%, y Málaga, con un 12%. De los cuatro tipos de patata que se siembran en Andalucía (extratemprana, temprana, media estación y tardía), la temprana es la que tiene mayor relevancia, y supone el 34% de toda la superficie sembrada, seguida de la de media estación, que ocupa alrededor del 33%. En 2015, Andalucía exportó patata por valor de más de 27 millones de euros, principalmente a países como Alemania, Bélgica, Reino Unido, Francia, Países Bajos y Portugal.

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