las granja de pavos de Procavi están controladas por un sistema informático
las granja de pavos de Procavi están controladas por un sistema informático - ABC

Agricultura en SevillaEl pavo se hace hueco en los menús de Navidad

La empresa sevillana Procavi incrementa su oferta para estas fiestas

SEVILLAActualizado:

La empresa avícola Procavi, con sede social en Marchena y perteneciente al Grupo Fuertes (cuya compañía más conocida es El Pozo), prevé cerrar 2017 con una facturación de más de 266 millones de euros, lo que supone un crecimiento cercano al 5% en relación al ejercicio anterior. Con una producción de 14 millones de pavos este año, la firma se enfrenta a una de las épocas de mayor repunte del consumo de carne de pavo, las fechas navideñas, cuando «se incrementa la producción, ya que se ponen a la venta referencias que sólo vendemos durante este período».

«Así, ponemos en los lineales una amplia variedad de canales de pavo de diferentes tamaños, además de referencias que este año tenemos por primera vez, como el roti de pavo», destaca la compañía. No obstante, la empresa explica que «el consumo de carne de pavo está muy implantado a lo largo de todo el año y, aunque, efectivamente, durante las fiestas navideñas se aprecia un repunte de ventas, la producción es muy uniforme durante todos los meses».

De hecho, este incremento del consumo ha propiciado que «Procavi no haya parado de crecer en sus 15 años de andadura, pasando de 6.200 toneladas de producto terminado en el año 2002 a las 151.000 toneladas que se estima que tengamos este año», convirtiéndonos en «la primera empresa productora de pavo en España y la cuarta a nivel europeo».

El origen: las granjas

Procavi cuenta con instalaciones de multiplicación, incubación, granjas de recría y cebo, matadero, salas de despiece, plantas de envasado e incluso fábricas de pienso, garantizando un producto homogéneo y controlado rigurosamente «de la granja a la mesa». El origen del proceso comienza en las granjas, con más de 350 ganaderos avícolas colaborando con la empresa en Sevilla, Huelva y Málaga.

«Son granjas del siglo XXI, en las cuales muchos de los procesos están controlados por un potente sistema informático», explican fuentes de la empresa. Los técnicos, a través de un ordenador, pueden gestionar la información de parámetros básicos para el bienestar animal como la ventilación, el nivel de CO2 o de amoníaco, y realizar los cambios oportunos para modificarlos, pues «a mayor confort, mejor se desarrolla el pavo, menos medicamentos precisa y más kilos de carne da».

Procavi asegura que «las potencialidades de este sector son enormes», pues «la carne de pavo es un alimento sano y con una amplísima versatilidad». De hecho, en 2016, la cifra de consumo en España de esta carne estuvo en los tres kilos por habitante, cifra todavía muy lejos de los 6,1 kilos por habitante consumidos en Alemania, los 5,5 kilos por habitante de Austria o los 4,9 kilos por habitante de Italia.