La comisaria Cretu, en una imagen de archivo.
La comisaria Cretu, en una imagen de archivo. - AFP

«La negociación de los nuevos fondos de cohesión va a ser difícil tras el Brexit»

Entrevista con Corina Cretu, comisaria europea de Política Regional

SEVILLAActualizado:

Toca apretarse el cinturón porque vienen curvas. A partir de 2018, España librará una cruenta batalla con el resto de Estados miembros de la UE_por los menguantes fondos de cohesión, que representan una tercera parte del presupuesto europeo. El «Brexit» dejará un «agujero» de 10.000 millones anuales en las arcas comunitarias. Habrá, pues, menos dinero para repartir y gastar también en Andalucía, que en 2014 ya vio reducida la aportación de le UE al abandonar el club de los territorios «objetivo 1» para convertirse en una «región en transición». En una entrevista concedida a ABC, la comisaria europea de Política Regional, Corina Cretu (Bucarest, 1967), avanza que va a ser una negociación difícil y analiza los desafíos que encara esta comunidad autónoma semanas después de presentar un informe que detectaba un estancamiento del proceso de convergencia en el sur de Europa.

—Según la oficina estadística de Unión Europea, Estados miembros del sur y de Este de Europa como España, Italia o Grecia todavía tienen salarios estancados, elevado desempleo y una baja productividad a pesar de la recuperación global económica. ¿Qué deben hacer para darle la vuelta a estas estadísticas negativas?

¬—Me gusta decir que hay cinco pasos que una región necesita dar para tirar de la cadena de valor en una economía globalizada: abrazar la innovación, la digitalización y la descarbonización, desarrollar la cualificación de sus habitantes y romper las barreras para facilitar la inversión. Para dar estos cinco pasos es necesaria la acción coordinada en todos los niveles —local, nacional y europeo— con el apoyo de Política de Cohesión. Hace dos años lanzamos la iniciativa de convergencia para regiones con bajo crecimiento con el fin de ayudarles a fijar sus propias estrategias de desarrollo, y aplicar las necesarias reformas estructurales. En efecto, el dinero no es todo. La mejora del entorno empresarial y un mercado de trabajo más flexible y seguro son las principales vías para generar trabajo y riqueza. Deben identificarse las áreas de fuerza competitiva para invertir. Es lo que llamamos «la especialización inteligente».

—¿Se han interrumpido pagos del Fondo Europeo de desarrollo regional en relación con varios programas en Andalucía? ¿se debe a irregularidades? ¿Cuántos fondos han sido bloqueados?

—En esta etapa, diría que la situación no es mala. Por supuesto, hay algunas cuestiones pendientes que la Comisión evaluará en el contexto de la clausura de los programas de política de cohesión, pero para el período actual de financiación, no hay interrupciones ni ninguna otra cuestión con el desarrollo regional europeo Fondo.

—¿Considera que la crisis provocada por la secesión catalana tendrá efectos negativos en la convergencia de España con la media de la UE?

—Preferiría no especular sobre este asunto. La Comisión presentó su previsión económica para este otoño a comienzos de este mes. A su juicio, el crecimiento en España es robusto y acelerado en la primera mitad del año, una vez más superando las expectativas.

—¿Tiene planeado algún viaje a España y, en particular, Andalucía en los próximos meses?

—Hasta ahora, no hay ninguna visita confirmada, pero sí deseo volver a España, para animar a sus ciudadanos, autoridades regionales y al gobierno español a que se unan al debate sobre el futuro de la política de cohesión. El próximo año comenzarán las negociaciones sobre el próximo período financiero; en resumidas cuentas, se tratará de establecer las prioridades políticas de la UE durante varios años, y de fijar un precio para cada política. Esas negociaciones serán difíciles ya que han surgido nuevas prioridades para financiar y la salida del Reino Unido dejará un vacío en los futuros presupuestos.

Por lo tanto, necesitamos todo el apoyo que podamos reunir para asegurar que la política de cohesión del mañana tenga la misma financiación para ayudar a mejorar la vida cotidiana de las personas en Andalucía, en España y en el resto del mundo. La mejor forma de hacerlo es permitir que los beneficiarios de los fondos de la política de cohesión hagan oír su voz. En Andalucía, y en otros lugares de España, los políticos locales y regionales, así como los empresarios, maestros de escuela y el personal del hospital pueden unirse a la alianza de cohesión y explicar por qué la política de cohesión es importante. Después de todo, éste es el cemento que mantiene unida a Europa...

—¿Qué los proyectos estratégicos integran el llamado Plan Juncker para el sur de España?

—El plan Juncker está funcionado ya en el sur de España: acelerando las inversiones por tren y carretera para facilitar el acceso a los puertos estatales a través de un fondo estatal, dotado de 105 millones de euros mediante el Fondo Europeo de Inversiones Estratégicas. Se están construyendo nuevos gasoductos para llegar a usuarios que no están cubiertos en toda España, en particular en las zonas rurales de Andalucía e Islas Baleares. Esto ayuda a estimular y modernizar la economía local, por ejemplo, facilitando a una empresa familiar especializada el diseño de superficies innovadoras en Almería o sistemas de software para apoyar el lanzamiento de nuevos productos en una empresa local.

—Andalucía fue la cuarta región europea con la tasa más alta de paro en 2016. Sólo el 28,9 % de jóvenes de entre 15 y 24 estaba trabajando. ¿Por qué es tan lenta la recuperación económica de Andalucía en términos de empleo en comparación con otras regiones europeas y españolas?

—Andalucía ha sido duramente golpeada por la crisis. La demanda, el consumo y las inversiones se desplomaron. La crisis económica provocó un enorme aumento de paro, sobre todo entre jóvenes y gente con baja cualificación. Sin embargo, este fenómeno afectó a numerosas regiones en toda Europa, no sólo a Andalucía. Por otro lado, los últimos datos muestran que la economía andaluza, como la del resto de la Unión Europea, está repuntando con un crecimiento económico más sostenible y un aumento de la tasa de empleo. En 2016, la región experimentó uno de los mayores incrementos de empleo en la industria en España. Yo le animaría a aprovechar al máximo este impulso.

—El VII Informe de Cohesión presentado en octubre reveló que el desempleo en algunas regiones españolas como Andalucía aún supera el nivel previo a la crisis. ¿Qué responsabilidad tiene el gobierno regional en esta situación?

—Toda España ha sufrido de la crisis económica y un desplome en inversiones muy necesarias. El informe de cohesión muestra que, aunque los datos macroeconómicos apuntan al crecimiento económico y a una disminución del desempleo en Europa en su conjunto, esto es sólo un «promedio».

Muchas partes de Europa todavía no han alcanzado los niveles previos a la crisis. Y aquí es donde la política de cohesión tendrá que jugar un papel clave en el futuro, ayudando a las regiones «atrapadas en el promedio» a desarrollar nuevas estrategias para converger con las que más crecen. La UE puede ayudarles a modernizar sus economías para progresar en la cadena de valor, acceder a nuevos mercados, atraer capitales privados, con el fin de recuperarse más rápido y resistir mejor ante futuras sacudidas.

—El citado informe clasifica a los gobiernos europeos por su «calidad». Andalucía ocupa en este ránking el último lugar entre las regiones españolas. ¿Qué implica esta posición? ¿La falta de calidad se debe a la falta de reformas en esta región?

—Este índice se basa en las respuestas de los residentes a encuestas sobre la calidad de la educación, la atención sanitaria y los servicios en su región. Es cierto que la buena gobernanza y una gestión administrativa de calidad son requisitos previos para asegurar un crecimiento económico duradero y saludable._De nuevo, la política de cohesión es decisiva y alienta a autoridades locales y regionales a avanzar en esta cuestión clave.

—A pesar de haber recibido una inversión de hasta 45.750 millones de euros de la UE entre 1986 y 2016, Andalucía mantiene grandes disparidades con la mayoría de las regiones europeas. ¿Cree que su gobierno no habría aprovechado al máximo este importante apoyo económico?

—Estamos viendo resultados excelentes en Andalucía gracias a las inversiones en política de cohesión. Sólo en la última década, la banda ancha ha llegado a 600.000 habitantes más; han sido construidos 124 kilómetros de autopistas; y medio millón más de personas han accedido a mejores servicios de agua potable. Hay retos que asumir todavía en la región, obviamente, como en todas partes. Andalucía, como muchas otras regiones europeas, debe tener una industria regional que produzca más valor añadido, un enfoque que sea más innovador y más favorable para los negocios, vínculos estables entre los centros de estudios y las industrias locales e inversiones en cualificación a través del aprendizaje y la formación permanente. Puedo añadir un uso eficiente de los recursos naturales, el aprovechamiento de la biodiversidad y las zonas naturales para impulsar el turismo.