Economía

Panamá obliga a FCC a adelantar la apertura de la línea 2 de metro

El Gobierno panameño, dispuesto a inyectar fondos adicionales al proyecto

Las instalaciones del metro de Panamá
Las instalaciones del metro de Panamá - EFE
Luis M. Ontoso - @abceconomia Madrid - Actualizado: Guardado en:

El Ejecutivo panameño solicitará al consorcio formado por la española FCC y la brasileña Odebretch que acelere las obras para que inaugure en diciembre de 2018 la línea 2 del metro de Panamá, en vez de en la primavera de 2019, tal y como estaba previsto inicialmente, según desveló el presidente de la junta directiva y director general del Metro de Panamá, Roberto Roy.

La razón de este adelanto se encuentra en la visita del Papa al país centroamericano por la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en 2019. «Tenemos una circunstancia, que no teníamos antes, que es la JMJ, en la que va a venir el Papa Francisco a Panamá en el mes de enero de 2019. Por lo tanto, la línea 2 tiene que estar totalmente lista para el día 31 de diciembre de 2018, lo cual acelera el proyecto que había originalmente para abril del 2019», explicó Roy a medios locales, quien también ostenta la presidencia de la junta directiva de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) desde 2012.

FCC y Odebretch se adjudicaron las obras en 2015 por 1.651,8 millones

Sin embargo, el Gobierno panameño no ha comunicado aún su propósito al consorcio integrado por la constructora, según fuentes oficiales de la empresa española. El consorcio integrado por FCC y Odebretch -que lleva la voz cantante en las negociaciones, por contar con un 60% del capital, frente al 40% de la española- se adjudicó en mayo de 2015 el proyecto para la construcción de la línea, por 1.857,70 millones de dólares (1.651,8 millones de euros, al tipo de cambio actual).

La concesión del contrato no estuvo exenta de polémica: Panamá suspendió temporalmente el proceso de adjudicación por las reclamaciones efectuadas por el consorcio conformado por la española Isolux Corsán y las chinas Harbour Engineering Company y China Railway First Group. Este último grupo de empresas cuestionó el resultado de la puja y la supuesta imparcialidad del comité de evaluación, pese a la oposición de Isolux, que aconsejó a las firmas chinas no impugnar. Las autoridades panameñas, sin embargo, rechazaron pocos días después el recurso presentado por estas firmas.

Sobrecostes

El principal problema son, como sucedió en el caso de Sacyr en el Canal de Panamá, los sobrecostes por la aparición de estos requisitos que no estaban previstos en el proyecto inicial. Al no haber recibido aún una notificación oficial por parte del Ejecutivo, la empresa española se niega, de momento, a cuantificar el impacto económico del adelanto de la inauguración. Parece, no obstante, que a diferencia de lo sucedido en el conflicto entre la Autoridad del Canal de Panamá y el consorcio Unidos por el Canal, Panamá está dispuesta a negociar. Roy especificó que serán necesarios «recursos adicionales para acelerar el proyecto», pero no concretó el importe de esta inyección de fondos. Las obras, que arrancaron en octubre del año pasado, presentan un grado de avance del 23%.

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