Economía

Rajoy fija líneas rojas a los agentes sociales: cumplir con el déficit y no tocar las reformas que funcionan

El Gobierno prepara un calendario para subir progresivamente el SMI en los próximos años

Reunión de Mariano Rajoy y Fátima Báñez con los agentes sociales - EFE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha fijado dos líneas rojas en el nuevo diálogo social: cumplir con la estabilidad presupuestaria para no superar el déficit exigido por Bruselas y no liquidar las reformas que están funcionando. Así se lo ha expuesto en la reunión mantenida hoy en La Moncloa con la ministra de Empleo y Seguridad Social a los presidentes de CEOE y Cepyme y a los secretarios generales de CC.OO. y de UGT.

En este encuentro, con el que se reactiva el diálogo social, el Gobierno y los agentes sociales han quedado en crear diversas mesas de trabajo para, por ejemplo, aumentar la protección por desempleo con especial atención a los parados de larga duración y a los jóvenes, revisar el SMI, reducir la desigualdad, impulsar la calidad del empleo y fortalecer el sistema público de pensiones.

Durante la reunión, que ha durado dos horas y media, Rajoy se ha mostrado dispuesto a subir el SMI (Salario Mínimo Interprofesional) -655,20 euros mensuales en 14 pagas- como exigen los sindicatos y la mayoría de los partidos de la oposición, pero en vez de fijar una cantidad solo para el próximo año, establecer un calendario que abarcaría esta legislatura e incluso otra más, según explicó después la ministra Fátima Báñez. Los sindicatos han pedido un incremento de hasta los 800 euros en 2017 y la patronal enviará la semana que viene la suya. El Gobierno se ha comprometido ha presentar su propuesta a primeros de diciembre.

Tanto Báñez como los secretarios generales de CC.OO. y de UGT, Ignacio Fenández Toxo y José María Álvarez, respectivamente, han confirmado que el Gobierno estaría de acuerdo en «mejorar» algunas cuestiones de la reforma laboral «siempre que fuesen pactadas por la patronal y los sindicatos». Sin embargo, Álvarez ha subrayado que «no tengo mucha fe en que prospere nuestra petición de derogar la reforma laboral». Ambos subrayaron que «es imposible» luchar contra la precariedad laboral «sin tocar la reforma laboral».

Álvarez declaró que «salgo de la reunión igual que como he entrado» y Toxo añadió que «me ha creado algunas incógnitas por la falta de respuesta ante temas como el SMI, la subida de las pensiones y el empleo público». El secretario general de UGT dijo que «la voluntad del Gobierno hay que engrasarla con la movilización de la sociedad española» y que la reunión «abre un proceso que no va a ser fácil y si conseguimos algo será por nuestros esfuerzos y movilizaciones».

Los agentes sociales mostraron su interés porque la tasa de paro (18,91% en septiembre) baje de los dos dígitos en esta misma legislatura y la ministra añadió que «lo antes posible». Uno de los objetivos del Gobierno es «consolidar el crecimiento económico con más empleo y de más calidad», apuntó Báñez. También afirmó que «es posible subir salarios y aumentar la competitividad de las empresas, así como crear empleo».

Sobre la revisión salarial para 2017, los presidentes de CEOE y Cepyme, Juan Rosell y Antonio Garamendi, respectivamente, no quisieron desvelar cuál será su propuesta, frente a la horquilla de entre el 1,5 y el 3% planteada por los sindicatos. Preguntados si su propuesta podría ser del 1,5%, Garamendi dijo que «igual puede ir por ahí».

Respecto a las pensiones, los sindicatos insistieron en una subida para 2017 por encima de la inflación, no el 0,25% previsto en la ley. Sobre la posible eliminación de los topes de las pensiones, Rosell dijo que «lo estudiaremos, porque habría que destopar tanto las cotizaciones como las pensiones». Los representantes de la patronal subrayaron que «hay que seguir haciendo reformas» porque «la crisis aún no ha acabado» y destacaron que «el 90% del empleo lo generamos los empresarios».

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