El expresidente de Caixanova y de Novacaixagalicia, Julio Fernández Gayoso
El expresidente de Caixanova y de Novacaixagalicia, Julio Fernández Gayoso - EFE
COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN DE LA CRISIS FINANCIERA EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS

Julio F. Gayoso, expresidente de Caixanova: «Pido perdón de todo corazón por los errores»

El banquero, condenado por las jubilaciones millonarias de la entidad, defiende su gestión y atribuye la fusión con Caixa Galicia a la Xunta de Galicia

MADRIDActualizado:

Julio Fernández Gayoso, quien dirigió Caixanova durante más de cuatro décadas seguidas, ha vuelto este martes al Congreso de los Diputados para explicar la debacle de las cajas gallegas. El banquero, de 86 años de edad y que cumplió medio año de cárcel por el caso de las prejubilaciones millonarias en Novacaixagalicia, ha hecho una defensa férrea del papel de Caixanova, se ha exculpado del resultado de la fusión con Caixa Galicia y solo ha hecho un amago de autocrítica. «Quiero hacer autocrítica por errores y equivocaciones que en una vida profesional tan larga haya podido cometer y solicito de todo corazón su comprensión y perdón», ha dicho al iniciar su comparecencia ante la comisión de investigación de la crisis financiera en el Parlamento.

Gayoso ha concretado que la entidad «no supo anticipar el tsunami financiero que venía, algo que nadie vio». En este sentido, el financiero ha admitido que Caixanova, tras el estallido de la crisis y antes de la fusión con Caixa Galicia en Novacaixagalicia, debería haber empezado a cerrar oficinas y reducir los servicios centrales, reducir la concesión de crédito e incluso recortar la obra social, todas ellas medidas muy duras pero seguramente necesarias, según Gayoso. «Asumo también la parte negativa de la comercialización de las preferentes, que fueron errores de buena fe», ha añadido.

Lo cierto es que toda esa asunción de responsabilidad han sido matizadas por el propio Gayoso. Por ejemplo, sobre la venta de preferentes, que atrapó a miles de pequeños ahorradores, ha excusado que Caixanova hizo de ellas un «uso limitadísimo» al comerciales solo 300 millones de euros. Respecto a la exposición al negocio inmobiliario de la caja, ha defendido que por su peso en el balance no era un problema. «No se puede hablar de un empacho de riesgo en este sector», ha dicho.

En cuanto a la expansión internacional de la entidad, que llegó a tener presencia en otros países de Europa, en Iberoamérica y Estados Unidos, ha manifestado incluso que debería haberse abordado antes, pues es algo que hoy da buenos resultados a los grandes bancos. «Las cajas fuimos más tímidas», ha explicado. ¿Y el caso de las prejubilaciones millonarias por más de 10 millones de euros a varios directivos de NCG? El condenado ha argumentado que se debió a un ajuste de los contratos de alta dirección a lo requerido por el Banco de España y los asesores jurídicos, que él no se llevó un euro y fue condenado como cooperador necesario y que los exdirectivos condenados ya han devuelto el dinero.

«Soy la persona más feliz por haber colaborado con una entidad que ha transformado Galicia para bien», ha defendido orgulloso, relatando el papel financiador de Caixanova en industrias clave para esta autonomía como la pesquera, la naval y la conservera, en la construcción de las autopistas de la región, en el nacimiento del operador de telecomunicaciones R y en la creación de la Universidad de Vigo. Gayoso ha defendido ese legado básicamente como la aportación de Caixanova a la fusión con Caixa Galicia, de la que básicamente se ha desentendido, pese a que llegó a ser copresidente de la entidad resultante, Novacaixagalicia (NCG).

«Yo no estaba ahí», ha llegado a decir en varias ocasiones respecto a NCG tras su salida de la entidad en 2010, autoexculpándose así del devenir de la entidad, que acabó nacionalizada con más de 9.000 millones de euros en ayudas públicas y vendida luego a Banesco. Como ya hiciera hace cinco años en su anterior comparecencia en el Congreso, Gayoso ha reiterado que él siempre se puso a esa integración de las dos entidades. «Yo estaba en contra. La fusión de dos cajas de la misma comunidad era la peor solución y la más dramática en cuanto a cierre de oficinas y despidos», ha insistido, defendido que lo que se tenía que haber hecho era un fusión de cada una de las dos cajas con entidades de otras regiones. «¿Por qué no se hizo así en Galicia? Porque no estaba permitido y no había más solución que la fusión intrarregional», ha señalado, apuntando que el Banco de España también era contrario a esa integración.

De esta forma Gayoso ha despejado la responsabilidad de la fusión hacia la Xunta de Galicia, que bajo la batuta del presidente Alberto Núñez Feijóo y la entonces consejera Marta Fernández Currás encargó un informe a KPMG sobre la solvencia de la fusión en base al cual se tomó la decisión. De hecho, antes de Gayoso compareció ante esa comisión uno de los consultores de KPMG autores de esa evaluación, Francisco Gibert, quien ha defendido que ese informe «no estaba hecho a medida para que saliese un resultado previamente determinado», en referencia a la posición del Gobierno gallego de favorecer la fusión regional. «Era un diagnóstico acelerado de la fusión», ha dicho el experto, aclarando que se hizo en un mes como forma de «anticipar con trazo grueso las conclusiones posteriores» a las que tendría que llegar la firma consultora a la que se encargó el análisis en profundidad de la integración.