Economía

Las aseguradoras cancelan miles de pólizas deficitarias de flotas de coches

AXA, Mutua Madrileña y Mapfre renuncian a millones de euros en primas para mejorar la rentabilidad del ramo

La crisis obligó a muchos asegurados a anular o reducir sus coberturas
La crisis obligó a muchos asegurados a anular o reducir sus coberturas - ABC
MONCHO VELOSO - Actualizado: Guardado en:

La guerra de precios en pólizas de automóvil provocó la entrada en pérdidas técnicas de este ramo del seguro. Por eso en 2016 casi todas las aseguradoras han subido las primas a parte de sus clientes. Pero no ha sido la única actuación para recuperar la rentabilidad de la cartera y en coches de empresa y alquiler las medidas han sido más duras. Varias de las principales compañías del ramo han venido cancelando en los tres últimos años miles de pólizas deficitarias de flotas de vehículos.

Mapfre, AXA y Mutua Madrileña son tres de las grandes aseguradoras de automóviles del país que han hecho este saneamiento entre 2014 y 2016. Las tres han decidido no renovar una parte de los seguros en pérdidas suscritos por empresas y compañías de «renting» para sus flotas y renunciar a los cientos de millones de euros en ingresos por primas que les reportaban, pero que no compensaban los gastos en reparaciones y siniestros que acarreaban.

La última en llevar a cabo este ajuste ha sido Mapfre. La compañía, líder en el ramo de automóvil con una cuota de mercado superior al 20%, ha suprimido en lo que va de año en España 170 millones de euros en pólizas de flotas de automóvil, responsabilidad civil de directivos y accidentes. Solo con esto Mapfre ha mejorado su ratio combinado en 1,1 puntos porcentuales, situándose en España en el 92,4%.

Esta ratio compara lo que una compañía gasta en indemnizar a sus asegurados con lo que ingresa por las pólizas. Cuando está por debajo del 100%, por ejemplo en el 80%, indica que la compañía gasta en siniestros 80 euros de cada 100 que cobra a sus usuarios; es decir, tiene un margen de beneficio de 20 euros. Sin embargo, cuando supera el 100% supone que no genera negocio suficiente para atender esos costes. La ratio del sector superó en algún mes de 2015 ese 100% y rozó el 104%.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? La crisis obligó a muchos asegurados a abandonar el coche y anular o reducir sus coberturas; para mantenerlos o evitar que se fueran a la competencias las compañías entraron en una competencia de precios que redujo la prima media desde 2008 un 20%. Las aseguradoras lo soportaban porque el menor uso del coche redujo los accidentes y las indemnizaciones. Pero ahora, al aumentar la siniestralidad y las compensaciones -más elevadas también por el nuevo baremo que las calcula- esa situación es insostenible.

En vehículos de empresas y de «renting» esa batalla comercial fue más agresiva. Por si fuese poco, son coberturas que requieren una gestión más compleja y costosa, y que sobre todo implican mayores indemnizaciones porque la siniestralidad es elevadísima: son automóviles que dan más partes y visitan el taller con gran frecuencia.

AXA España, que ostenta en torno al 10% del mercado, hizo un saneamiento masivo de seguros a flotas entre 2014 y 2015, reduciendo su cartera en unos 100 millones de euros al no renovar con unas diez compañías de «renting», incluidos fabricantes. Solo el año pasado la compañía canceló 100.000 pólizas deficitarias de coche.

Problema de tarificación

«Este negocio es difícil de rentabilizar para cualquier aseguradora porque es diferente al de automóviles particulares. En flotas todos los vehículos tienen la misma prima, no se adapta el riesgo a cada vehículo. Esto dificulta que funcione correctamente la ciencia aseguradora», explica el jefe de producto de autos de Liberty Seguros, César Larrad, quien añade que por ello no es un nicho prioritario para su compañía.

Fuentes del sector hablan directamente de un negocio «ruinoso» por esa combinación de tarifas bajas y siniestralidad muy elevada y por tanto ven normal que las compañías suban primas o cancelen pólizas. Para otros, no es de por sí un negocio deficitario, sino mal tarificado a raíz de esa feroz competencia. Las aseguradoras, volcadas ahora más en la rentabilidad de sus carteras que en ganar nuevos clientes a cualquier precio, están siendo más rigurosas al fijar los precios de suscripción, e incluso están implantando sistemas avanzados de tarificación segmentada por clientes.

«En 2015 comenzamos a detectar que el mercado estaba cambiando: variamos nuestra estrategia tratando con mayor rigor tanto la asunción de nuevos riesgos como la renovación de nuestra cartera», admiten desde Mutua Madrileña, otro gran operador (13% del mercado) y que en 2009 lanzó su filial especializada en flotas, Globalis.

Globalis hizo también entre 2014 y 2015 una limpieza de pólizas en pérdidas para ser igual o más rentable con menos volumen de primas. La filial, que perdía 4,15 millones en 2014, su quinto año de vida, entró en beneficios el pasado ejercicio con 1,6 millones.

La cancelación de estas pólizas por las asegurados no implica que las flotas se hayan quedado sin cobertura. Cuando un particular o una empresa no encuentra quien le asegure puede acudir al Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) para suscribir el seguro obligatorio. Desde el sector indican a ABC que no hay constancia de que las flotas se hayan visto obligadas a acudir a ese fondo de garantía. Es decir, hay otras aseguradoras que han aceptado asegurarlas. Quizá a un precio más bajo para crecer en clientes.

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