Economía

Electricaribe: No paga ni el hospital infantil

Enganches ilegales, robo de materiales y agresiones a los técnicos son habituales en los «barrios subnormales»

Empleados de Electricaribe arreglan unas líneas en la localidad de Sucre - ABC

Los empleados de Electricaribe tienen muy a su pesar una de las profesiones más peligrosas de Colombia. Varios de ellos fueron agredidos la semana pasada en la localidad de La Guajira, donde les rompieron diversos equipos técnicos para revisar contadores de luz. Su huída se aceleró cuando escucharon un disparo al aire. Pocos días antes, un grupo de personas golpeó a otros empleados de la compañía en Barranquilla y destrozaron los cristales de sus vehículos. En esta zona, el robo de energía es del 50%. Otro operario fue atracado en agosto en el municipio de Maicao.

No hay día en el que el departamento de lucha contra el fraude de Electricaribe descubre algún enchange ilegal de luz en las provincias en las que suministra electricidad. Sobre todo, en los denominados «barrios subnormales», donde viven miles de personas con escasos recursos. En Hatonuevo, por ejemplo, descubrieron en septiembre pasado que la urbanización Los Mayalitos, con 200 viviendas, presentaba unas conexiones irregulares.

Además, la unidad materno infantil Talapuin, en Uribia, lleva dos años sin pagar las facturas de la luz, «sin que hasta el momento se haya evidenciado voluntad de pago», subraya el parte de la compañía.

En Maicao, las investigaciones permitieron descubrir que el motel Momentos tomaba la luz directamente de la red, evadiendo así el pago de sus facturas reales. Y en Riohacha detectaron que el hotel Casa Grande tenía una conexión «ilegal y antitécnica, una actividad ilícita que evita la medición del consumo real».

También se han denunciado fraudes en el supermercado El Buen Sitio, en Santa Marta, donde además de no pagar las facturas atrasadas, mantenían una conexión ilegal, y en el matadero de Distracción, en La Guajira, donde un transformador ilegal recortaba notablemente el consumo real de luz.

Incluso, existe una industria ilegal dedicada a ofrecer manipulaciones de la red y que ya se ha cobrado la vida de varias personas por electrocución. También han llegado a robar hasta un kilómetro de cables en la zona de Hatonuevo, Barrancas y Fonseca.

Por último, reseñar que entre 2005 y 2015 se han presentado 12.428 denuncias por fraude, de las que solo 139 terminaron con sentencia y únicamente 84 con condena.

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