La organización criminal organizaba descuentos de hasta el 30% respecto a la comercialización habitual
La organización criminal organizaba descuentos de hasta el 30% respecto a la comercialización habitual - ABC

La UCO asesta el primer golpe policial a empresas piratas de energía

Un liquidador encabezaba el grupo criminal que estafó 100 millones con la venta de luz a pymes

MadridActualizado:

Es el primer golpe policial a las comercializadoras de electricidad piratas, empresas que compran la energía a los grandes distribuidores y la ofertan luego a los clientes. A los pocos meses, cuando la cartera de clientes está consolidada -tenían unos 4.000- dejan de pagar el producto (la luz) pero siguen cobrando. Un negocio redondo: un fraude de más de 60 millones de euros, al que la UCO de la Guardia Civil, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz acaba de poner coto. A esas cifras hay que sumar otros 20 millones de agujero en peajes no recaudados y 14 millones más que no pagaron a Hacienda. Ya hay 18 detenidos en Madrid, Barcelona, Tarragona, Gerona, Alicante y Valencia y se han bloqueado inmuebles, sociedades, productos financieros, coches y hasta un velero.

Al frente del entramado criminal está Esteban Roig Padrosa, un liquidador de empresas de todo tipo de sectores al que persiguen numerosos afectados. Aseguran que los ha dejado en la ruina y se han organizado en una plataforma. Roig, con vínculos en el sector energético desde que este se liberalizó, había constituido un complejo entramado a base de sociedades interpuestas y testaferros (se han detectado 24), que se encargaban de crear y hacer desaparecer el entramado empresarial sobre el que, en un margen de tiempo de siete meses como máximo, se apoyaba la estafa.

Las empresas piratas que vendían luz a coste cero para ellas eran trece, diez ya inhabilitadas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), según informó la subdirectora adjunta de Energía, Paloma Espeja. Fue este organismo el que alertó del fraude al detectar el desfase entre la energía contratada y la que finalmente se comercializó.

En su nuevo camino delictivo Roig y su red vendían electricidad sobre todo a grandes pymes, clientes de alta tensión y algunos clientes domésticos; les cobraba (aunque con suculentos descuentos respecto a otras empresas que podían alcanzar hasta el 30%) pero no pagaba a los suministradores. Y así, cliente tras cliente, ha enjaretado la estafa de cien millones.

La UCO, según informó el teniente coronel responsable de Delicuencia Económica, Francisco Almansa, investigaba el fraude desde el año 2012, con un primer expediente en 2014 remitido a la Fiscalía. Almansa detalló la hiperactividad de la organización que abría y cerraba continuamente empresas y destacó que es la primera vez que penalmente se logra actuar contra unas empresas que, hasta ahora, eran sancionadas administrativamente, por lo que podían seguir defraudando a las generadoras de electricidad y a Hacienda.

La organización criminal ofrecía descuentos del entre el 20% y el 30% con respecto a la comercialización habitual, según concretó la subdirectora de Energía de la CNMC. «Buscaban una red de clientes y una vez consolidada, accedían al mercado mayorista para ofrecerles la electricidad con precios muy competitivos para, inmediatamente, dejar de comprar energía, desapareciendo tras detectarse por los reguladores el desfase».