El responsable de Análisis Macroeconómico de BBVA Research, Rafael Doménech (i), el economista Jefe del Grupo BBVA y Director de BBVA Research Jorge Sicilia (c), y el jefe para España en BBVA Research Miguel Cardoso - EFE

BBVA mejora su previsión de crecimiento al 2,9% pero no cree que se cumpla el déficit

La entidad cree que los salarios seguirán perdiendo poder adquisitivo hasta 2019 y advierte de que sin la crisis catalana, España creceria por encima del 3%

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Los principales organismos y casas de analisis ya han arrancado el calendario de revision de previsiones de crecimiento, mejorando en bloque las relativas a España a cotas cercanas al 3%, por encima de lo que estima el Gobierno, aunque alertando de que la proximidad del ciclo electoral pone en riesgo el cumplimiento del déficit. BBVA Research ha sido el ultimo que se ha unido a esta oleada y ha elevado su pronostico de crecimiento en cuatro y dos decimas para 2018 y 2019, respectivamente, es decir, España crecerá un 2,9% y un 2,5% este año y el que viene. Ello redundará en un avance del PIB en el cuarto trimestre del 0,8%.

La buena salud económica de Europa actúa de tirón de las exportaciones y la inversión empresarial, que aumentarán un 4,8% ambas este año. Estos favorables vientos del exterior llevarán a crear 940.000 empleos hasta 2019 lo que dejaría la tasa de paro por debajo del 14% en dicho año, al 13,7%, y el número de ocupados rebasaría los 20 millones que alcanzaron antes de estallar la crisis ya el año que viene.

Sin la crisis catalana se crecería más de un 3%

Todo ello pese a la crisis catalana, si bien el responsable de Análisis Macroeconómico, Rafael Doménech, ha apuntado que la factura seria de una decima de crecimiento menos este año y dos en 2019. "España creceria por encima del 3% sin esta incertidumbre", ha reflexionado. Los pedidos del exterior por el crecimiento en Europa y EE.UU. han provocado que el sector industrial y las exportaciones se comporten mejor que el resto de España.

No ha sido así en el sector turístico, que se ha comportado peor así como el consumo de los hogares. "La contribución de la demanda interna a la actividad en el cuarto trimestre fue cero. Cataluña creció ocho décimas porque así lo hizo la demanda externa", ha analizado Miguel Cardoso, economista jefe de España y Portugal.

Efecto sustitución en el turismo nacional

En el sector turístico, BBVA advierte un efecto sustitución que está beneficiando a otras comunidades, en concreto en pernoctaciones nacionales, por lo que el efecto negativo está centrándose en Cataluña. Como fuere, el tirón de la industria y las exportaciones de la comunidad supera la del resto de España, ante la mejora del contexto internacional, y está contrarrestando los otros dos indicadores en los que Cataluña pierde fuelle por el independentismo.

Si hay PGE habrá más PIB...y más déficit

Junto a la ayuda del exterior, el sector público también impulsa el crecimiento económico con una política fiscal expansiva, por lo que BBVA alerta del impacto del ciclo electoral a la hora de cuadrar las cuentas. Sin tener en cuenta el efecto del proyecto de Presupuestos Generales del Estado, el déficit cerraría en el 2,4% del PIB, dos décimas por encima del objetivo. Sin embargo, si hay cuentas, se crecerá más que este 2,9% y el déficit podría engordar otras dos décimas, ha considerado Doménech, lo que lo acercaría al 2,6%. Sin cuentas, la entidad considera que la política fiscal ya es expansiva al elevar el déficit primario –más allá del ciclo o del pago de intereses– en tres décimas. Con Presupuestos, la expansión sería dos décimas mayor. «No saldrían gratis», ha sostenido Doménech.

Donde no habrá grandes repuntes será en los salarios. BBVA prevé que crezcan un 1,1%, cuatro décimas menos que la inflación, por lo que hasta 2019 los trabajadores no ganarían poder adquisitivo. Entonces la entidad augura que la remuneración por asalariado crezca un 2,1%, cinco décimas más que el IPC de dicho año. BBVA calcula que todo incremento superior al 2% este año revertirá en destrucción de empleo.

Es decir, las empresas tienen margen para subir los sueldos más de lo que lo están haciendo, ya que el año pasado la retribución por asalariado creció un magro 0,1%. El aún elevado desempleo es el principal obstáculo a una subida de sueldos mayor.

Doménech ha defendido que las pensiones mínimas deben «estar blindadas» y crecer con la inflación o como el salario mediano de la economía para evitar que pierdan poder adquisitivo. Por ello, ha valorado las medidas aprobadas para elevar las nóminas a los jubilados de menor renta, aunque ha advertido del coste que tendrá.