Economía

Un problema «mayor que el Brexit»

El Banco Central Europeo (BCE) ha pedido «calma» a los mercados y asegurado que si la situación lo requiriera en los próximos días, tras la victoria inesperada de Donald Trump, «estamos preparados para intervenir en caso de urgencia»

El presidente del BCE, Mario Draghi, seguirá muy de cerca al próximo presidente de Estados Unidos
El presidente del BCE, Mario Draghi, seguirá muy de cerca al próximo presidente de Estados Unidos - EFE
ROSALÍA SÁNCHEZ Corresponsal En Berlín - Actualizado: Guardado en:

El miembro del consejo de gobierno del BCE Ewald Nowotny, en medio de caídas generalizadas de las bolsas como reacción a la victoria de Trump a primera hora de la mañana, ha pedido hoy «calma». «Estamos definitivamente preparados para intervenir en caso de emergencia», trataba de tranquilizar, pero añadiendo que «hay que esperar». Sus palabras iban dirigidas al sector financiero europeo, cuyos analistas emiten negros augurios.

El economista jefe del Commerzbank, Jörg Krämer, ha considerado que Trump supone para los mercados «un problema mayor que el Brexit» y fuentes de Deutsche Bank calculan una caída media del 10% de las bolsas que se sostendrá en el tiempo, al tiempo que apuntan que serán las empresas del sector energético europeo, en particular, las más golpeadas, ya que el candidato republicano prometió impulsar tanto el crudo estadounidense como la producción de carbón.

En una primera valoración, el BCE ha reconocido que «no es buen día para la economía mundial» y ha señalado las primeras consecuencias esperables. Es poco probable que la Reserva Federal se atreva en estas circunstancias a realizar en diciembre un movimiento de tipos al alza y, si la tendencia bajista del dólar se acelera, podría verse amenazada la incipiente recuperación europea.

Esta perspectiva tendrá consecuencias en la reunión de diciembre del Consejo del BCE, en la que Mario Draghi se propone amarrar una prolongación del programa de compra de deuda, en principio activo hasta marzo de 2017 y que podría ser extendido no solamente en el tiempo, sino también en la cantidad mensual destinada a las compras. Los miembros alemanes del Consejo tendrán menos argumentos que antes para oponerse, a pesar de que están convencidos de que cada día que el programa sigue activo son mayores los riesgos.

Además están los nubarrones que se ciernen sobre el comercio mundial, fruto del ímpetu proteccionista de Trump y que en Frankufrt dan lugar a pronósticos de tormenta. La Asociación de Comercio Exterior de Alemania (BGA) considera que «el clima económico trasatlántico está ahora sometido a una especie de prueba de resistencia», según su presidente Anton Börner. La Asociación alemana de Cámaras de Comercio e Industria (DIHK) ha destacado que «nadie sabe lo que realmente pasará en el futuro» y reconocido que puede darse por muerto el tratado de libre comercio con EE.UU. (TTIP), mientras que Lutz Goebel, pesidente de la Federación de Empresas Familiares de Alemania, advierte que “es un martes negro para el comercio mundial porque lo enormemente impredecible que es Trump y su proteccionismo inyectan un alto nivel de inseguridad en la economía y en la política”.

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