Refinanciaciones

La Generalitat afronta este mes 1.012 millones de vencimientos de deuda

Sin el apoyo del Estado, la comunidad tendría los mercados cerrados: sus necesidades de financiación superan los 20.000 millones hasta 2020

MADRIDActualizado:

Los mercados miran con lupa día a día la tensión entre Govern y Gobierno, y la cuenta atrás comienza a agotarse para la Generalitat de Carles Puigdemont. Cataluña afronta el vencimiento de 1.012 millones de euros de deuda este mismo mes, de los que 833 son préstamos del Estado a través del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), 140 en bonos que actualmente cotizan en el mercado y 39 millones en préstamos tanto nacionales como extranjeros. En principio, el FLA cubre todo vencimiento y refinanciación de la Generalitat, por lo que Cataluña no debería sufrir ningún problema financiero. Sin embargo, si el Estado retirara o limitara sus mecanismos de liquidez a Cataluña, la Generalitat se encontraría sola ante los mercados.

El primer examen ante los inversores se presenta en cuestión de días. Los 140 millones de la emisión de bonosvencen la semana que viene, el martes 17 de octubre. De acuerdo a una presentación para inversores difundida por la Generalitat el pasado mes de mayo, en los tres meses que quedan de año, Cataluña deberá refinanciar vencimientos por 1.525 millones de euros en lo que resta de año: a los 1.012 millones de octubre se le suman 94 en noviembre y 419 en diciembre.

Esta eventualidad no ha pasado desapercibida en los últimos días para las agencias de rating. Las siglas del FLA se repiten en todos sus informes y Moody’s ha sido la más explícita. En un documento para inversores remitido el pasado viernes por la tarde, señalaba que si se producía la independencia, el fin de la liquidez del Estado para Cataluña haría que la hundiera en el bono basura. El organismo de calificación degradaría la nota de Cataluña desde un riesgo alto de impago (Ba3) a un grado algo mayor al de Grecia (Ca1 frente a Caa2) en el que la deuda catalán sería vista como especulativa. «La diferencia refleja el extraordinario apoyo para Cataluña provisto por el Gobierno central, por ejemplo, a través del FLA», incide Moody’s.

8.000 millones para el próximo año

La Generalitat enfrenta en los próximos tres años unas necesidades de financiación de más de 20.000 millones, que solo el año que viene ascienden a casi 8.000 millones. La mayor parte son vencimientos de los propios mecanismos de liquidez del Estado.

Sin embargo también hay refinanciaciones de bonos y préstamos con inversores externos. La Generalitat ha emitido 5.700 millones de euros en valores, de los que más de la mitad vencen en los próximos 30 meses. Así, en cuanto a las emisiones de bonos que cotizan en el mercado, 2018 es el ejercicio más relevante, pues vencen 1.689 millones de euros, divididos en tres tramos. La mayor de ellas suma 1.269 millones de euros y vence en junio. Ese mismo mes vence otra más de 250 millones y en diciembre el resto, de 170 millones de euros (aunque fueron bonos emitidos en dólares). Los siguientes tramos ya corresponden a los ejercicios de 2020, con 1.030 millones de euros, 337 millones de euros 2021, 60 en 2022,27 en 2023, y 102 en 2024.

Cataluña tiene cerrados los mercados y su prima de riesgo supera la de cualquier otra comunidad. Fitch y S&P rebajaron la semana pasada sus perspectivas de la deuda catalana y, al igual que Moody’s, amenazaron con hundir su nota en el bono basura ante cualquier eventualidad con el FLA. Desde 2012, Hacienda ha concedido 70.790 millones de euros a Cataluña a través de mecanismos de liquidez, lo que supone casi una tercera parte de los 231.202 millones que ha desplegado a todas las comunidades.

Perspectivas negativas

Cataluña ha sido la más beneficiada por estos préstamos baratos. Pese al órdago secesionista, este año ha recibido 7.838 millones del Estado. El Gobierno creó estos instrumentos en 2012 para garantizar los servicios públicos autonómicos, ya que muchas comunidades tenían los mercados cerrados por la crisis. Sin embargo, lo que en su momento fue una solución extraordinaria, se ha convertido en estructural: pocas comunidades han vuelto a los mercados y organismos como la Autoridad Fiscal consideran que el FLA es un instrumento que hay que desmontar poco a poco ya que desincentiva a las regiones saneadas.

La situación financiera de Cataluña es tan acuciante que el FLA, en ocasiones, se ha visto obligado a ampliar sus competencias. En un principio solo cubría préstamos a más de un año, dejando fuera las operaciones a corto plazo. Sin embargo, la necesidad de la Generalitat de refinanciar préstamos bancarios hace un par de años, llevó a Hacienda a estudiar una por una estas operaciones para ir cubriéndolas.

Fuentes financieras explican que el Tesoro se reunió hace meses con las principales agencias de calificación para tranquilizarles ante la situación de la Generalitat y garantizar que el FLA cubriría sus préstamos en el caso más extremo. Un paracaídas de cara a los mercados que ahora peligra ante el horizonte de una Cataluña independiente.