De izquierda a derecha los cofundadores de Dribo: Óscar Gallo, Manuel Caldas, Alberto Pastor y Enric Romero
De izquierda a derecha los cofundadores de Dribo: Óscar Gallo, Manuel Caldas, Alberto Pastor y Enric Romero - «DRIBO»

«Dribo», la autoescuela se muda a tu móvil

La aplicación, que cuenta con 5.000 usuarios activos, permite aprobar los exámenes sin dar clase y contratar las lecciones prácticas a través de «autoescuelas colaboradoras», una opción que estará pronto disponible en las principales ciudades

MadridActualizado:

Todos nos acordamos con mayor o menor exactitud de cuántas veces tuvimos que examinarnos para lograr el permiso de conducir o si logramos pasar el práctico a la primera, la segunda, la tercera... Una experiencia que, dependiendo de con quién se hable, puede haber resultado de todo menos placentera. Ahora, a través de «Dribo», es posible sacarse el carnet a través de tu móvil sin pisar un aula, aunque las prácticas con el vehículo son inevitables. «Ofrecemos una experiencia formativa personalizada, con una disponibilidad 24/7, a la que puedes acceder cuándo y dónde quieras, y que se va adaptando al usuario», comenta el CEO de esta startup, Enric Romero.

Nacida oficialmente al final del verano pasado, ya cuenta con 5.000 usuarios activos al mes y descargas de toda España, gracias al impulso de cuatro emprendedores residentes en Cataluña: Enric Romero, Oscar Gallo, Alberto Pastor y Manuel Caldas. Con perfiles muy diferentes, que iban desde la publicidad digital a la Educación Vial, «Dribo» se ha constituido como autoescuela para aplicar la digitalización a todas las etapas formativas. Todo ello, a través de una tarifa plana de 149 euros (tasas de la DGT y tramitación incluidas, además de tres oportunidades para presentarse examen teórico o práctico) y de 349 euros, que incluye 10 clases prácticas (cada una adicional costaría 20 euros).

Expansión por las principales ciudades

En la actualidad esta aplicación móvil ya ofrece el servicio integral para teórico y práctico, «con vehículo propio», en la zona de Barcelona, ha comentado Romero. Próximamente ofertarán clases prácticas en ciudades como Madrid, Valencia o Sevilla, a través de «autoescuelas colaboradoras». Al hilo de esto, el cofundador de «Dribo», ha señalado que ya hay varias autoescuelas interesadas en trabajar junto a la app. En este sentido, este emprendedor ha reconocido que las autoescuelas tradicionales «sufren muchos costes fijos (locales, personal, vehículos....)», y que solo empiezan a ser rentables gracias a las lecciones prácticas. Por este motivo, ha explicado, su deseo de que las autoescuelas «nos vean como algo que les va a facilitar la vida, ya que les entregamos alumnos listos para coger el coche».

Todo ello, buscando la calidad y sin el objetivo, de momento, de abrir nuevas oficinas físicas o introducir una flota propia. «Perseguimos centrarnos en el producto final de cara al usuario y a las autoescuelas, que poco a poco se irán haciendo de Dribo»; ha fijado el máximo representante de esta pyme que ya emplea a 11 personas, y que espera en los próximos 6 meses ampliar plantilla en dos o tres personas. En esta línea, ha puesto en valor el feedback que están recibiendo de usuarios y autoescuelas.

Pero, ¿cuál es el público objetivo de «Dribo»? Según su máximo responsable hay dos perfiles muy definidos: «El de un joven de entre 17 y 24 años», que cursan el último curso de instituto y una carrera universitaria; así como el de «una mujer de entre 35 y 45 años, quien no tienen ganas de ir a la autoescuela ni tiempo», ha apuntado el CEO de esta startup.

Abriendo camino

Preguntado por los problemas con los que se han encontrado en la breve vida de esta app, Romero ha confesado que sentían que «estaban abriendo camino, ya que muchas cosas que preguntábamos a las administracionesnadie lo había hecho antes». Por ejemplo, necesitaron un vehículo adaptado propio para constituirse como autoescuela y entrar en el sector. Por otro lado, en el capítulo de la financiación, «Dribo» cerró el pasado mes de febrero su primera ronda de financiación con la que ha captado un capital de 250.000 euros entre inversores privados y públicos, como Enisa (60.000 euros). La próxima, seguramente a finales de este año.