El presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), José Luis Escrivá
El presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), José Luis Escrivá - EFE
Un efecto de más de 14.000 millones de euros sobre la actividad

La Airef cree que la crisis en Cataluña puede recortar 1,2 puntos al crecimiento del PIB en 2018

La Autoridad Fiscal estima que según persista la inestabilidad, el déficit se disparará en hasta cinco décimas al 2,7% el año que viene

MADRIDActualizado:

La economía española enfrenta en Cataluña su mayor riesgo a futuro. La incertidumbre política generada por el desafío independentista aparece como el gran obstáculo que puede frustrar el crecimiento y la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha contabilizado este peligro, que fluctúa según su duración y gravedad. Si la inestabilidad política en la región continúa en 2018 recortaría hasta 1,2 puntos al crecimiento del conjunto de España, es decir, el PIB crecería solo un 1,5% frente al 2,3 previsto por el Gobierno, que ya contempla un impacto negativo de tres a cuatro décimas. El impacto sobre el PIB sería de 14.500 millones menos de actividad de producirse este escenario.

De la duración de la crisis catalana dependerá que la intensidad sea mayor. La Airef estima que de no haberse desencadenado el órdago secesionista, España crecería un 2,7% el próximo año, una décima más de lo que preveía el Ejecutivo hasta esta semana y cuatro por encima de la estimación que contempla ahora el plan presupuestario, del 2,3%.

La Airef detalla en su informe sobre previsiones macroeconómicas que la crisis catalana tiene dos dimensiones. El primer shock es común a toda la economía española y golpea sobre el consumo, sobre todo el de bienes duraderos. Posteriormente, afecta a la inversión, después golpea a los mercados financieros y luego al crédito. También salpica a otros indicadores: por ejemplo, la deslocalización de visitas turísticas que irían a Cataluña para finalmente dirigirse a otros países.

Ello también tiene un efecto negativo sobre las finanzas públicas: el Gobierno ha empeorado en una décima su pronóstico de déficit al 2,3% del PIB para 2018. Sin embargo, la Airef alerta de que el golpe sobre las arcas públicas también podría ser mayor: de entre dos décimas y hasta cinco décimas, lo que dejaría el déficit del año que viene en el 2,7% del PIB. Todo dependería del efecto sobre la actividad, que redundaría en menores ingresos y un menor denominador vía PIB.

La Airef avisa de la importancia de la economía catalana en el tejido del conjunto de España: por cada punto de menos crecimiento del PIB de la región, España perdería 0,2 décimas. Algo parecido a lo que ocurriría en el empleo, proporcional al peso de la economía catalana en España, del 19%.

Es en esta dimensión común donde la Airef ofrece estimaciones. El otro impacto sería solo para Cataluña y aquí la Airef avisa que nos encontramos en territorio inédito: el efecto negativo sería mucho mayor pero el organismo no cuantifica cuánto ni se atreve a decir si la región entraría en recesión como sí han hecho agencias como S&P. «No existen episodios comparables en la literatura económica», afirman desde la Airef.

La Autoridad Fiscal publicará un seguimiento en tiempo real de la evolución de la economía catalana desde la semana que viene para ofrecer cifras sobre la situación. «Todavía no hay datos para conocer el alcance de la perturbación», apuntan fuentes de la Airef.

De cara a este año, el organismo dirigido por José Luis Escrivá avala las previsiones remitidas por el Gobierno a Bruselas, que incluyen un crecimiento del PIB del 3,1% este año. En todo caso, el impacto en 2017 de la crisis catalana será «pequeño»: la Airef calcula que el PIB crecerá un 0,8 en el tercer y en el cuarto trimestre y apunta que España tendría que crecer menos del 0,4% en el último cuarto del año para que su crecimiento anual fuera menor al 3%.

Un bajón del avance del PIB intertrimestral del 0,8% al 0,4% que la Airef ve «poco probable» ya que se ha observado «en menos del 15% de los casos desde principios de los 90», afirman desde el organismo.