El cofundador de Netflix crea una tarifa plana para ver películas en el cine

Mitch Lowe explicó en España su nuevo proyecto, MoviePass, una tarifa plana para las salas de cine

MADRIDActualizado:

La tarifa plana para ver una película al día en el cine ha hecho temblar a toda la industria cinematográfica. MoviePass ha sido creado por Mitch Lowe, cofundador de Netflix, quien está convencido de que su modelo de negocio, antes o después, dará dinero y lo más importante, salvará al cine del declive. «MoviePass es como Netflix pero en los cines e intenta solucionar el mismo problema», explica a ABC Mitch Lowe durante una breve estancia en Madrid para participar en la reunión de antiguos alumnos de EAE Business School. «Hay muchos vacíos emocionales cuando las personas van al cine. Las entradas son cada vez más caras y la gente se estresa pensando si vale la pena pagar por la película o puede esperar unos meses o un año para verla en casa», añade.

Su modelo de negocio «no es todavía rentable pero tenemos que tener primero dinero y probar a los cines, estudios y clientes que somos algo bueno para toda la industria», reconoce el CEO de MoviePass. Siente que tanto actores, estudios y cines, están nerviosos con cualquier cambio en la industria. Y ante las críticas Mitch Lowe defiende que sus usuarios van al cine el doble que antes y «casi el 100% del aumento es con películas independientes. Apoyamos de esta forma a la comunidad del cine».

Recuerda que hay un 6% de personas que ve siete o más películas al mes. «Cuando inicias una suscripción los primeros que la cogen son los que van mucho al cine. En EE.UU. y Canadá hay 36 millones de personas que van 18 veces al año y esos son nuestros primeros clientes. Es como un seguro de salud, los primeros que lo cogen son quienes necesitan más ir al médico». Por eso espera que pasen varios años hasta que la empresa sea rentable y está convencido que «probaré que somos una parte saludable del ecosistema del cine». De momento han conseguido que sus usuarios vayan el doble al cine que iban antes y gasten más dinero en palomitas y refrescos, productos de alto margen que tiene los cines. «Y casi todo ese aumento es para pequeñas películas que los estudios no saben cómo comercializar», puntualiza.

«Probaré que somos una parte saludable del ecosistema del cine»

La idea comenzó a desarrollarse en el 2011 aunque estaba dirigido a un púbico nicho, con precios entre 35 y 50 dólares por mes. Desde que han lanzado hace dos meses un nuevo modelo, con una tarifa plana de 10 dólares al mes para ver una película al día, «ya tenemos 600.000 usuarios». En marzo el plan es lanzar una oferta pública de acciones porque la empresa quiere crecer de forma internacional y ofrecer diferentes servicios a sus clientes. «Estamos pensando en internacionalizarnos sobre todo en mercados donde hay negocio de cine fragmentado porque donde domina una cadena de cines es difícil. El modelo de suscripción es importante y los cines y teatros deberían ofrecerlo».

Imagina que el comportamiento de los usuarios, de un país a otro, puede cambiar. Pero no tiene dudas que «en todo el mundo a todos les gusta la experiencia social de ir al cine, ver como la gente se ríe, llora, y salir al cine con amigos». A Europa espera llegar «en uno o dos años». Para Mitch Lowe la tarifa plana «es una forma de consumo que a la gente le gusta, no es la solución para todo pero en algunos negocios funciona muy bien y hay muchas suscripciones».

La competencia

Cofundador de Netflix, Mitch Lowe dejó su puesto como director de desarrollo de negocio y vendió sus acciones en dicha compañía en el 2003. De su antigua empresa cree que el punto fuerte está siendo «la conexión directa entre la producción de contenidos y los suscriptores» pero advierte que cada vez va a tener más competencia. Netflix plantea gastar 8.000 millones de dólares para contenido el año que viene. «En mi opinión creo que la idea que tienen es gastar mucho dinero los dos próximos años y luego menos pero quizás no se ajuste a las necesidades de los clientes porque hay mucha competencia. Los suscriptores quieren siempre cosas buenas y la competencia va a subir los precios. Cuando vemos que la gente no cancela la suscripción es por el contenido exclusivo», advierte.