El incremento retributivo registrado hasta abril parece estar siguiendo las directrices marcadas en el anterior Acuerdo Interconfederal
El incremento retributivo registrado hasta abril parece estar siguiendo las directrices marcadas en el anterior Acuerdo Interconfederal - ICAL

Los sueldos en convenio subieron un 1,56% de media hasta abril

El dato del IPC adelantado del mismo mes subio hasta el 1,1%

MADRIDActualizado:

La subida salarial media pactada en los convenios colectivos registrados hasta abril se situó en el 1,56%, ligeramente por encima del 1,53% de marzo, según datos provisionales publicados por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Esta variación salarial es más de cuatro décimas superior a la tasa del IPC interanual del mes de abril (1,1%) adelantada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a finales del mes pasado y cuyo dato definitivo se conocerá mañana.

En ausencia aún de una referencia salarial pactada entre patronal y sindicatos para 2018, el incremento retributivo registrado hasta abril parece estar siguiendo, de manera aproximada, las directrices marcadas en el anterior Acuerdo Interconfederal de Negociación Colectiva, que planteaba subidas salariales de hasta el 1,5%.

Patronal y sindicatos se encuentran negociando un nuevo acuerdo interconfederal de negociación colectiva, en principio de carácter plurianual, para 2018 y 2019.

UGT y CC.OO. han planteado a la CEOE establecer un sueldo mínimo de convenio de 1.000 euros mensuales brutos y un alza salarial mínima del 3,1% como resultado de una inflación prevista del 1,6% más 1,5 puntos adicionales de recuperación de poder adquisitivo perdido en la crisis. A ello habría que sumar un aumento adicional derivado de las ganancias de productividad, aunque su cuantía iría en función de cada empresa o sector.

La CEOE, por su parte, propone para 2018 un aumento salarial en línea con el planteado para 2017, aunque otorgando una especial importancia a la parte variable. En concreto, ofrecen un incremento de hasta el 2% más un variable ligado a determinados factores (resultados de la empresa, absentismo, etc.).

Convenios registrados

A 30 de abril de 2018 se habían registrado un total de 2.148 convenios colectivos, un 16,2% más que en igual periodo de 2017, con efectos sobre algo más de 5,3 millones de trabajadores, cifra un 29,4% superior a la del año anterior. Del total de convenios registrados hasta abril, 1.598 eran convenios de empresa, con efectos sobre 349.500 trabajadores, mientras que los 550 restantes eran convenios de ámbito superior al empresarial y daban amparo a 5 millones de trabajadores.

La subida salarial media pactada en los convenios de empresa se situó en el 1,29% hasta abril, por encima del 1,27% de marzo, en tanto que el incremento salarial de los convenios de otro ámbito alcanzó el 1,58%, frente al 1,54% del tercer mes del año. Hasta abril, la jornada media pactada en convenio se situó en 1.764,1 horas anuales por trabajador (1.717,5 horas en los convenios de empresa y 1.767,3 en los convenios de ámbito superior).

Menos descuelgues

La estadística de Empleo revela además que hasta abril se registraron 403 inaplicaciones de convenios, un 10,4% menos que el mismo periodo de 2017, que afectaron a 8.039 trabajadores, un 12,2% menos que un año antes. En el 60,1% de los casos las empresas se descolgaron de la cuantía salarial recogida en convenio, y el 12,1%, además, del sistema de remuneración.

El 90,8% de los 'descuelgues' se resolvieron con acuerdo entre las partes en el periodo de consultas. La mayor parte de los trabajadores afectados por las inaplicaciones se concentra en el sector servicios, con 3.499 empleados afectados, y en la industria (3.412 afectados), seguidos del sector de la construcción (881) y la agricultura (247).

Respecto al tamaño de las empresas, el 28,9% de los trabajadores afectados están en empresas de 250 trabajadores o más, aunque la mayor parte de las empresas que presentan inaplicaciones, el 86,7%, tienen menos de 50 trabajadores en plantilla.

El 'descuelgue' de los convenios supone la revisión de las condiciones laborales en las empresas. La reforma laboral de 2012, de la que se cumplen ahora seis años, introducía mayor facilidad para que empresarios y trabajadores pudieran pactar estas inaplicaciones. El objetivo, según el Gobierno, era el de evitar despidos.