Economía

Stiglitz: «Sin Reino Unido, la dominación de Alemania en la UE será más clara»

El economista Joseph E. Stiglitz aconseja en su último libro acabar con el euro o reformarlo a fondo para así salvar la Unión Europea

El economista Joseph E. Stiglitz posa en la Fundación Rafael del Pino
El economista Joseph E. Stiglitz posa en la Fundación Rafael del Pino - IGNACIO GIL

Matar al euro antes que dejarlo morir lentamente para así salvar la Unión Europea. Es la redentora solución sin atajos que ofrece el premio Nobel de Economía 2003, Joseph E. Stiglitz (Gary, Indiana,1943), para resolver el futuro de la integración continental. Eso sí, cuando se explaya en sus argumentos en una entrevista en la Fundación Rafael del Pino de Madrid, el economista describe que lo ideal sería que la Eurozona acometiera una integración mayor y más equilibrada en lugar de permanecer en tierra de nadie. Ferviente crítico de la austeridad de Berlín y Bruselas, este profesor de la universidad de Columbia (Nueva York), propone en su último libro «El euro» (Taurus) medidas como la mutualización de la deuda europea para así terminar el edificio de la moneda común.

En su libro señala que las desigualdades entre países europeos han aumentado desde 2007 por el euro. Sin embargo, desde 2002 España ha crecido un 14%, más que Francia e Italia en este periodo

Si tomamos la Eurozona en conjunto no se ve un aumento del crecimiento espectacular desde 2002. Y se observa un comportamiento muy negativo desde que comienza la crisis, cuando hubo un «shock» de pánico ante el euro. La crisis fue el examen para evaluar a la moneda común. Y lo suspendió. El euro no originó la debilidad económica, pero complicó la respuesta a la crisis. España creció mucho antes de 2008, pero eso a la larga fue un problema ya que parte de este crecimiento no era sostenible y alimentó la burbuja inmobiliaria. El euro creó una falsa sensación de confianza, parecía que el peligro se había extirpado. Se redujo el riesgo en los tipos de interés de la deuda y los créditos. Los mercados pensaron que había comenzado una nueva era. Y el dinero entraba de todos lados a España. Y ello se traducía en un gran crecimiento

Propone algunas medidas para cambiar la Eurozona como la mutualización de deuda. Pero eso ya está pasando con las compras del BCE

Mucha de esta mutualización no es transparente. Siempre está el riesgo latente de que se excluya a uno de los países más débiles. Es una mutuailización muy tenue. Debería haber un marco institucional más integrado, porque uno de los problemas del euro es que los países emiten deuda en monedas que no controlan. Y esto abre la puerta a crisis de deuda soberana. Lo que no ocurre en EE.UU, porque emitimos en dólares y controlamos cuántos dólares hay. Es por ello que si Francfort imprime euros, debe emitir deuda soberana conjunta de la Eurozona, con límites por supuesto. Solo así puede haber un pacto institucional

En su libro menciona que la crisis de la moneda única ha fortalecido los populismos...

El populismo existe más allá del euro. Lo vemos en EE.UU. con Donald Trump o en Hungría con los inmigrantes, pero los problemas del euro los han avivado dentro de la Eurozona. Igualmente, en un momento en el que en EE.UU. o Europa hay un desempleo elevado, los decepcionados con el sistema votan soluciones populistas, lo que es electoralmente peligroso.

¿Cree que la UE puede avanzar más rápidamente sin Reino Unido?

El hecho de que el euro no fuera muy bien contribuyó al voto del Brexit. Cuando los británicos cruzaban el Canal no veían que las cosas fueran demasiado bien. Veían un proceso burocrático que no funcionaba. En algunos aspectos la UE avanzará más rápido sin Reino Unido, como en defensa, pero en otros no. En política se funciona mejor cuando hay varios poderes. Ahora en la UE se concentra todo más en un único poder. Ahora que Reino Unido no está, y con los apuros económicos de Francia, España e Italia, la dominación de Alemania es muy clara. Es muy duro para una unión de 27 países funcionar de una forma tan desequilibrada.

Pero en la campaña del Brexit, tuvo más importancia la cuestión de la inmigración que la economía. Esta semana, Londres ha anunciado que las empresas deberán hacer listas con los nombres de sus empleados europeos. ¿No es peor la alternativa a la UE?

En el mundo imperfecto en el que vivimos, la libertad de circulación de trabajadores quizá debiera restringirse según los países. Probablemente habrá más inmigración a Reino Unido porque todo el mundo habla inglés. Igual que a un país con menos paro.

En España hay un desempleo alto y no se habla inglés y también ha recibido un gran número de inmigrantes

Hablo en general. La cuestión es que la inmigración es un tema muy complejo que no se puede resolver como ha hecho Europa.

Usted ha asesorado a José Luis Rodríguez Zapatero ¿Qué piensa de la crisis del centro-izquierda en algunos países, entre ellos, España?

El centro izquierda afronta una crisis en muchos países, porque ya no presenta una visión alternativa al centro derecha al aceptar el libre mercado y la globalización. Cuando hay restricciones presupuestarias, no hay muchas diferencias en políticas sociales o en luchar contra la pobreza con la derecha. Pero algo está cambiando. En Estados Unidos, Bernie Sanders tuvo mucho apoyo al presentarse en las primarias del Partido Demócrata, algo impensable que ocurriera para un «socialista» hace veinticinco años en Estados Unidos. Hillary Clinton ha cambiado ciertos puntos y ha construido una agenda mucho más progresista que la que hizo Bill Clinton. Una visión más a la izquierda que la que representaban Tony Blair o Gerhard Schroeder.

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