El vicepresidente, Oriol Junqueras, el presidente, Carles Puigdemont, y su predecesor en el cargo, Artur Mas
El vicepresidente, Oriol Junqueras, el presidente, Carles Puigdemont, y su predecesor en el cargo, Artur Mas - INÉS BAUCELLS

Cataluña es la región donde las rentas bajas pagan más IRPF y con más impuestos

Otras regiones peor financiadas como Comunidad Valenciana, Andalucía o Murcia tienen una presión fiscal más reducida

MADRIDActualizado:

El ahora vicepresidente de la Generalitat y consejero de Hacienda, Oriol Junqueras, declaró en 2013 que en una Cataluña independiente las primeras medidas que adoptaría sería rebajar el IVA y el IRPF para reactivar el consumo. El propio programa de Junts Pel Sí en 2015 incluía una rebaja del Impuesto de la Renta entre sus promesas, con especial incidencia para «los tramos más bajos». «Con una Cataluña independiente, en este caso, podríamos modular la presión fiscal que recae sobre las familias catalanas -una de las más elevadas de Europa- y sobre las empresas».

Sin embargo, si el IRPF de Cataluña es el más alto de España para las rentas bajas es porque la Generalitat de Artur Mas y ahora Carles Puigdemont ha renunciado a aprovechar sus competencias sobre el tributo. Cuando gobernaba el tripartito con PSC-ERC e ICV en 2010, se elevó el impuesto sobre las rentas superiores a 100.000 euros, pero desde que llegó al poder Artur Mas con CiU o con Junts Pel Sí con Carles Puigdemont, el Gobierno catalán no ha modificado la tarifa autonómica.

Desde 2010, el IRPF tiene un tramo regional sobre el 50% de la tarifa y otro estatal, por lo que cada comunidad autónoma puede cambiar los tipos y tramos de su parte del impuesto. Cuando en 2012 el Gobierno de Mariano Rajoy subió el IRPF, comunidades como Madrid o Galicia trataron de atenuar este incremento sobre sus ciudadanos bajando los tipos del IRPF. No fue el caso de Cataluña, que mantuvo un tipo marginal máximo del 56%, de los mayores de Europa, para los contribuyentes de mayor renta. Ni siquiera cuando el Ejecutivo aprobó la reforma fiscal en 2015, cambiando los tipos y los tramos sobre la parte estatal, Cataluña adaptó su tarifa autonómica. De hecho, ha sido la única comunidad autónoma que no ha adaptado su impuesto al nuevo IRPF desde entonces.

Esta inacción la han pagado los trabajadores catalanes, sobre todo las rentas bajas. En concreto los asalariados que ganan entre 12.000 y 35.000 euros son los que más IRPF pagan de España. Si un catalán que tiene un sueldo bruto de 16.000 euros paga 1.611,66 euros de impuesto de la Renta al año, un madrileño con el mismo salario paga 1.434 euros mientras que un valenciano asume 1.468 euros, un murciano 1.476 y un andaluz, 1.473 euros.

Alguien puede pensar que si los catalanes pagan más impuestos, además de porque tienen rentas más elevadas, es porque la comunidad está mal financiada. Sin embargo, Murcia, Andalucía o Comunidad Valenciana están aún peor financiadas en términos per cápita que Cataluña y sus impuestos son más reducidos, según las balanzas territorializadas de 2014 publicadas por el Ministerio de Hacienda. La razón apunta, pues, a la gestión económica de la Generalitat durante los últimos años.

¿Pagarían menos impuestos los catalanes si la región se independizara? A juzgar por la trayectoria de los últimos años, no. Un escenario de presión fiscal reducida sería aún menos probable si la CUP formase parte de un hipotético Gobierno en una Cataluña independiente. La formación de extrema izquierda exigió elevar el IRPF a las rentas superiores a 60.000 euros. Esta petición, que finalmente no se atendió, fue una de las que más obstaculizó el acuerdo con Junts pel Sí para aprobar los Presupuestos de 2017.

La que más impuestos propios tiene

Precisamente, Cataluña no solo cuenta con uno de los Impuestos sobre la Renta más elevados de España. La elevada presión fiscal se traslada a otros aspectos: la comunidad es la que tiene más impuestos propios de todas las autonomías, catorce tributos entre los que se incluyen canones del agua, gravámenes de protección civil, impuestos verdes o sobre las viviendas vacías.

Junto a ello, comprar una casa resulta más caro en la comunidad que en la media de autonomías. El Impuesto de Actos Jurídicos Documentados y Transmisiones Patrimoniales, de gestión regional, es el más alto de España: en el caso de la transmisión de un inmueble que no esté destinado como vivienda habitual por valor de 150.000 euros, la cuota asciende a 15.000 euros (solo Comunidad Valenciana y Galicia la igualan, según el Panorama de la Fisalidad Autonómica del REAF-Regaf). En contraposición, en Madrid se pagan 9.000 euros por la misma operación mientras que la media suele estar en los 12.000 euros.

Impuesto de Patrimonio

La CUP también pedía elevar el Impuesto de Patrimonio. Ahora mismo, Cataluña cuenta con uno de los tributos a la riqueza más altos de España, junto a Aragón y Extremadura. El mínimo exento es el segundo más bajo. Si por defecto es de 700.000 euros, los gobiernos de Cataluña y Extremadura lo bajaron a 500.000 mientras que en Aragón el umbral que exime de pagar este tributo es de 400.000 euros. En el caso de un soltero con 800.000 euros más allá de la vivienda habitual, en Cataluña pagaría año a año 769,51 euros, lejos de los 240 de Andalucía o los 0 euros de Madrid. Solo la superan Aragón (1.164 euros en el mismo ejemplo) y Extremadura (1.099).