Las hostilidades hacia los turistas han sido muy frecuentes este verano
Las hostilidades hacia los turistas han sido muy frecuentes este verano - EFE

«Quien tira piedras a los autobuses turísticos está jugando con las cosas de comer»

Francisco Moreno, del grupo hotelero Lopesan, asegura que «el Gobierno no se está sensibilizando con nuestro sector, que supone más del 10% del PIB»

MadridActualizado:

La «kale borroka» emprendida este verano contra puntos claves del turismo español es uno de los mayores peligros para ahuyentar a los visitantes. El vandalismo, las borracheras y la inseguridad, más que ayudar, hacen que España pierda fuerza como destino turístico. Y eso lo notan los empresarios del sector y el empleo. «El que tira piedras a los autobuses turísticos está jugando con las cosas de comer de muchas familias». Así de contundente se ha mostrado hoy Francisco Moreno, de Lopesan, uno de los grupos hoteleros más importantes del país. Y lo ha hecho durante su intervención en Los Desayunos de Babelia, un encuentro periodístico organizado por The Experience Club, dentro de Madrid Foro Empresarial (MFE).

«El turismo -señala Moreno- es el sector más sensible a todos los aspectos exógenos. Cuando hay vandalismo o terrorismo e inseguridad la demanda baja muchísimo. De hecho, cuando ha pasado algo tremendo en otros países que compiten con el nuestro, eso se ha notado en la llegada de visitantes, que ha aumentado. Este año rondamos los 80 millones de turistas pero ojo porque 7 millones son lo que nosotros llamamos prestados».

El objetivo de los empresarios hoteleros es el turismo de calidad, «no tanto como el de cantidad, que también», añade. Sin embargo, es consciente de que la imagen no es la misma. «España -insiste- es un país de servicios y eso no tiene por qué ser peyorativo. Europa, en poco tiempo, terminará siendo un parque temático en este sentido. Por ello, hemos de ser listos y poner a nuestro país en la vanguardia de la oferta. ¿Si somos un país de servicios por qué no mejorarlos?», se pregunta. Y, de inmediato, él mismo responde: «Para empezar, no tenemos un personal cualificado en lo que a idiomas se refiere. A veces, la maraña administrativa impide la puesta en marcha de servicios de calidad y la renovación de las estructuras... por eso crece el turismo de baja calidad».

No ha dudado en criticar las facilidades que se dan para que prolifere el turismo de borrachera y de vandalismo, con ofertas como el «todo incluido» en los hoteles.

Los grupos empresariales que giran -y viven- alrededor del turismo saben que para ser competitivos «hay que saber renovarse», asegura este experto. Pero no duda es manifestar que «el Gobierno no es sensible» con este sector. «No se debate cómo y por qué 80 millones de personas quieren venir a España para fidelizar a estos cientes. En el Parlamento español sólo se habla de lo urgente, no de lo importante», concluye Moreno, a quien la tasa turística no le parece buena idea: «No veo que mejores las infraestructuras allí donde está vigente. Si queremos generar actividad lo mejor es que el turista tenga más dinero en su bolsillo para gastar».