Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea
Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea - AFP

La Unión Europea solo ha respondido tres veces con aranceles a distorsiones del mercado

El Viejo Continente solo plantea medidas de salvaguardia en situaciones de excepcionalidad

MadridActualizado:

Los aranceles de Donald Trump al acero (25%) y al aluminio (10%) pueden derivar en una respuesta contundente de la Unión Europea en forma de medidas de salvaguardia. Es decir, adoptar aranceles para proteger el propio mercado ante distorsiones de terceros países a causa de las importaciones.

La OMC permite a los estados adoptar aranceles para proteger su mercado frente a distorsiones de otros países por una avalancha de importaciones de otras regiones. Sin embargo, para la Unión Europea no es habitual recurrir a las llamadas medidas de salvaguardia. Más bien se trata de algo excepcional ya que la tónica general en el Viejo Continente es el libre mercado.

La Comisión Europea (CE) tan solo ha aplicado en tres ocasiones decisiones de este tipo para defender su comercio: en 2002 a causa precisamente de aranceles de EE.UU. al acero; en 2003 por las mandarinas; y en 2004 para proteger el salmón.

La UE ha investigado en otras ocasiones la posibilidad de imponer medidas pero solo en estas tres ocasiones se adoptaron. Entonces se hizo a instancias de algunos estados miembros, mientras que ahora se ha iniciado la investigación de oficio por la Comisión por primera vez en 25 años.

Así, el órgano comunitario ya está inspeccionando 26 categorías de productos siderúrgicos para comprobar la idoneidad en esta ocasión de aplicar medidas de salvaguardia, que, en todo caso, tienen un límite máximo de aplicación de cuatro años más otros cuatro prorrogables.

Medidas «erga omnes»

Estas medidas se aplicarían «erga omnes», es decir, contra las importaciones de ciertos productos pero que afectan a todos los países. No habría, en principio, ninguna excepción con ningún territorio, salvo que se tuviera ya previamente un acuerdo comercial.

Fuentes de Comercio señalan que ya algunos estados han solicitado a la Unión Europea quedar al margen de estas medidas ya que las instituciones comunitarias tienen claro cómo actuar en caso de que los aranceles salgan adelante: imponiendo medidas de salvaguardia.

Sin embargo, la intención de la UE no es otra que esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos ya que, de momento, no pueden valorar el alcance de los gravámenes ni si estos finalmente los llegará a imponer EE.UU..