Joe Kaesner, CEO de Siemens AG
Joe Kaesner, CEO de Siemens AG - ABC

Siemens recortará miles de empleos

Según han filtrado varias agencias en Alemania, la compañía cerrará prácticamente la mitad de sus centros de las divisiones de energía y gas, además de numerosas extensiones de la unidad de industrias y procesos.

Corresponsal en BerlínActualizado:

Siemens afronta una reestructuración sin precedentes que supondrá nuevos recortes de miles de empleos y una prueba de fuego para su CEO, Joe Kaesner. Según han filtrado varias agencias en Alemania, la compañía cerrará prácticamente la mitad de sus centros de las divisiones de energía y gas, además de numerosas extensiones de la unidad de industrias y procesos. Magazin avanza que algunos de sus centros podrían ser vendidos, como el de Erfurt, en la mayor reorganización desde que en 2015 se decidiese el despido de 4.500 trabajadores. Desde que Kaeser fue nombrado consejero delegado, en 2013, se han recortado un total de 15.000 empleos.

Los motivos por los que Siemens adoptará tan drásticas medidas con la adaptación a la economía digital y un mapa de plantas que, debido a la campaña de adquisiciones de los últimos años, muestra demasiada densidad. Los criterios de cierre serán los de eficiencia. Mientras se prevé el mantenimiento de grandes centros de construcción de turbinas de vapor como el de Mülheim, otros más pequeños como los situados en Görlitz o Erfurt no pasarán la criba.

Se trata de fábricas instaladas allí aprovechando en su momento ventajas fiscales o incentivos a inversiones en los Bundesänder del este pero que no cuentan alrededor con un mercado importante. Ese mismo criterio será el seguido a escala internacional, por lo que desde hoy mismo las factorías Siemens han entrado involuntariamente en un proceso de competencia entre ellas por la supervivencia.

La directiva trabaja ya, además, en el amplio programa de jubilaciones incentivadas y anticipadas, además de un recorte de empleo «socialmente aceptable», para lo que se están aprovisionando compensaciones. Siemens englobará el nuevo recorte con el todavía pendiente desde 2014, cuando se anunció la supresión de 4.500 empleos de los cuales solamente 1.100 han desparecido realmente. El número de empleados de Siemens en todo el mundo sigue superando los 30.000.

Las deliberaciones están teniendo lugar a puerta cerrada en el consejo de administración, aunque, en vista de la gravedad de las medidas, ya se han efectuado consultas a los consejos económicos. Se espera que el próximo 9 de noviembre, en su conferencia de prensa anual, el propio Kaesner de los detalles en persona.

Los trabajadores alemanes están protegidos por el «Radolfzell II», un acuerdo fundamental que se aplica para reorganizaciones y reestructuraciones que posiblemente deba ser renegociado. Los trabajadores en los centros en el extranjero estarán sujetos a la ley local.

Caídas de pedidos de hasta el 40%

Fuentes de la empresa se niegan a comentar estas informaciones, pero han señalado el desplome de los mercados, especialmente para las grandes centrales eléctricas de gas, que utilizan caras y técnicamente muy exigentes turbinas, que amenazan a la compañía. El rápido avance de tecnologías como la eólica o la solar, que disfrutan a menudo de incentivos, dan lugar a plantas de energía cada vez menos convencionales.

En los primeros nueve meses del año financiero, hasta el 30 de septiembre, los pedidos entrantes en la compañía han disminuido un 40%, de forma que Si en 2014 se sumaban pedidos de 200 grandes turbinas en un año, hoy en día no esperan pedidos por más de 130 unidades, no solamente para Siemens, sino también para sus grandes competidores General Electric y la japonesa Mitsubishi.

Se desconoce todavía como afectará a España esta nueva vuelta de tuerca a una estrategia para adaptar la corporación industrial, con casi 175 años de historia, a los vertiginosos cambios tecnológicos, un esfuerzo que arrancó con el programa «Visión 2020», ideado por Kasner y que ha resultado insuficiente.

Hace solo dos semanas, la compañía anunciaba la fusión de su división de movilidad con la francesa Alstom para crear un gigante ferroviario con 15.300 millones de euros de facturación. La operación se producía apenas un año después del nacimiento de Siemens Gamesa, consecuencia en esta ocasión de la integración entre la división de renovables de la corporación alemana y la empresa española. Lo que sí se sabe es que Kaeser es partidario de dotar a la corporación de mayor agilidad mediante la configuración de una estructura de holding, en la que las distintas unidades operen con plena autonomía operativa.