Íñigo de la Serna en el Congreso de los Diputados
Íñigo de la Serna en el Congreso de los Diputados - JAIME GARCÍA
Tribuna del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna

Un futuro lleno de oportunidades

«Nuestra red de ave es una de las mejores cartas de presentación que puede tener un país»

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Hace ya 25 años, España dio un gran salto hacia el futuro con la primera línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla coincidiendo con la celebración de la Exposición Universal (Expo´92) en la capital andaluza. Ese primer hito supuso una auténtica revolución para la sociedad española y para nuestra forma de entender el transporte por ferrocarril.

En este cuarto de siglo se han alcanzado grandes logros, tantos que han convertido a nuestro país en un referente internacional de la alta velocidad.

España es hoy en día líder indiscutible en Europa con una red de más de 3.000 kilómetros que la convierte en la segunda mayor del mundo, sólo por detrás de China. Este crecimiento no hubiese sido posible sin el gran esfuerzo humano, económico y social que durante años ha impulsado la alta velocidad española, favoreciendo al mismo tiempo la vertebración y la cohesión de nuestro territorio.

La alta velocidad ha transformado el transporte en España, impulsando el desarrollo de un sistema sostenible y de calidad y acortando considerablemente los tiempos de viaje.

Nuestro país es hoy por hoy un referente mundial en el que se miran el resto de países que quieren avanzar en el transporte del futuro. Tanto es así que, países como Arabia Saudí, Estados Unidos o Reino Unido, han invitado a las empresas españolas a participar en el diseño y operación de nuevos servicios de alta velocidad.

El talento y la experiencia, no sólo de Renfe y Adif, sino también de todo el sector ferroviario español, es un valor a exportar y un buen ejemplo de lo que constituye la Marca España.

Desde aquel mes de abril de 1992, un total de 357,5 millones de viajeros se han subido a la alta velocidad española, 35 millones sólo el pasado año. Además, más de 71 millones de viajeros la han utilizado a lo largo de estos 25 años para sus desplazamientos sólo entre Madrid y Sevilla.

Parte de este incremento ha venido de la mano de la nueva política comercial puesta en marcha por Renfe, que ha permitido acercar la alta velocidad a un número cada vez mayor de viajeros.

El tren es hoy el principal modo de transporte colectivo elegido en España para trayectos peninsulares de larga distancia, una apuesta que se ha visto reforzada gracias a los nuevos servicios que ofrece el AVE.

Los logros de la alta velocidad son fruto del trabajo de todos los españoles, pero esta historia de éxito no ha hecho sino empezar. España tiene por delante un futuro lleno de oportunidades ya que nuestra red de alta velocidad es una de las mejores cartas de presentación que puede tener un país.