Las empresas de reparto de comida han estado bajo la lupa de Inspección de Trabajo
Las empresas de reparto de comida han estado bajo la lupa de Inspección de Trabajo - Maya Balanyá

Falsos autónomos: las posibles sanciones a las que se exponen las empresas

Se calcula que España hay entre 100.000 y 200.000 personas que trabajan bajo este régimen ilegal

MadridActualizado:

El número de trabajadores autónomos en España tendrá una subida considerable este 2018. Según la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) para este año se espera que este colectivo creen unos 135.000 empleos, gracias sobre todo a la entrada en vigor desde el pasado uno de enero de la tarifa plana de 50 euros durante un año. Así, en el primer trimestre de este año ya se experimentó un incremento de 25.722 autónomos, llegando a los 3.230.400 en total.

Sin embargo, Inspección de Trabajo mantiene su lucha para detectar a aquellos trabajadores conocidos como «falsos autónomos», es decir, aquellos que están dados de alta como autónomos pero en la realidad tienen una relación laboral con una empresa. Una actuación ilegal y perseguida penalmente. «Si tú eres autónomo no recibes órdenes, te gestionas tu propio trabajo y tus horarios. El falso autónomos no. Tienen un horario fijo y está bajo las órdenes de otra persona», explica Alicia Carrascal, colaboradora de la plataforma online de abogados Easyoffer.

Para ello, la semana pasada el Consejo de Ministros aprobó el plan estratégico de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social 2018-2020. Dentro del mismo, está incluida la supervisión de la economía de plataformas y actuaciones específicas en relación con falsos autónomos.

Las cifras para determinar el número de falsos autónomos en España bailan entre los 100.000 y los 200.000. El sector donde más se han registrado son los relacionados con la hostelería. Pero los nuevos formatos de negocio como las «startups» o los que entran dentro de la economía colaborativa están aumentando cada vez más las cifras. Estas nuevas empresas, que se caracterizan por ofrecer un valor añadido al cliente, suelen recurrir a estas prácticas. Un ejemplo son las actuaciones que Inspección ha realizado a algunas de las empresas de comida a domicilio.

¿Cuáles son los motivos por los que las empresas deciden contratar a falsos autónomos? Simplemente la reducción de costes. Al obligar a los trabajadores a darse de alta como autónomos, el máximo coste para la empresa será de 267 euros, mientras que el coste medio por dar de alta a la Seguridad Social como trabajador es de 450 euros.

Pero estas prácticas pueden salirle muy caras a las empresas. Si se detecta la irreglaridad, la sanción puede ascender de 3.000 a 10.000 euros. A eso se le suma el abono a la Seguridad Social de las cuotas íntegras por cada trabajador con carácter retroactivo yun recargo que puede llegar hasta el 150%. Además, dependiendo de la gravedad del delito, podría acarrear penas de prisión. A partir de los 50.000 euros podría darse esta situación, pudiéndo superar las penas los cinco o seis años de cárcel.

Mientras, para el trabajador autónomo no existen sanciones, ya que se le considera la víctima. A pesar de que en ocasiones puede que le beneficie económicamente, al estar bajo el régimen de autónomos pierde derechos laborales y por ello se le considera el perjudicado de esta relación.