Economía

La incertidumbre pone a prueba las costuras del repunte del sector textil

La industria ha superado el desplome vivido en la crisis, pero la caída de la confianza del consumidor y la atípica climatología han lastrado un 2,6% su facturación hasta agosto

La incertidumbre pone a prueba las costuras del repunte del sector textil
Maribel Núñez Madrid - Actualizado: Guardado en:

Las vacas flacas que vivió durante los años de la crisis el sector textil en España han pasado a la historia, según el consenso de los analistas que se dedican a escudriñar de cerca esta rama de actividad que bien puede servir como termómetro del conjunto de la economía, ya que a nadie se le escapa que para comprar ropa y complementos primero hay que tener resueltos los gastos básicos.

Las ventas del conjunto de este sector alcanzaron los 17.743 millones de euros en 2015, último ejercicio cerrado, lo que supone un alza de un 7,71% en relación al año anterior, según datos de la patronal Acotex. Esta cifra de negocio supone que el sector recupera el nivel de actividad de 2009, que fue de 18.300 millones de euros, aunque queda lejos aún de recuperar el volumen de los años anteriores a la crisis, como los 22.460 millones de euros del año 2006, tal y como sucede en muchas otras áreas de actividad que ven cómo pasan los meses y los años y miran a los años 2005 y 2006 como la época dorada que quizás no volverá nunca más.

Otros estudios, como el reciente de EAE Business School, sin embargo, elevan la facturación del sector textil en 2015 hasta los 28.489 millones de euros, una cifra superior en este caso a la de antes de la crisis. Este análisis asegura que el año pasado se produjo un crecimiento del gasto en prendas de vestir en España de un 23%.

Sin embargo, los meses que llevamos de 2016 no están siendo tan buenos como los equivalentes de 2015 ya que, según la patronal del sector, entre enero y agosto se ha producido una caída interanual de las ventas a superficie comparable del 2,4%. Un farolillo rojo que amenaza con un posible parón de la actividad a medio plazo.

Inestabilidad política

En la misma línea el barómetro de la moda realizado por Moda.es y patrocinado por Vente-privée señala también que este año caen ligeramente las previsiones de facturación, plantilla y de apertura de nuevas tiendas, entre otras cosas por la inestabilidad política en España y el Brexit. Una prueba de este cambio de tendencia es que las ventas del sector cayeron un 5,7% en el primer trimestre de este año.

Uno de los datos que llama la atención de este sector es que el empleo no ha crecido al mismo nivel que las ventas ya que, al cierre de 2015 había un total de 193.829 personas trabajando en establecimientos textiles, lo que supone un alza de un 3,17% en relación con el año 2014.

Uno de los retos es agilizar las entregas de las compras que se hacen por internet

La patronal Acotex analiza no solo los datos agregados del sector, sino que disecciona hasta los presupuestos familiares, con la inestimable ayuda del Instituto Nacional de Estadística (INE) que lo computa casi todo en España. Así, en concreto, cada familia española se gastó en ropa, calzado y complementos 1.223 euros en 2015, lo que supone un aumento del 7,47%, lo que viene a confirmar que el consumo de los españoles ha sido hasta el momento uno de los motores de la recuperación de la economía española.

Entre las tendencias que se aprecian en el sector textil destaca la consolidación de las cadenas especializadas, o lo que es lo mismo, las marcas como destino principal de este gasto, seguidas de los hipermercados, las tiendas multimarca, los outlets y, por último, los grandes almacenes. Los datos demuestran que ha habido un escasísimo trasvase de compras entre un canal y otro en los últimos años, por lo que todo apunta a que a medio plazo, y salvo sorpresas, este reparto de la tarta de las ventas de la ropa y el calzado en España se mantendrá más o menos estable, en línea también con lo que sucede en el resto de Europa.

El online, el gran secreto

¿Y qué volúmen de ropa y complementos compramos en España por internet? Pues esta es una de las preguntas del millón porque las empresas son hipercelosas de estos datos así como de desvelar su estrategia en este campo que, todo apunta, supondrá cada año una parte mayor de las ventas. Algunas estimaciones cifran en un 6%el porcentaje de ventas online que hicieron las empresas españolas en 2015, aunque este dato es el mejor guardado en las sedes centrales de las empresas textiles ya que, cuando se les pregunta, desvían el tiro hacia la omnicanalidad, que es la fusión entre la tienda física y la virtual, pero sin dar pistas sobre su volumen de negocio en la red.

Uno de los retos que tiene el sector textil es agilizar las entregas de las compras que se hacen por internet. Jaume Hugas, profesor titular del Departamento de Operaciones, Innovación y Data Sciences de Esade asegura que «a Zara, pionera en la utilización de identificadores de radiofrecuencia que le permiten controlar a la perfección el inventario en las tiendas, le ha cogido por sorpresa el gran crecimiento del comercio electrónico (estimado ya en más del 7% de sus ventas) y ha tenido que subcontratar el servicio a distintos operadores logísticos, trece centros de reposición (“Fulfillment Centers”) situados en Estados Unidos, Europa y Asia, que son alimentados desde sus propios centros de distribución en España, aunque la mayoría de sus entregas aún son lentas (al cabo de 1 o 2 días desde el pedido)».

Desde el punto de vista de este experto, «la estructura aérea de Inditex, con su hub de Emiratos Árabes en Dubái, así como la integración organizativa del comercio electrónico en sus tiendas físicas (recogida de un tercio de los pedidos y de dos tercios de las devoluciones), complementan el excelente diseño de su plataforma online. Uno de los alumnos aventajados en este campo es El Corte Inglés, que es capaz de entregar al cabo de dos horas desde el pedido o dentro del mismo día a una hora fijada, (gracias a la tecnológica nacional “Paack”) las más de 100.000 referencias de sus tiendas en unas 37 ciudades españolas, y no sólo de textil».

En cuanto a la distribución de las compras en este sector por tipos de consumidores el año 2015 vino a confirmar que se mantiene estable en cuanto a volúmen de compras y porcentajes. La ropa de mujer supone el 37,2% de las ventas, la de hombre el 32,1%, la de hogar el 17,5% y la de niños el 13,2%.

El gasto medio anual por cada español, entre ropa y textiles de hogar, fue en 2015 de 449,2 euros, según Acotex aunque los datos de EAE Business School lo elevan a 614 euros, siendo los ciudadanos de Baleares los que más gastaron, con una media de 539 euros y los de Extremadura los que menos, con 342,12 euros. Llama la atención de esta estadística que Galicia, la cuna del gigante Inditex, sea la segunda comunidad en la que menos se gasta por habitante en ropa y complementos para el hogar.

En cuanto a la compra online de ropa las estadística revelan que es una actividad que desarrollan fundamentalmente las mujeres, aunque ganan por poco ya que son sólo el 54% del total, frente al 46% de los hombres. En cuanto al tramo de edad, el que está entre 35 y 54 años son los más activos en cuanto a la compra de ropa por internet.

Nubarones en el horizonte

Otro de los estudios recientes que confirma también la recuperación del sector en el año 2015 es el realizado por vente-privee.com y moda.es. En concreto, destaca que el 61% de las empresas asegura que en 2015 su facturación mejoró respecto al año precedente, mientras que sólo el 9% señaló que sus ventas retrocedieron. Sin embargo, estas cifras suponen un ligero empeoramiento respecto a 2014, cuando la salida de la crisis y la recuperación del consumo en el mercado nacional hizo que el 70% de las compañías declarara una mejora de su actividad.

La consolidación de la recuperación también se refleja en las contrataciones en la industria de la moda. En 2015, el 58% de las empresas elevó su plantilla y, durante este ejercicio, cinco de cada diez compañías confirman su intención de seguir aumentando su número de trabajadores.

El 40% de las ventas, fuera

Por otro lado, el barómetro destaca que las firmas de moda apuestan firmemente por la internacionalización para impulsar su crecimiento, después de que el 40% de la facturación de las empresas proceda de mercados exteriores, mientras que para 2016 más del 70% de los grupos consultados prevé un aumento de sus ventas internacionales.

Lara: «Ha habido profundos cambios como los millennials y la generalización del uso de la tecnología»

La mayoría de compañías señalan Estados Unidos, Francia, y México como sus mercados preferidos, mientras que se deja de lado China y Rusia. Por otro lado, el 63% de los operadores da prioridad a extender su negocio en mercados maduros y opta por alianzas con socios locales para dar inicio a sus operaciones en el país.

El director general de vente-privée.com y Privalia en España, Albert Serrano, reiteró durante la presentación del estudio que «la moda se consolida y apuesta por la internacionalización, la sostenibilidad y la omnicanalidad». Así, el 71% de las empresas prevé que su facturación online aumentará con toda seguridad, mientras que el 21% sostiene que es probable que aumente. Además, la apuesta por el comercio electrónico hace que el 61% de las empresas prevea elevar su plantilla destinada a «ecommerce» durante este año, ya que la previsión de cuatro años es un crecimiento a doble dígito.

El informe muestra que el 82% de las empresas ha adaptado sus procesos a la ominicanalidad, mientras que el 96% cree que lo adaptará y sólo el 4% cree que ha culminado su transformación, por lo que la transformación digital todavía está en plena evolución en el sector.

Otro de los expertos en este sector, Luis Lara, senior advisor de KPMG Fashion, asegura que «estos años de fuertes turbulencias económicas y cambios tecnológicos no han afectado por igual a todas las empresas: algunas de ellas han mejorado su proximidad al cliente para reforzar su propuesta de valor, incrementar su presencia internacional y crecer en canales digitales, mientras que otras han perdido de vista lo que su cliente quiere y su propuesta de valor se ha debilitado en relación a la competencia, dependiendo en exceso de mercados donde caen sus ventas, o no han apostado de forma decidida por la digitalización».

En cuanto a la marcha del año desde KPMG aseguran que «nuestros datos revelan que el consumo de moda sigue creciendo a un ritmo muy similar al del año pasado y la afluencia récord de turistas este año debería traducirse en que las magnitudes de gasto en moda mantengan un ritmo de crecimiento sostenido».

«Calculamos que las empresas españolas tienen cerca de 20.000 tiendas en el extranjero»

En cuanto al reto de integrar plenamente la tecnología en el negocio textil y la omnicanalidad, Lara cree que «en los últimos 10 años ha habido profundos cambios en los clientes, como la emergencia de los millennials y la generalización del uso de la tecnología, sobre todo los smartphones para comprar. La combinación de ambos factores hace que las marcas tengan que hacer accesible su producto en el máximo número de canales posible pero tendiendo a la unicanalidad, en cuanto a que el cliente espera tener una única experiencia de compra con la marca al margen de dónde se vea el producto y, finalmente, se compre, y desde el punto de vista de la empresa no va a tener sentido desglosar las ventas por canal, sean físicos o digitales, pues habrá que tener una única visión del cliente. Así, las empresas tienen que tener una hoja de ruta clara y una voluntad de apostar por un proceso de transformación que afecta a la forma de trabajar de toda la empresa, no sólo de las tiendas».

Y en medio de todo este panorama ¿qué está pasando en Europa, cuál es la posición de la moda española más allá de los Pirineos? Pues los expertos creen que goza de buena salud fuera. Luis Lara considera que «nuestro país se ha hecho un hueco en el panorama internacional de la moda, junto a Italia, Francia, Estados Unidos o Reino Unido gracias a algunas empresas que ocupan una posición muy destacada a nivel internacional, con distribución física y online a muchos países, donde cuentan con tiendas denominadas buque insignia, que son verdaderas embajadas comerciales. Calculamos que las empresas de moda españolas tienen alrededor de 20.000 tiendas en el extranjero». Otra cosa bien distinta es lo que ocurre con las empresas de moda extranjeras en España donde, para empezar, los precios son entre un 15 y un 30% más bajos que en otros países de la Eurozona, por lo que la competencia no es sencilla.

El reto para unas y otras, sin embargo, es el mismo: conseguir atraer a unos consumidores cada vez mejor informados y permanentemente conectados a internet.

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