Tendido eléctrico en la capital de España
Tendido eléctrico en la capital de España - DANIEL G. LÓPEZ

La luz ha sido este año la más cara de los últimos nueve años

El precio medio de 52,21 euros el MWh en 2017 es un 32% más alto que el de 2016

MadridActualizado:

El precio medio de la electricidad en el mercado mayorista cerró ayer el mes de diciembre en 57,94 euros el megavatio hora (MWh), lo que supone un descenso del 4,2% respecto al mismo mes de 2016. Sin embargo, el precio medio de todo 2017 ha alcanzado los 52,21 euros el MWh, el más elevado desde 2008 (64,44 euros). Además, es casi un 32% más caro que el precio medio de 2016 (39,61 euros MWh).

El mercado eléctrico de 2017 ha estado marcado por la mala climatología, que se ha concretado en una grave escasez de lluvias y en menor medida de viento, lo que ha obligado a generar electricidad con energías más caras, como son el carbón y el gas natural

En el mercado mayorista se casan hora a hora –ya que la luz no se puede almacenar– la demanda prevista de electricidad con la energía que ofrecen las compañías generadoras. En primer lugar entran las energías más baratas, como son la nuclear, la hidráulica y la eólica. En las puntas de demanda o cuando no hay lluvia o viento suficiente, se ofrece la electricidad que generan las centrales de carbón y las de ciclo combinado de gas natural, más caras que las anteriores.

Además, hay que subrayar que la estructura de este mercado mayorista hace que sea la última energía que entra –la más cara– la que determina el precio de todas las demás.

En los últimos meses se han dado dos circunstancias puntuales que han encarecido el precio de la electricidad en nuestro país. Por un lado, la sequía y la ausencia de viento y, por otro, la subida de los precios internacionales del gas natural licuado (GNL), que se transporta en enormes buques metaneros en estado líquido y a -160º. Afortunadamente, España cuenta con una de las mejores infraestructuras gasistas del mundo y recibe gas a través de los dos gasoductos que conectan la península con Argelia (60% del total de la demanda) y por barco (40%), que descargan en las seis plantas regasificadoras que están repartidas por la costa española. Todo ello hace que los precios del gas natural en España no sean tan elevados como en otros países.

¿Cómo se traslada esta subida del precio de la electricidad al recibo de los consumidores? La actual estructura de la factura de la luz hace que las variaciones de los precios de la energía en el mercado mayorista solo repercutan en entre el 35 y el 40% del importe total de la misma. Esto se debe a que otro 40% del recibo son los denominados peajes o parte regulada por el Gobierno y, el resto, impuestos. En esos peajes se incluyen la subvenciones a las energías renovables, los costes de distribución y de transporte, la amortización del histórico déficit de tarifa, la compensación a las extrapeninsulares, el bono social, y los costes del operador del mercado (Omie) y del operador del sistema (REE).

En la parte de los impuestos hay que subrayar que además del correspondiente IVA (21%), la factura incluye el impuesto especial de electricidad, que es el 5,11% sobre la facturación de la luz consumida.

Las previsiones para 2018, por lo menos a corto plazo, no son muy halagüeñas, a pesar de que el ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, haya repetido que los precios bajarán el año que viene. Y eso que este ministerio ha vuelto a congelar, por quinto año consecutivo, los peajes.

Desde la Asociación de Consumidores de Electricidad (ACE), que representa a más de 20.000 empresas, prevén que la electricidad estará por encima de los 52,5 euros el MWh en 2018 y cerca de los 50 euros en 2019. Sobre los elevados precios de 2017 afirman que «ni la falta de lluvias ni el precio de los combustibles justifican estos precios. Observamos más bien el deseo de maximizar ingresos en tecnologías abocadas al cierre por ineficientes y contaminantes».