Héctor Jareño, director de Reliquiae, es todo un apasionado de la moda
Héctor Jareño, director de Reliquiae, es todo un apasionado de la moda

De la tapicería familiar a un negocio de bolsos de lujo

Reliquiae vende en 28 países su bolsos artesanales de piel

MADRIDActualizado:

Transformar un pequeño taller artesanal de tapicería en un negocio del siglo XXI es una experiencia que se encuentra pocas veces. Reliquiae es una empresa que vende bolsos de lujo de piel, artesanales, a través de su web a 28 países. Algunos conocerán la marca por ver a Su Majestad la Reina Letizia luciendo algunas de estas obras de arte. «Los Reyes son nuestros mejores embajadores. En este país no somos conscientes del valor de la imagen que los Reyes tienen a nivel internacional», afirma Héctor Jareño, el director general de Reliquiae, interiorista y todo un apasionado de la moda, una herencia que ha recibido de su madre.

Héctor Jareño heredó en 2011 el taller de tapicería (especializado en piel) de su padre Juan cuando éste se jubiló. Lo había fundado en 1957. «En aquellos época, la artesanía carecía de prestigio social. Entonces el reconocimiento era para médicos y abogados», sonríe Héctor. Aunque no estaba en su hoja de ruta, Jareño hijo se encargó de la empresa familiar y dio un vuelco al negocio. «El taller es el alma de Reliquiae. Lo cogí para convertirlo en una empresa viable y con futuro. Había que diversificar el producto, digitalizarlo e internacionalizarlo», cuenta. Y así fue.

Jareño hijo era consciente de que contaba con todos los ingredientes necesarios para acceder al lujo a nivel internacional: un alto contenido en diseño que le proporcionaba su formación y sensibilidad, la identidad cultural de nuestro país («nuestra cultura es tremendamente admirada fuera», dice) y la experiencia y conocimiento de la artesanía y de la piel. «El lujo es artesano —afirma—. El reto era concretarlo en un proyecto empresarial».

Como producto eligió los bolsos. «Transformé el taller de sofás en taller de bolsos. Los bolsos me permiten una operativa más fácil para exportar y podía ser más competitivo en el diseño», recuerda.

El icónico modelo Archy, el más conocido de la firma asturiana
El icónico modelo Archy, el más conocido de la firma asturiana

Héctor presentó su primera colección de bolsos en Madrid en 2012. Desde entonces la marca no ha hecho más que crecer y consolidarse en el lujo. Los precios de sus productos van de los 500 euros a los 2.500 euros. El icónico es sin duda el modelo Archy (cuesta 890 euros), el más conocido. También han incorporado carteras, monederos, tarjeteros y cinturones. Este año la empresa superará el millón de euros de facturación. El 90% llegará de las exportaciones.

«Todo el proceso es artesanal, desde la elección de la piel, el control de calidad y los envíos», explica Jareño. A estos bolsos se les somete hasta un test de presión para ver cómo les afecta los cambios de presión y humedad durante su transporte. «Un bolso normal se tarda ocho horas en elaborar. Uno más complejo mucho más», asegura Héctor.

El taller en Gijón cuenta con un equipo de diez artesanos. «Estamos formando a más, porque una de las debilidades de los negocios artesanales es que necesitas ir formando reemplazos y nuevos artesanos a medida que la marca crece».

Desde 2015 Reliquiae desarrolla una línea exclusiva de producto en colaboración con la joyera japonesa Tasaki. Las joyas de esta empresa asturiano se venden en el mercado asiático. Y también trabajan bufandas de lana y pañuelos de seda en colaboración con otros talleres artesanales españoles. «La lana trabajada en Astorga sigue un proceso con siglos de tradición incluso con máquinas antiguas», cuenta Héctor.

Además de la web, Reliquiae tiene tienda en Gijón y el pasado mes de marzo esta firma abrió una flagship store en plena milla de oro en Madrid, en la calle Serrano.