Luis Campos Villarino, presidente de A.M.A.
Luis Campos Villarino, presidente de A.M.A. - ABC

«Somos una de las aseguradoras más solventes del país», afirma el presidente de A.M.A.

Luis Campos Villarino subraya que «no necesitamos fusionarnos con nadie»

MadridActualizado:

El médico pontevedrés Luis Campos Villarino accedió a la presidencia de A.M.A. Seguros, la mutua de los profesionales sanitarios que tiene 650.000 asegurados, en mayo pasado al suceder en el cargo al también pontevedrés Diego Murillo.

—¿Cuáles son los retos que tiene A.M.A. para el nuevo año?

—El principal objetivo es crecer en todos los ramos en los que estamos presentes y seguir ofreciendo un servicio de calidad con precios ajustados, sin escatimar en las prestaciones que ofrecemos a nuestros mutualistas. Ya más de 650.000 profesionales sanitarios confían en A.M.A. para asegurar diferentes ámbitos de su vida profesional o personal. Queremos que nuestra base de mutualistas crezca, como lo ha hecho año tras año, favorecida por nuestra especialización sanitaria y por el conocimiento que tenemos del sector, esperando que toda la sanidad española esté en su momento dentro de nuestra mutua. A.M.A. nació de una unión entre médicos, veterinarios y farmacéuticos y posteriormente se amplió a todo el sector sanitario; y es esa especialización, junto a la gestión rigurosa de riesgos, la que ha marcado nuestra trayectoria y el principal reto que seguimos planteándonos para el futuro. Nuestro hecho diferencial, en relación con el resto de aseguradoras, es ser útiles a unos profesionales muy vocacionales, al colectivo sanitario; entre todos hemos llegado al convencimiento que el camino que llevamos es el correcto. Se nos han podido presentar escenarios alternativos, nuevos proyectos, nuevas leyes o exigencias, pero el carácter diferencial de A.M.A. de prestar servicio al colectivo sanitario lo llevamos en el ADN de nuestra mutua. Tanto es así que nuestro consejo de administración está formado exclusivamente por presidentes y directivos de consejos generales y de colegios profesionales de la Sanidad.

—Parece que se están planteando fusiones o «acuerdos de colaboración» en el sector. ¿A.M.A. tiene prevista alguna operación corporativa?

—En absoluto, no necesitamos fusionarnos con nadie. Las cuentas de A.M.A. están saneadas; somos una de las compañías más solventes del país. Nuestro exceso de capital sobre los requerimientos de Solvencia II es del 276%, muy por encima de la media del sector asegurador en España y en Europa. Como usted pregunta, es verdad que algunas compañías están ahora estudiando posibles procesos de fusión o acuerdos de colaboración, pero eso ya lo podíamos prever desde que algunas aseguradoras han tenido que acogerse a medidas transitorias, solicitando prórrogas, para cumplir los objetivos de Solvencia II. En A.M.A. no necesitamos fusionarnos. Tenemos establecidos unos criterios muy claros en lo que a patrimonio y a gestión del riesgo se refiere, que redundan en una prestación de servicios y un diseño de productos muy fiables, competitivos y adecuados a las necesidades de nuestros mutualistas.

—¿Pero nunca han tenido ofertas?

—Le tengo que confesar que, lógicamente, a lo largo de los años nos han llegado ofertas para compartir negocio tanto en España como en América para gestionar carteras que siempre han sido estudiadas en profundidad por el bien de nuestros mutualistas, pero nunca nos ha compensado cambiar el modelo original: nacimos como consecuencia de una demanda del colectivo sanitario y nunca nos saldremos de él. Nosotros seguimos hacia arriba en nuestro sector. 2016 fue el quinto año consecutivo en el que logramos un crecimiento sostenido por encima de dos dígitos. Por tanto, somos una compañía muy eficiente y con una cartera de negocio creciente.

—Desde hace unos días su compañía empieza a operar también el ámbito de los seguros de vida ¿Es el paso que les faltaba?

—Como le dije antes, en A.M.A. siempre hemos intentado estudiar y conocer las necesidades de sus mutualistas y las oportunidades de negocio que pueden surgir en el mercado; así pasó con las coberturas de automóviles y con el resto de pólizas. Ahora nos demandan otras prestaciones y hemos encontrado la manera de adaptarnos a los nuevos contextos. Tras la autorización pertinente por parte de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones del Ministerio de Economía para operar con la sociedad A.M.A. Vida Seguros y Reaseguros, S.A. ya hemos suscrito las primeras pólizas colectivas con colegios profesionales. Por tanto, ya disponemos de pólizas de vida riesgo con coberturas individuales y colectivas, vida ahorro e Incapacidad laboral transitoria (ILT) y todas las demás gamas de productos que ya se comercializaban en A.M.A.: riesgos patrimoniales –responsabilidad civil profesional–, automóvil, accidentes, multirriesgo, ramos diversos y decesos, etc...

—¿Cómo les percibe el mercado? ¿Tienen datos sobre satisfacción del cliente?

—Nosotros analizamos periódicamente nuestros productos y sabemos que la percepción de nuestros asegurados es excelente. Además, estamos en un continuo proceso de innovación y digitalización que redunda en mejor personalización de las prestaciones a los mutualistas, además de ahorrar tiempo y optimizar recursos. Pero también le tengo que comentar que nos enorgullece que organizaciones independientes como la OCU nos consideren una de las mejores compañías de seguros en España. El último informe hecho público por esta organización destaca que los seguros de automóvil a todo riesgo de A.M.A. están entre los dos mejores que existen en España. Es un hito muy importante porque en la encuesta han participado casi 13.000 socios de la OCU y se han auditado 25 compañías de seguros. Como se puede imaginar, los clientes siempre quieren lo mejor y lo más atractivo para su vida y sus bolsillos. Hay compañías que son muy grandes, se anuncian mucho en la TV y tienen muchas pólizas, pero no ofrecen nuestro nivel de satisfacción, calidad y experiencia.

—¿Por qué varias compañías han abandonado las coberturas de responsabilidad civil profesional?

—El momento que vivimos en este aspecto es de especial incertidumbre para los sanitarios. Por un lado, porque en los últimos años se ha experimentado un aumento muy significativo tanto del número de reclamaciones como de las cuantías reclamadas contra los profesionales. Y por otro, porque muchas compañías, algunas de ellas multinacionales, entran en el ramo con el señuelo «low cost» y cuando se dan cuenta de la imposibilidad de gestionar los estrechos márgenes de este negocio y de la dificultad de la gestión de estas pólizas, abandonan el sector o desaparecen del mercado. Nosotros en A.M.A. hemos mantenido en los últimos veinte años la misma política de servicio al mutualista y vamos a seguir a su lado. Nuestros asegurados están tranquilos sobre la permanencia de A.M.A. en el ramo, frente a la incertidumbre que pudieran generar otras aseguradoras multinacionales que ya en 1996 abandonaron las coberturas de estos riesgos para el colectivo sanitario. En los últimos veinte años hemos gestionado ya más de 21.000 siniestros, con un porcentaje de éxito del 97% en demandas penales. Tenemos la garantía de un gran equipo de 300 abogados, especializados en el sector sanitario, repartidos por toda España. Además, los seguros de responsabilidad civil profesional de A.M.A. no solo incluyen el pago de las indemnizaciones a las que pueda ser condenado el sanitario reclamado y su defensa jurídica, también ofrecemos otras coberturas como la protección de la huella digital para evitar que pueda dañar la reputación del profesional; o la posibilidad de contrademanda para reclamar daños y perjuicios causados al asegurado y la asistencia psicológica. Para A.M.A. lo más importante sobre cualquier tema que surja en responsabilidad civil profesional es la defensa del asegurado tanto en lo personal como profesional.

—Se está hablando mucho de la mediación. ¿Qué nos dice al respeto?

—La mediación la hemos realizado y la seguimos aplicando desde el mismo momento que empezamos con el seguro de responsabilidad civil profesional, porque es una práctica inherente al sector de la RCP; aplicando una expresión médica podríamos decir que es algo que tiene sus indicaciones, pero nunca se puede generalizar porque, si no, aceptamos siempre la responsabilidad del profesional sanitario en todos los procesos. El uso indiscriminado de la mediación anticipa la condena social del profesional sanitario poniendo en duda su buena praxis y favoreciendo la realización de la medicina defensiva.