Economía

El BCE considera su política «imprescindible»

Mario Draghi se atribuye el mérito de estar manteniendo viva la economía europea

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, interviene en un congreso de banca en Fráncfort del Meno (Alemania)
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, interviene en un congreso de banca en Fráncfort del Meno (Alemania) - AFP
ROSALÍA SÁNCHEZ Corresponsal En Berlín - Actualizado: Guardado en:

Había ayer gran expectación en Frankfurt, a la espera de alguna pista sobre si el BCE ampliará o no en diciembre su política expansiva. Mario Draghi no sembró evidencias de lo uno ni de lo otro, pero dejó claro que su política es imprescindible y se atribuyó el mérito de estar manteniendo viva la economía europea con la respiración asistida del flujo de capital que inyecta mes a mes en los mercados.

Draghi dijo que la recuperación de la zona del euro «depende de la política monetaria expansiva», es decir del dinero barato, y que ahora no se puede bajar la guardia. "El sector bancario es ya más fuerte, pero el ímpetu viene de nuestra política monetaria", argumentó para pedir prudencia en el análisis de las perspectivas. Según la bola de cristal de Draghi, sus medidas contribuirán a incrementar la tasa de inflación en un promedio de más de medio punto en 2016 y 2017 y a incrementar el PIBreal en más de un punto y medio porcentual de forma acumulada entre 2015 y 2018. «En otras palabras, la política monetaria sigue siendo un ingrediente clave en el escenario de reflación que prevemos en los próximos años», explicó.

Citó además otros dos factores que le obligan a permanecer alerta, como los riesgos geopolíticos y la baja rentabilidad de los bancos, argumento este último que Draghi alega o ningunea alternativamente, según conviene a su discurso. Lo mismo ocurre con los efectos indeseados de su política expansiva, que a veces presenta como mal necesario y a veces sencillamente niega. Ayer en Frankfurt tenía delante al presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, que se encargó de recordárselos.

Weidmann aludió a las distorsiones en los mercados, apuntando a la necesidad de limitar en el tiempo tanto los tipos bajos o negativos como la batería de medidas no convencionales. «No debemos olvidar que nuestro concepto de estabilidad de precios es un concepto de mediano plazo, por lo que la política monetaria no necesita responder automáticamente cuando la inflación se desvía de los niveles compatibles con la definición de estabilidad de precios», sostuvo el alemán. Pero la retórica de Draghi no se limita al mandato del BCE, sino que trepa por los pilares que sostienen en pie la economía europea y defiende que «la recuperación depende del dinero barato».

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