Los bonos convertibles añaden diversificación, rentabilidad y protección
Los bonos convertibles añaden diversificación, rentabilidad y protección - EFE

El escenario ideal para los bonos convertibles

Los fondos de bonos convertibles resultan útiles para añadir diversificación, rentabilidad y también protección ante posibles escenarios bajistas

MadridActualizado:

Érase una vez un tiempo en el que las decisiones de inversión eran sencillas: la deuda pública ofrecía rentabilidades reales bajas y seguras, mientras que la renta variable ofrecía entre un 3% y un 5% adicional para compensar su mayor riesgo y volatilidad, de forma que a los inversores les bastaba con una cartera mixta tradicional de acciones y bonos. Pero ese tiempo ya no volverá y se hace necesario encontrar nuevos activos que ayuden a obtener rentabilidad sin arriesgar demasiado: los bonos convertibles son una idea para añadir diversificación, rentabilidad y también protección ante posibles escenarios bajistas, y que pueden funcionar mejor que otros activos en un entorno de endurecimiento monetario y vuelta de la volatilidad.

Así, tras las políticas de relajación cuantitativa por parte de los bancos centrales y el recorte de tipos, la renta fija pública ha pasado de ser un «activo sin riesgo» a un riesgo «sin rentabilidad», mientras la renta variable presenta valoraciones muy altas, de forma que el escenario se ha vuelto más complejo para los inversores. En este contexto de endurecimiento monetario en el que «es poco probable que los bonos registren un buen comportamiento», explica Lee Manzi, gestor de fondos multiactivos de Jupiter AM, existe un activo que ofrece oportunidades en tiempos difíciles y que aporta muchas ventajas a las carteras: los bonos convertibles, es decir, los títulos de deuda que pueden convertirse en acciones a elección del poseedor.

La estructura de un bono convertible es la de un bono corporativo que incorpora una opción sobre una acción. Los bonos convertibles cambian de forma: así, cuando la cotización subyacente es baja, se comportan como bonos y cuando ésta sube, se comportan como acciones. Así, a través de una combinación única de rasgos de los bonos y las acciones, los títulos convertibles pueden ofrecer a los inversores algunas ventajas atractivas frente a los instrumentos puros de renta fija o renta variable: «Su naturaleza híbrida permite a los inversores participar del potencial alcista de las acciones, reduciendo al mismo tiempo la exposición a las pérdidas a medida que las acciones se acercan el valor mínimo del convertible», explica.

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