Cuarta y quinta generación de FamiliaTorres en la finca Milmanda, de la DO Conca de Barberà - ABC / Vídeo: Tres siglos de tradición vitivinícola

Los secretos del vino español más admirado del mundo

La recuperación de variedades ancestrales, clave para encabezar por segundo año el ranking de «Drinks International»

MADRIDActualizado:

Pocos negocios son a largo plazo como el del vino. Que una empresa sea familiar garantiza la construcción de una marca en 150 países. Año tras año, desde hace 148, la quinta generación de la familia Torres reinvierte el 95% de los beneficios en comprar mejores viñas y hacer mejor vino, y eso es posible porque precisamente son una familia. La bodega da empleo a 1.300 trabajadores y factura 266 millones de euros en 2017. Vende un 70% de vinos y un 30% de brandy, en competencia con las primeras marcas mundiales, especialmente las francesas. Y el 71% de sus ventas se hacen en el extranjero, en un mercado hiperatomizado, con más de 20.000 marcas a batir.

Obsesionados por la calidad más que por la cantidad, Miguel Torres Maczassek, director general de Familia Torres, manifiesta que su objetivo es «hacer mejor lo que ya hacemos, para competir con los mejores del mundo». Recuerda que su abuelo le decía que para llegar a los mercados internacionales necesitaba tres cosas: idiomas, para contactar con la gente; tener un producto de calidad y contar con una maleta para ir a vender vino en todos los mercados del mundo. Con esa educación familiar, la bodega se ha convertido en la más reconocida del mundo por segundo año consecutivo.

Viaje de prestigio

Tras descorchar la botella, el vino emprende un viaje que recorre tres estaciones: visual, olfativa y gustativa. La cata revela el ADN de las uvas y su aroma, acompañado del sabor, hace peregrinar al comensal hacia un equilibrio efímero. Más de un centenar de sumilleres y maestros vinateros, periodistas y escritores especializados que participan en el ranking mundial que publica la revista británica «Drinks Internationtal», han mantenido este año los vinos de Familia Torres en la primera posición como los más admirados del mundo por segunda edición consecutiva.

Aventajada, este templo del vino español se corona como el líder que delecta paladares internacionales por su calidad, autenticidad y presentación. El ranking, además, sitúa a esta familia española por delante de otras prestigiosas marcas, como la chilena Concha y Toro, y la australiana Penfolds. De hecho, Familia Torres es la única bodega española y europea que ha logrado capitanear esta lista de 50 bodegas en las siete ediciones.

Recuperar los ancestros

La admiración mundial ha sido ganada a pulso. Los profesionales vitivinícolas han valorado el innovador proyecto de Familia Torres basado en la recuperación de variedades de uvas ancestrales que se creían extinguidas a causa de la plaga de la filoxera que acechó los cultivos a finales del siglo XIX. Gracias a esa iniciativa, se han descubierto unas 50 variedades en distintas denominaciones de origen catalanas, un proyecto que ahora se ha ampliado a la Rioja, Ribera del Duero, Rueda y Rias Baixas.

Seis de las variedades recuperadas con mayor potencial enológico, conocidas como querol, garró, pirene, moneu, gonfaus y forcada, podrían suponer una solución a las dificultades derivadas del calentamiento global porque son cepas que resisten mejor las sequías y las altas temperaturas. Con este proyecto, Familia Torres aúna en sus viñedos tradición y modernidad.

Sosteniblemente Premium

Los especialistas también valoran en Torres su compromiso con la sostenibilidad y el medio ambiente. El cambio climático es la mayor amenaza a la que se enfrenta el sector primario en general y el del vino en particular. Por ejemplo, la vitis vinífera es una planta extremadamente sensible a los cambios de temperatura, unas variaciones que afectan directamente a la viña y que hace que la vendimia se adelante diez días con respecto a hace dos décadas. Este avance de la recolección y cosecha de la uva podría influir en la calidad de los vinos.

Familia Torres responde al cambio climático con su particular compromiso de reducir en 2020 un 30% las emisiones de CO2 por botella con respecto a 2008.

A día de hoy, la bodega familiar realza que ya ha conseguido una disminución del 25%, según certifica Lloyd’s. La huella de carbono aminora los efectos sobre el planeta, gracias a la concienciación que la bodega también promueve entre sus proveedores al premiar su esfuerzo. La inversión acumulada que realiza en el programa medioambiental Torres & Earth supera los 12 millones de euros.

La especialización en vinos y destilados de alta gama es otro factor que contribuye a aumentar el prestigio. Además de elaborar vinos legendarios como Milmanda, Mas La Plana, Grans Muralles, Reserva Real y Perpetual, Familia Torres ha sorprendido al sector con el espumoso Cuvée Esplendor 2013 de Vardon Kennett, elaborado en Cataluña mediante el método tradicional. También ha epatado con el brandy más exclusivo, Reserva del Mamut, un tesoro de la maestría de la destilación con una edición limitada a 999 botellas, ideal para coleccionistas.