El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, a la derecha
El secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, a la derecha - IGNACIO GIL

La Seguridad Social no detectó varios millones de euros imputados en exceso por las empresas

Duro informe del Tribunal de Cuentas sobre las compañías que colaboran con ese organismo

MadridActualizado:

La Seguridad Social «no efectuó la revisión de la información remitida por las empresas, limitándose a elaborar unos documentos resumen, dando por ciertos los datos recibidos, aun cuando existían errores detectables con la mera observación de los importes consignados en las mismas», según el informe de fiscalización de la gestión y control de las prestaciones asumidas por las empresas que colaboran voluntariamente con la Seguridad Social correspondiente a 2015 hecho público hoy.

El Tribunal de Cuentas cita en este informe los casos de cinco empresas elegidas aleatoriamente. Así, Renault España imputó en exceso a la Seguridad Social al menos 186.802 euros por su colaboración voluntaria, además de 94.399 euros por retribuciones al personal que efectúa suplencias en vacaciones «sin que su dedicación sea íntegra a las tareas de colaboración voluntaria». También cuestiona los 330.746 euros de gastos de ambulancias en Palencia y Valladolid.

Sobre Michelín España, el tribunal afirma que imputó en exceso a la colaboración voluntaria 67.389 euros y pone en duda los 560.000 euros derivados de la prestación del servicio de ambulancias. En el caso de Ericsson, imputó en exceso 181.424 euros, cifra que se eleva a 423.663 euros en Caixabank, según el Tribunal de Cuentas. Por último, Banca March imputó en exceso a la colaboración voluntaria con la Seguridad Social al menos 256.260 euros.

El documento subraya que la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social «no ha ejercido de forma eficiente la competencia relativa a la coordinación y tutela sobre la gestión de las empresas que colaboran voluntariamente con la Seguridad Social».

En una de sus conclusiones dice que las empresas que colaboran voluntariamente con la Seguridad Social tenían en su poder a 31 de diciembre de 2015 un patrimonio total afecto a la colaboración de 402,987 millones de euros, «fondos públicos que, a pesar de tener origen en cuotas no ingresadas en la Seguridad Social, están a disposición de la propia empresa y no del sistema de la Seguridad Social, hasta el cese en esta colaboración. Además, este patrimonio podría haber generado unos intereses financieros de elevado importe. Dichos intereses nunca van a formar parte de los fondos de la Seguridad Social».