Economía

Emiliano González (MSC): «Afirmar que no se quieren cruceros es decir que no se quieren personas»

El director general de MSC España cree que las previsiones del sector para este año son «buenas» y adelanta detalles del nuevo buque de la compañía, el Meraviglia, que saldrá a partir de 2017 desde Barcelona

Emiliano González, junto al Meraviglia
Emiliano González, junto al Meraviglia
Unai Mezcua - UMezcua Enviado Especial A Saint Nazaire - Actualizado: Guardado en:

Son días importante para MSC. La compañía suiza acaba de ver materializado el primer fruto de su ambicioso plan de inversiones de 9.000 millones de euros: su nuevo barco, el MSC Meraviglia, ha tocado el agua por primera vez. El buque, que entrará en servicio en julio de 2017 y tendrá su puerto de salida en Barcelona, será el primero de una lista de once nuevas naves que pretenden reforzar un sector en crecimiento en España y en todo el mundo pese a las crecientes críticas que provienen de ciudades como Barcelona.

¿Qué importancia tiene España para MSC?

Es, sin duda, un mercado totalmente estratégico. A nivel de emisión, la industra de cruceros alcanzó un zenit en el año 2011 con 710.000 cruceristas españoles. En los años siguientes, 2013 y 2014, se produjo una caída, pero el año pasado el mercado español remontó hasta los 456.000 cruceristas, un 3% más, de los cuales el 22% confió en MSC. Estamos seguros de que en 2016 volverá a crecer, de hecho ya lo estamos percibiendo. Por otro lado, como receptor, España es el segundo mercado europeo, solo por detrás de Italia. A la cabeza está indudablemente Barcelona, primer puerto europeo de embarque y cuarto del mundo.

¿Qué barcos de MSC operan ahora en nuestro país?

En temporada alta, desde final de marzo o abril hasta noviembre, tenemos dos barcos semanales desde Barcelona, los miércoles y los viernes, y un barco semanal desde Valencia los lunes y otro barco desde Palma de Mallorca, que simultanea escalas en Ibiza y en Mahón a lo largo de toda la temporada. Es casi un 40% de la flota de la compañía, ya que uno de nuestros doce barcos está actualmente dedicado en exclusiva al mercado chino.

¿Qué aportará la nueva clase MSC Meraviglia a los cruceristas?

El mercado, que cada vez está más maduro, ya no demanda solo un abanico de destinos, puesto que muchos cruceristas repiten itinerario, sino que los barcos tengan más espacios para poder disfrutar no solo el tiempo de las escalas en las ciudades si no también los períodos de navegación. El concepto del Meraviglia es el de un barco capaz de llegar a cualquier puerto del Mediterráneo, sin problemas para atracar, y con espacios comunes mucho más amplios. Es un buque más grande en desplazamiento —moverá 168.000, frente a las 135.000 de la clase Fantasía, la más grande que tenemos ahora—, gracias a un gran ancho de maga de 43 metros (contra los 32 de la Fantasía). Eso le permitirá no solo incluir 500 camarotes más, hasta los 2.245, sino también más espacio para restaurantes, áreas de entretenimiento y zonas para dejar a los niños, con lo que poder disfrutar mejor no solo de las escalas sino también de los tiempos de navegación. Además, incorporará el gran atractivo del Circo del Sol y una «promenade» interior de 100 metros de largo cubierta de leds que, cuando esté terminado, será un área muy atractiva donde poder tomarse una cerveza, charlar con los amigos…

Hablábamos de Barcelona como puerto clave. Sin embargo, parece que haya encabezado una especie de guerra contra el sector turístico en general, y en especial contra los cruceristas, y hasta se ha propuesto una nueva tasa específica. ¿Cómo reaccionaría el sector?

«Navantia está haciendo un excelente trabajo en el reacondicionamiento de barcos de crucero»

Actualmente ya hay vigente una nueva tasa, para estancias superiores a 12 horas, que afecta a la industria turística,incluyendo a los cruceros. Es una tasa que la industria acepta pero no comparte, porque una tasa que no aporta un valor añadido a los clientes en realidad lo que es es un impuesto. Cualquier inquietud que los habitantes de Cataluña o de Barcelona tengan hay que escucharla. En cualquier caso, ningún barco de MSC cruceros ni de ninguna compañía se pasea por la Rambla, ni entra en la Sagrada Familia, ni en el Camp Nou. Quien hace esto son personas, turistas que han elegido un determinado medio de transporte, un crucero, que tiene además la ventaja de ofrecer también alojamiento. Cualquier intento de agresividad contra la industria no se hace contra la industria, se hace contra personas, contra seres humanos. No entendemos la agresividad contra los cruceros como industria, porque los ataques son contra los seres humanos que eligen un barco para visitar la ciudad, gastar dinero y crear puestos de trabajo. Cuando se dice «no queremos cruceros» en realidad lo que se dice es «no queremos personas». Ante un nuevo impuesto, estaremos dispuestos a dialogar con las autoridades y colectivos, a escucharles y a encontrar fórmulas que faciliten que los turistas se puedan mover de acuerdo con sus gustos y particularidades.

El terrorismo y el Brexit son dos de los principales problemas a los que se enfrenta el continente. ¿Cómo están afectando al sector?

El concepto seguridad está totalmente por delante para nosotros, por encima de otros como el confort o la diversión. Eso significa que, cuando, en destinos que son muy atractivos desde el punto de vista turístico, inmediatamente cambiamos las rutas y suprimimos el destino. En relación con el Brexit, lo que puede afectar es que se reduzca el número de conexiones aéreas entre Reino Unido y el resto del continente. Si en el futuro la conectividad aérea se viera alterada, podría haber una disminución de clientes. Pero salvo eso, no preveemos ninguna mayor estabilidad

¿Tampoco está afectando el desplome de la libra?

Nosotros no lo hemos notado. No se que ocurrirá a partir de 2018, cuando la salida sea efectiva, pero por ahora nuestras ventas en Reino Unido están creciendo.

¿Qué habría que hacer para construir un buque como el Meraviglia en España?

Como europeos, podemos sentirnos orgullosos de que tres de los principales astilleros del mundo, STX Francia (donde se construye el Meraviglia), Fincantieri (Italia) y Lloyd Werft (Alemania) estén en Europa. Desgraciadamente España perdió esa carrera hace años, pero hay que decir que Navantia está haciendo un excelente trabajo en Cádiz y en Ferrol en trabajos de dos o tres semanas de mejora, revisión y reacondicionamiento de barcos de crucero. De ahí a tener una industria de construcción de barcos estamos, lamentablemente, lejos. Haría falta un Gobierno sólido, el que sea, que desarrolle un plan industrial con un Ministerio de Industria a la cabeza que acometa un plan industrial muy claro y ambicioso y con fuertes inversiones.

A nivel mundial, ¿qué margen de crecimiento puede quedarle al sector?

Queda muchísimo margen. En este momento todos los armadores están apostando por construir barcos de diferentes tipos, entre ellos nosotros, que estamos construyendo once. Son cantidades de dinero importantes respaldadas por planes estratégicos que certifican su viabilidad. Hay una clara demanda en Europa, que está creciendo más que Estados Unidos, pero también en otros mercados, como Oceanía, Latinoamérica o Asia.

MSC ha sido la primera compañía de cruceros en operar en Cuba después del levantamiento del bloqueo. ¿Cómo ha sido la experiencia?

Buena. Empezamos en noviembre del año pasado con un barco, el MSC Opera. Este año habrá dos barcos en la isla, uno de los cuales, el Opera, se quedará durante todo el año en La Habana.

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