Imagen de la corta de Aznalcóllar
Imagen de la corta de Aznalcóllar - ABC
MINERÍA

La UCO desactiva el caso Aznalcóllar tras revisar los mails de la Junta

La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil indica que no se han detectado comunicaciones que permitan inferir la existencia de influencias sobre los miembros de la Mesa del Concurso para favorecer a una u otra empresa

SEVILLAActualizado:

El último atestado de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil desactiva las principales acusaciones que pesan sobre la Junta de Andalucía y la alianza empresarial entre Grupo México y Minorbis-Magtel en el caso Aznalcóllar. Tras analizar los miles de correos que se cruzaron los miembros de la Mesa del Concurso y del Comité Técnico (que designaron al ganador del concurso de los derechos sobre la mina sevillana), la UCO «no detecta ninguna comunicación o documento que permita inferir la existencia de influencias sobre los miembros del Comité Técnico o de la Mesa del Concurso para favorecer a una de las empresas licitantes». Se han analizado casi 125.000 e-mails, si bien la UCO indica que faltaban correos de determinados periodos de tiempo, debido a que no estaban almacenados en los servidores de la Junta.

El atestado de la UCO es relevante porque ha desmontado los argumentos de la compañía denunciante (la microempresa Emerita), y de la Audiencia de Sevilla (que reabrió la instrucción del caso el pasado año). La Audiencia pidió que se investigara la alianza societaria entre la firma cordobesa Magtel y Grupo México, ya que dudaba que existiese un acuerdo real entre ambas antes del concurso. Se acusa a Magtel de actuar como conseguidor gracias a su influencia en la administración andaluza y de cobrar por ello una comisión. Esta teoría se derrumba en el atestado de la UCO. En el documento entregado al juzgado de Instrucción número 3 de Sevilla, se reconstruye minuciosamente cómo se estableció la relación entre ambas firmas, con negociaciones muy rápidas debido a la premura que imponían los propios plazos del concurso. Se descarta así que la relación entre Grupo México y Magtel fuese ficticia.

También se detalla cómo se financió el proyecto ganador. Magtel utilizó como proveedores a las ingenierías más reconocidas del sector, como CRS, Ayesa, Ima y Golder; y a bufetes como Jones Day. La factura conjunta de los principales proveedores suman casi medio millón de euros, y se abonaron otros 286.000 euros más en impuestos. Esto, unido a decenas de pequeños proveedores, suma una inversión total de un millón de euros, que sufragó en principio Magtel en solitario. Posteriormente fue abonado por Grupo México, siguiendo los términos del acuerdo suscrito entre ambas sociedades, y esto dio origen a la sociedad de propósito específico Minera Los Frailes (en la que Grupo México tiene la mayoría y Magtel participa con un 2,68%). Minera Los Frailes fue la que aceptó los derechos sobre Aznalcóllar. Queda constancia de que Magtel no recibió un millón de euros por sus servicios como conseguidor, sino que se le abonó el importe que se invirtió en la redacción del proyecto.

La UCO relata que tanto los representantes de Magtel como los de Emerita mantuvieron contactos con los responsables de la administración andaluza, de ahí que reste importancia a las supuestas llamadas de presión que denunció haber recibido el responsable de Emerita por parte de representantes de la Junta (que por otra parte no están ni siquiera documentadas). Joaquín Merino, responsable de Emerita, afirmó que recibió presiones para fusionar su candidatura con la de Magtel. La UCO remarca que el mismo día que Emerita hace esa acusación, Magtel estaba sellando su acuerdo con Grupo México.