Sucursal de Novo Banco
Sucursal de Novo Banco - EFE

Bruselas da por fin luz verde a la venta de Novo Banco

El fondo norteamericano Lone Star respira tranquilo y ya puede poner en marcha el plan de viabilidad de la maltrecha entidad portuguesa

CORRESPONSAL EN LISBOAActualizado:

Bruselas ha autorizado por fin la venta de Novo Banco al fondo estadounidense Lone Star como opción más ventajosa para garantizar la viabilidad de la entidad financiera, que se fundó en 2014 con los activos saneados resultantes de la quiebra del Espírito Santo. El sí definitivo e imprescindible de la Comisión Europea se ha demorado desde el pasado 31 de marzo, fecha en que el Banco de Portugal aprobó la operación.

El nerviosismo cundía ya en el seno de Lone Star, pero definitivamente puede poner en marcha sus planes de reforma. Y todo porque las palabras de la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, abren la puerta de par en par: “Portugal decidió vender Novo Banco a un nuevo propietario privado, que va a proceder a su reestructuración con unos planes de gran envergadura. Es importante ahora que el nuevo propietario aplique sus planes de manera eficaz, para que el banco pueda apoyar a la economía portuguesa”.

En consecuencia, el montante de la adquisición queda fijado en los 1.000 millones de euros a los que dio el visto bueno el Banco de Portugal. Una operación que concluye muy por debajo de los 4.900 millones que hubo de poner sobre la mesa el Estado para evitar el colapso de la banca lusa cuando quebró el Espírito Santo.

Pero los compromisos en vigor (ahora respaldados de forma taxativa por la UE) determinan que Novo Banco tiene que colocar 400 millones de euros de deuda subordinada en manos de inversores privados.

Ha sido la mayor pesadilla financiera del país vecino desde 2014, aunque no la única (léanse Caixa Geral de Depósitos, Banif, BPI, Millennium BCP). Su vital importancia requirió la comparecencia del primer ministro, el socialista António Costa, a solo unas horas de cerrarse el tope para dar por zanjado un acuerdo y no alargar más la incertidumbre para los mercados.

Fue el propio gobernador del BdP, Carlos Costa, quien aclaró los términos de un pacto que desemboca en un 75% de las acciones para Lone Star, mientras que el restante 25% seguirá con titularidad estatal a través del Fondo de Resolución.

“La rúbrica del contrato permite cumplir el plazo de venta fijado en los compromisos asumidos por el Estado junto con la Comisión Europea”, aseguró. No obstante, todos estos meses llegaron a sembrar la incertidumbre en todo el proceso.

Además de los 1.000 millones estipulados, la firma norteamericana se encargará de efectuar inyecciones de capital por un valor global de otros 1.000 millones de euros, de los cuales 750 se aportaron en abril y los otros 250 en el plazo de tres años.

El Banco de Portugal, criticado por el Gobierno socialista a raíz de su papel, tuvo que salir al paso de la polémica creada con unas palabras tranquilizadoras: “Esto es un paso más en la estabilización del sector bancario nacional, para la cual es beneficiosa la diversificación de fuentes de financiación impulsada por la entrada de nuevos inversores. Este desarrollo permite también reforzar la credibilidad del sector gracias a este desenlace exitoso en un proceso de venta transparente, abierto y de alcance internacional a través del correspondiente concurso”.

Lo que está claro es que Novo Banco se ha venido tambaleando desde que reditó un perjuicio económico de 468 millones de euros, lo que ponía en entredicho la estrategia oficial diseñada para que el anteriormente banco emblemático del país (como demostró en una no lejana campaña publicitaria asociándose a la imagen triunfal de Cristiano Ronaldo) pudiera beneficiarse de nuevas sinergias.

La alta cantidad, referida a su periodo inicial de operaciones entre agosto y diciembre de 2014, hizo que el índice de solvencia financiera de la entidad cayera estrepitosamente del 10,3% al 0,6%.

Llegó a temerse entonces incluso un desplome, solo varios meses después del agujero descubierto en el Espírito Santo cuando se encontraba al frente Ricardo Salgado, hoy imputado por 21 delitos en el sumario de la ‘Operación Marqués’, que señala directamente al ex primer ministro José Sócrates.

Por el camino quedan soluciones que no demostraron la más mínima solvencia, como la que lanzó el gigante chino Minsheng. Este ‘holding’ se vio finalmente afectado por los vaivenes del inmenso mercado asiático, por lo que no llegó a presentar los avales económicos requeridos para liderar una posible adquisición.

La razón no fue otra que la retirada por sorpresa de Haitong Bank, que iba a financiar la operación y mostró a última hora sus dudas sobre la misma. Su propuesta tenía previsto quedarse con el 50% de la entidad y dispersar la otra mitad entre diversos inversores.

Pero la salida del banquero portugués José María Ricciardi de la cúpula de Haitong dio un vuelco al panorama. De modo que Lone Star se permitió dar un ultimátum a Lisboa, argumentando que su oferta caducaría a fecha del pasado 4 de enero. La jugada le acabó saliendo bien.