La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro - EFE
Información remitida a la Airef

Carmena admite que incumplirá un año antes de las elecciones el plan económico enviado a Montoro

La Autoridad Fiscal pide a Hacienda que aplique medidas correctivas y al consistorio le reclama un recorte de gasto «inmediato» de 45 millones

MadridActualizado:

El Ayuntamiento de Madrid incumplirá, por tercer año consecutivo, el plan económico financiero (PEF) remitido al Ministerio de Hacienda y, de hecho, ya lo ha incumplido en 2017 pese a que lo firmara hace escasos meses. Así lo constata la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) en base a la propia información que le ha enviado el municipio dirigido por Manuela Carmena. En su informe sobre las líneas presupuestarias enviadas por las corporaciones locales, la Airef estima que el consistorio incumplirá el objetivo de superávit para 2018 que incluía el PEF aprobado por Hacienda y el Ayuntamiento el pasado mes de diciembre, tras la destitución del concejal de Economía, Carlos Sánchez Mato.

El Ayuntamiento ya incumplió en 2017 al cerrar con un superávit de 1.099 millones, inferior en 103 millones a los 1.203 millones que se fijaba en el PEF. En 2018 pasará algo parecido: el propio consistorio, en la información enviada a la Airef, reconoce que su superávit este año será de 1.212 millones, inferior a los 1.257 a los que se había comprometido en diciembre en el PEF. Por ello, la Autoridad Fiscal reclama al consistorio que recorte su gasto este año en 45 millones para poder cumplir, aprobando un acuerdo de no disponibilidad. Fuentes de la Airef señalan que esta medida se debe aplicar de forma «inmediata».

En cuanto al Ministerio de Hacienda, le pide que aplique las medidas correctivas que prevé la Ley de Estabilidad que incluyen advertencias y la aprobación de nuevos planes que aseguren el cumplimiento apalabrado por el consistorio, aunque desde la Airef admiten que con la Ley de Estabilidad en la mano se podría incluso pedir sanciones si bien el organismo no lo ve conveniente.

Los ayuntamientos que cumplen con Hacienda tienen como único objetivo de estabilidad estar en equilibrio, pero al pasar a estar bajo su control, las metas se vuelven más exigentes. Es el caso de madrid, que desde 2015 –por escasos 17 millones– incumplió la regla de gasto y pasó a estar bajo vigilancia de Hacienda, con límites más estrictos que se fijan en el PEF.

Los datos que ha facilitado el Ayuntamiento de Madrid a la Autoridad Fiscal incluyen una prórroga presupuestaria para este año, ya que aún no ha aprobado nuevas cuentas por la falta de apoyos. Si bien la intención del consistorio era cumplir con el PEF y así escapar de la tutela de Hacienda a finales de este año, según los datos suministrador a la Airef, para poder cumplir deberá recortar su gasto y así adecuarse a sus propias estimaciones de superávit. De lo contrario, Hacienda puede tumbar el PEF actual y pedir otro o recurrir a medidas más duras que contempla la Ley de Estabilidad en el apartado de medidas coercitivas por incumplimiento reiterado de los planes. Estas medidas pueden llegar desde intervenir el consistorio a sanciones.

La regla de gasto limita el crecimiento del gasto a una tasa ligada al incremento del PIB potencial, que este año fija un tope del 2,4% pero este año el margen es mayor, ante la flexibilización aprobada por el Gobierno hace unos meses para reinvertir el superávit del año pasado en 2018. Las inversiones financieramente sostenibles –que son aquellas que se dedican a proyectos que elevan el crecimiento y se pueden financiar en el periodo fijado– quedan fuera de la regla de gasto, y al ampliarse el catálogo de gastos permitidos bajo este paraguas por el decreto aprobado por Hacienda y una disposición que incluye el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2018, la Airef no evalúa el cumplimiento del indicador.

Para más inri, una enmienda presentada por el PP para los Presupuestos amplía la cantidad de superávit que los ayuntamientos pueden dedicar a estas inversiones, por lo que todo queda abierto. Hasta ahora debían elegir entre el superávit y el remanente de tesorería y coger para inversiones la cantidad más pequeña. Si bien al remanente se le restaban los mecanismos de financiación que adeudaban al Estado, la enmienda estipula que solo sean los mecanismos concedidos en el año, lo que amplía la cantidad a disponer para inversiones. Curiosamente, el superávit previsto por cada ayuntamiento en su PEF obedece al necesario para cumplir la regla de gasto.

Objetivos de estabilidad y de regla de gasto, junto a las desviaciones comunicadas
Objetivos de estabilidad y de regla de gasto, junto a las desviaciones comunicadas

El superávit local será del 0,6% del PIB

Entre las 21 mayores entidades locales del país, Madrid es la que presenta un mayor riesgo de incumplimiento de sus objetivos. Junto al consistorio, la Airef también pide al Ayuntamiento de Barcelona y al de Bilbao recortes de gasto. Sin embargo, en su caso la petición es menos urgente ya que, de momento, la Airef no observa el mismo riesgo de incumplimiento de sus PEF vigentes para este año: ambos ayuntamientos en principio cumplirán en 2018. Asimismo, en el caso de Barcelona, el consistorio de Ada Colau revisó su PEF actualizándolo.

En el conjunto de entidades locales, la Airef prevé que las corporaciones locales cierren este año con un superávit de 0,6% del PIB, como han cosechado en los últimos años equivalentes a 7.000 millones. Como adelantó ABC, el propio Gobierno en sus estimaciones a Bruselas reconoce que los consistorios tendrán un colchón muy superior al objetivo de déficit del 0% que tienen. Con ello, bajarán su deuda, a ojos de la Airef, al 2,2% del PIB, superior a su objetivo del 2,7%.

Ayuntamientos en problemas

Como fuere, la situación entre unos ayuntamientos y otros es considerablemente heterogénea. La Airef resalta también que hay municipios con un desequilibrio en sus cuentas que pone en riesgo su sostenibilidad. Destaca el caso de dos de ellos que han mejorado: Alcorcón y San Andrés de Rabanedo, que han reducido deuda y el periodo medio de pago a sus proveedores.

Sigue siendo crítica la situación de Jaén –su deuda es del 470% de sus ingresos corrientes–, Jerez de la Frontera –con un ratio de endeudamiento del 464%– y Parla –1.055%–. Por lo demás, el riesgo de no ser sostenibles en bastantes años sigue siendo alto para Algeciras, Gandía, LaLínea de la Concepción, Aranjuez, Totana, Navalcarnero, Isla Cristina y Ayamonte, mientras que es moderado en los casos de Alcorcón, Valdemoro, Sanlúcar de Barrameda, San Andrés de Rabanedo y Almonte, y bajo para Granada y Cuenca.