Economía

La inspección del Banco de España alertó del rescate de Bankia antes de su salida a Bolsa

José Antonio Casaus detalla que la entidad tenía 3.000 millones de euros en provisiones sin asignar

Vídeo: La inspección del Banco de España alertó que la salida a bolsa de Bankia iba a ser un desastre - ATLAS
MARÍA CUESTA / MONCHO VELOSO Madrid - Actualizado: Guardado en:

Los inspectores del Banco de España tenían la certeza de la inviabilidad del conjunto del grupo financiero BFA-Bankia antes incluso de su salida a Bolsa. Así lo relatan ellos mismos en unos correos electrónicas incorporados a la investigación del caso en la Audiencia Nacional y a los que ha tenido acceso ABC. En ellos, el que fuera inspector jefe del supervisor en Caja Madird y Bankia, José Antonio Casaus, advierte de que la solución tomada entonces por las autoridades y la propia entidad de sacar a Bolsa la filial con el negocio bancario (Bankia) y mantener los activos tóxicos en la matriz no cotizada (BFA) acabaría obligando al Estado a «socializar las pérdidas», dice literalmente.

«Mientras sigamos sin solucionar el problema el grupo cada día valdrá menos y las acciones de Bankia también. Al final, el FROB tendrá que convertir su deuda en acciones de BFA y responder frente a los tenedores de subordinadas y de preferentes para evitar que digan que un banco público deja tirados a unos inversores privados minoristas, con lo que habremos socializado las pérdidas y habremos perdido unos meses/años», escribe Casaus a sus compañeros en un «mail» fechado en abril de 2011, tres meses antes de la ops de Bankia.

«La solución endógena ideada por Bankia: una salida a Bolsa con la estructura de doble banco sin hacer cambios estructurales. No funcionará y creará quebranto al contribuyente», añade el técnico, que dice que esa operación era solo una bomba de oxígeno que permitiría al grupo cumplir con los nuevos requisitos de capital impuestos en 2010 por el Gobierno de Rodríguez Zapatero. De hecho, el Ministerio de Economía de la época vendió la salida a Bolsa de la entidad como una cuestión de Estado.

Casaus, que incluso en otro correo llega a estimar en 15.000 millones de euros el coste del desastre de BFA-Bankia para las arcas públicas, relata que la principal debilidad de la entidad es su escasa capacidad para generar ingresos, su falta de liquidez y su débil solvencia, detallando que tenía hechas provisiones por 13.000 millones de euros pero que estas solo alcanzaban a cubrir el 18% de los activos. «No es viable a medio plazo una estructura como la de BFA con un pasivo de 21.000 millones de euros», zanja.

Gestores de «honradez cuestionable»

La solución planteada por este inspector en el seno del Banco de España era que se buscase un banco con capacidad financiera suficiente para absorber BFA-Bankia, a ser posible extranjero. Además, Casaus recomendaba aplicar un «tijeretazo» de entre el 10% y el 15% a los sueldos en la entidad. «Y creo que es posible. Otra cosa es que los políticos que gestionan Bankia no quieran explorar esta vía para no perder sus poltronas ni su herramienta de financiación», espeta en los «mails», en los que también llama la atención sobre el débil gobierno corporativo de la entidad, acusando a sus gestores de poco profesionales, muy politizados y de haberse repartido jugosos bonus.

De hecho, se refiere al expresidente Miguel Blesa y sus directivos más cercanos, que se habían asingado unos bonus millonarios, como «los diez magníficos de los incentivos a largo plazo». Es más, de ellos dice que «su honradez es cuestionable», acusándoles de llevarse un bonus superior al que correspondía «gracias a corregir el resultado del ejercicio». En esa línea Casaus reclama también una renovación en los órganos de máxima dirección. «Continúan los mismos gestores que han llevado a las entidades a solicitar ayudas públicas: desacreditados ante el mercado», dice.

Provisiones

El inspector no pone en todo caso en duda en ningún momento las cuentas presentadas por Bankia al mercado en el momento de salir a Bolsa en julio de 2011. Es más, a diferenciad de los dos peritos judiciales que concluyen que la entidad no tenía provisiones suficientes para hacer frente a las pérdidas previstas, Casaus detalla que el banco, que acabó necesitando un rescate de 22.424 millones de euros, tenía provisiones genéricas y específicas sin asignar por 3.000 millones.

Casaus ha presentado estos correos elecrónicos a requerimiento de la Audiencia Nacional para completar su testificación del pasado 5 de septiembre, en la que declaró que pese a esas provisiones el grupo era inviable. En su carta al juez de instrucción Fernando Andreu le aclara en todo caso que se refería a BFA, matriz de Bankia, y no a este, que es el banco cotizado. Ahora bien, en sus «mails» explica claramente que la crisis de la matriz acabaría contagiando a la filial cotizada.

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