Álvaro Nadal, esta mañana en un colegio en Infiesto (Oviedo)
Álvaro Nadal, esta mañana en un colegio en Infiesto (Oviedo) - EFE

Nadal critica que Iberdrola diga una cosa en Reino Unido y otra en España

«Los que se oponen a cerrar centrales eléctricas deberían explicar por qué lo hacen», ha afirmado el ministro de Energía

MADRIDActualizado:

El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, se ha referido esta mañana al hecho de que Iberdrola haya puesto a la venta centrales térmicas en Reino Unido cuando se niega a hacer lo propio en España con instalaciones de ese tipo, como la de Lada, en Asturias. «No es una postura simétrica», ha señalado.

A preguntas de periodistas tras participar en un acto en un colegio público de Infiesto (Piloña), en Asturias, Nadal ha recordado una reciente reunión con el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, y los presidentes de Asturias y Castilla y León, Javier Fernández y Juan Vicente Herrera, respectivamente. En ese encuentro, según Nadal, pidieron a Galán que vendiera las centrales, a lo que el empresario respondió que era imposible. Esa postura, ha añadido, no casa con la venta que está haciendo de ese tipo de instalaciones en Reino Unido.

Nadal ha defendido la ley que impulsa el Gobierno español para establecer requisitos a cumplir por las empresas que quieran centrar instalaciones de generación eléctrica. Ha lamentado que haya formaciones políticas que se hayan posicionando en contra y piensa que lo hacen más por razones ideológicas que por argumentos sólidos.

A juicio de Nadal, esa normativa es necesaria. Así, ha explicado que para abrir una central eléctrica son muchos los requisitos que se piden por parte del Estado, de todo tipo, desde los ambientales a los urbanísticos. Sin embargo, esos requisitos no existen actualmente a la hora de cerrar, seguramente por la rentabilidad que daban estas instalaciones. Ahora, sin embargo, sí se pueden plantear esos requisitos por el impacto que puede tener el cierre de una central de este tipo.

«Los que se oponen deberán explicar por qué lo hacen», ha señalado Nadal, que reclama esa ordenación también para el cierre. Como aliado cuenta con el Gobierno asturiano, de signo socialista. El consejero de Empleo, Industria y Turismo de Asturias, Isaac Pola, también presente en el acto ha querido dejar claro que es necesaria la regulación sobre los cierres, considerando efectos como el impacto que pueda causar en el precio de la electricidad, algo que para Asturias es muy importante, dado el alto número de empresas electrointensivas, informa Ep.

Respuesta de Iberdrola

Por su parte, Iberdrola ha pedido esta tarde no confundir a la opinión pública equiparando una central térmica de carbón con una central térmica de gas y ha recordado que nunca se ha planteado vender sus plantas de carbón en Reino Unido, sino que las cerró, de acuerdo con su «voluntad y responsabilidad social» de avanzar, en el marco de la transición energética, hacia un modelo medioambiental y económicamente sostenible, y «en coherencia» también con su planteamiento en España.

Un portavoz de la compañía subrayó que, en este nuevo modelo medioambiental y económicamente sostenible que reclama la sociedad del siglo XXI, las centrales térmicas de carbón, «la fuente de generación eléctrica más contaminante, no deberían tener cabida».

«Por eso, lo que queremos es cerrarlas. Es lo que hicimos en Reino Unido, donde clausuramos 3.600 megavatios (MW) de carbón y en ningún momento se consideró la opción de venta, y en coherencia ese es nuestro mismo planteamiento en España», añadieron las mismas fuentes.

De esta manera, consideraron que el caso de las centrales térmicas de gas, o ciclos combinados, «es totalmente diferente», ya que es la opción térmica «menos contaminante y da firmeza al sistema eléctrico, por lo que va a seguir jugando un papel relevante en la transición energética. Por eso, siempre de acuerdo al principio de libertad de empresa, la posible venta en Reino Unido es una alternativa», dijo.

Desde 2001, la energética ha clausurado en todo el mundo centrales térmicas que suman casi 7.500 MW de capacidad instalada, destacando el cierre en 2013 y 2016, respectivamente, de dos grandes centrales de carbón en Reino Unido, Cockenzie y Longannet, cuya potencia conjunta ascendía a 3.600 MW. Asimismo, ha desmantelado en este periodo de tiempo casi 3.200 MW de plantas de fuel oil.

El pasado mes de octubre, Iberdrola solicitó al Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital la autorización de cierre de las centrales térmicas de Lada (Asturias) y Velilla (Palencia), plantas que suman una potencia de 874 MW y que suponen las únicas de carbón del grupo en el mundo.