Emilio Gayo junto a Vicente del Bosque en una imagen de archivo
Emilio Gayo junto a Vicente del Bosque en una imagen de archivo - ABC

Pallete culmina la renovación de la cúpula de Telefónica con la salida de Gilpérez y Sánchez de Lerín

Emilio Gayo será el nuevo presidente de Telefónica España y la filial iberoamericana se divide en dos unidades

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José María Álvarez-Pallete ha terminado de diseñar un organigrama a su medida con la mayor remodelación de la cúpula directiva de Telefónica desde que asumiese la presidencia de la «teleco» en abril de 2016. El principal cambio ha sido la salida del hasta ahora presidente de Telefónica España, Luis Miguel Gilpérez, que será sustituido en el cargo por su «número dos», Emilio Gayo. Pero además, y entre otros muchos cambios, la compañía ha relevado al actual secretario general y del consejo de administración y ha dividido Telefónica Hispanoamérica en dos filiales.

Todos estos cambios de estructura y nombres han sido acordados este martes por la comisión de Nombramientos, Retribuciones y Buen Gobierno de la compañía y mañana miércoles serán aprobados en el consejo de administración del grupo. Álvarez-Pallete explicó en un comunicado que el actual entornodigital «exige una renovación permanente» y que la nueva estructura y el relevo generacional darán lugar a una compañía «más ágil y más sencilla».

La salida de Gilpérez, según la compañía voluntaria, llevaba tiempo rumoreándose por ser uno de los directivos procedentes de la era de la presidencia César Alierta. Aunque llevaba en Telefónica desde 1981, no es hasta septiembre de 2011 que accede a la presidencia de Telefónica España, tras dirigir el negocio móvil del grupo en Iberoamérica y posteriormente la filial brasileña. A pesar de estar poco más de seis años al frente de la división española, su gestión fue una auténtica revolución.

Solo dos meses después de llegar al puesto, y ante la fuga en masa de clientes hacia a la competencia, sobre todo a Yoigo y otras compañías de bajo coste, gestionó el que quizá haya sido el cambio en la política comercial más radical en la historia de la compañía. «Somos conscientes de que nos hemos equivocado en el pasado, pero somos humildes y vamos a mejorar», dijo en noviembre de 2011 en una rueda de prensa en la que Movistar comenzó a simplificar tarifas, abaratarlas y acabar con la permanencia en los contratos.

Luego eliminaría el subsidio de los teléfonos móviles y finalmente concentró todos los servicios —teléfono fijo, móvil, internet y televisión— en la misma factura, los paquetes Movistar Fusión. Con todas esas medidas no solo recuperó terreno frente a la competencia, sino que marcó el paso al resto de compañías y propició un drástico y rápido proceso de concentración corporativa.

En esa gestión le acompañó ya desde 2013 Emilio Gayo, quien ahora le sustituye al frente de la división española. Ingeniero superior de Telecomunicaciones por la Universidad Politécnica de Madrid y MBA por el IESE, era director de Marketing y Servicios Comerciales, Gran Público y Empresas de Telefónica España, y dirigió con Gilpérez la transformación comercial de los últimos años. Además, Telefónica ha decidido crear un nuevo puesto en España, la de consejero delegado, que ocupará María Jesús Almazor, hasta ahora directora de Territorio Sur de Telefónica España y que se responsabilizará del área de ingresos: Álvarez-Pallete parece dar así más visibilidad a la encargada de la aportación de Telefónica España a la cuenta de resultados del grupo.

Nuevo secretario del consejo

Si la salida de Gilpérez se enmarca en que era uno de los directivos de confianza del carismático Alierta, a pesar de que llevaba años reportando directamente a Álvarez-Pallete cuando este era presidente de Telefónica Hispanoamérica y de Telefónica Europa, lo mismo puede decirse de la de Ramiro Sánchez de Lerín. «Número tres» de la operadora en la práctica al ser secretario general y del consejo de administración, está siendo investigado además en el caso del patrimonio personal de Rodrigo Rato por su contrato de asesor con la compañía.

El puesto de Sánchez de Lerín será ausmido ahora por Pablo Carvajal, que además sumará a sus responsabilidades la dirección de los asuntos públicos y de regulación, hasta ahora tarea de Carlos López Blanco. También se potencia el área de Personas (Recursos Humanos), que pasa a reportar a Álvarez-Pallete y al frente de ella se nombra a Marta Machicot, que entra en el comité ejecutivo del grupo.

Iberoamérica se divide en norte y sur

A nivel de estructura el cambio más relevante es la división de Telefónica Hispanoamérica, hasta ahora liderada por Eduardo Caride, dos unidades: Telefónica Hispam Sur, que englobará los negocios en Argentina, Chile, Perú y Uruguay; y Telefónica Hispam Norte, que incluye Colombia, México, Centroamérica, Ecuador y Venezuela. Al frente de la primera estará Bernardo Quinn, hasta ahora director de Recursos Humanos globales, mientras que la segunda la dirigirá Alfonso Gómez Palacio. Aunque desde la compañía rechazan que estos cambios tengan que ver con una posible estrategia de desinversiones y salidas a Bolsa en las filiales iberoamericanas, sí explican que el área norte engloba aquellas con negocios menos convergentes que las del sur.

Con todos estos cambios, tras el ascenso de Ángel Vilá de la dirección financiera a consejero delegado y el relevo de los responsables de Alemania, Reino Unido y Brasil, Álvarez-Pallete deja una cúpula directiva a su medida, con todo el comité ejecutivo nombrado por él. Su llegada también se ha notado en el consejo de administración, con prácticamente todos su vocales nombrados ya bajo su mandato. Solo cuatro cargos proceden de la era Alierta y en la próxima junta general de accionistas se someterán a renovación. Se trata de José María Abril Pérez, de 65 años, Luis Fernado Furlán (72), Eva Castillo (55) y Francisco Javier de Paz Mancho (59).