Economía

Ramón Espinar, sobre las «Black»: «Yo no soy un chorizo»

El exconsejero de Caja Madrid Ramón Espinar -padre del senador de Podemos Ramón Espinar- ha declarado este miércoles que Blesa le entregó la tarjeta «por la especial dedicación» a su trabajo

Vídeo: Ramón Espinar, el padre del dirigente de Podemos: «no soy ningún chorizo» - ATLAS
AGENCIAS San Fernando De Henares (Madrid) - Actualizado: Guardado en:

El exconsejero de Caja Madrid Ramón Espinar -padre del senador de Podemos Ramón Espinar- ha declarado este miércoles que el expresidente de la entidad entre 1996 y 2010 Miguel Blesa, le dijo que se le otorgaba una tarjeta 'black' «por la especial dedicación» a su trabajo en el seno de la entidad y se ha defendido afirmado que él no es un «chorizo».

Espinar, que cargó 178.399 euros con su tarjeta opaca durante el tiempo que se benefició de la misma, ha respondido al fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, que Blesa le dijo que podía utilizar el pin de la visa para extracciones en efectivo aunque, en sintonía con lo expuesto por anteriores acusados ante el tribunal, ha aclarado que nunca tuvo acceso a los extractos de las compras.

«Sería necio decir que no la usé»

«Yo llevaba una contabilidad doméstica», ha dicho Espinar, que se enfrenta a una petición del Ministerio Público de cuatro años de cárcel y multa de 81.000 euros por delito de apropiación indebida.

«No creo que la hoja esta sea un trabajo meritorio ni realizado con la perspectiva profesional suficiente»; ha dicho por su parte en relación a la hoja Excel presentada por Bankia -que ejerce la acusación particular- y que incluye el desglose del total de los 12,5 millones de euros que los exaltos cargos y directivos cargaron a sus 'black' entre los años 2003 y 2012.

Así ha asegurado que el documento, «que tanta zozobra está generando» contiene errores «de bulto» y por tanto lo considera «bastante poco creíble, documentado y fundamentado». Sobre sus cargos ha dicho que «no tiene memoria de elefante» y por ello ha aclarado que para responsabilizarse de los gastos que se le atribuyen tendría que reconocer su firma, ahora bien, sería «necio» decir que nunca hizo uso de la tarjeta, «porque no es así».

Una remuneración en gastos de representación

Por su parte, el exconsejero de Caja Madrid y exsecretario de Estado Estanislao Rodríguez Ponga ha dicho este miércoles que su tarjeta de la entidad era una "remuneración en concepto de gastos de representación", que como tal no era necesario justificar y que dependía enteramente de la Presidencia de la caja.

A preguntas del fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón, Rodríguez Ponga ha indicado que en ningún momento tuvo que justificar los gastos efectuados porque, de acuerdo con la ley que rige el IRPF, este tipo de "remuneraciones en concepto de gastos de representación" no es preciso detallarla, máxime cuando la tarjeta tenia un límite máximo anual (25.000 euros) que no se podía sobrepasar. En caso de superarlo, ha aclarado, ya no era Caja Madrid la que se hacía cargo de esa diferencia, sino el beneficiario de la tarjeta, con la que en total gastó 255.400 euros.

Sobre este límite, ha explicado al fiscal que se trataba "de la forma de movilizar esta remuneración" y ha reconocido que "en algún momento" pidió subirlo, aunque "siempre dentro del máximo anual" de los 25.000 euros.

"Siempre a fin de año solicitaba información de cuánto me quedaba para agotarlo, ya que si no lo gastaba lo perdía", ha relatado Rodríguez Ponga a la sala, tras exponer que cuando llegó al consejo, admitió que el sistema de las tarjetas, en marcha desde hacía 18 años, "funcionaba así y que lo único que se podía conocer era el saldo, no los movimientos".

Una tarjeta de Caja Madrid

Una vez al año recibía el correspondiente certificado de retenciones del IRPF, que comprendía su remuneración total sin desglosar y que coincidía con los datos facilitados por Hacienda.

Rodríguez Ponga ha negado validez a las hojas de excel que Bankia ha entregado al tribunal detallando los gastos efectuados por él y por el resto de acusados, ya que considera que se trata de un documento sin certificar, sin membrete y que no ofrece garantías de veracidad.

Por eso, no reconoce los gastos que se le imputan, aunque eso no significa, ha dicho, que no los haya efectuado; sencillamente, no puede reconocer unos cargos que no van respaldados por los extractos correspondientes, extractos que obran en poder de Caja Madrid, como titular de la tarjeta, pero que no estaban disponibles para los beneficiarios como él.

Pero la tarjeta "fue siempre de Caja Madrid, nunca de Bankia, y ahora es Bankia la que saca un excel relativo a otra entidad financiera" que no le ofrece fiabilidad.

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