Rafa Nadal posa el trofeo de su decimosexto grande de su carrera
Rafa Nadal posa el trofeo de su decimosexto grande de su carrera - EFE

Nadal: «¿Roger? No necesito ningún estímulo»

Con este US Open, Nadal suma dieciséis grandes. Cada vez que suma uno nuevo, surge la comparación con Federer y sus 19 Grand Slam, algo que él trata de evitar a toda costa

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En su última aparición en la sala de prensa del Abierto de EE.UU., Rafael Nadal no apareció solo. Le acompañó el trofeo del decimosexto grande de su carrera, reluciente como una patena, que acababa de conseguir con rotundidad ante el sudafricano Kevin Anderson. El dominio del número uno en la pista fue tan claro (6-3, 6-3, 6-4) que apenas se discutió el enfrentamiento. «Jugué el partido correcto, el que necesitaba jugar. Metí muchas bolas dentro, le dejé jugar, tratando de que hubiera peloteos largos», explicó, en referencia a su estrategia contra un sacador nato, muy alto, al que le cuesta más moverse. «Traté de aprovecharme de eso y moverle».

Más atención hubo al creciente tamaño de la leyenda de Nadal. A sus 31 años, ha ganado dos grandes esta temporada (Roland Garros y Nueva York) y se ha consolidado como número uno. Algo que costaba pensar en las últimas tres temporadas, en las que el mallorquín sufrió lesiones y problemas de confianza que mermaron su rendimiento y llegaron a poner en cuestión su posición privilegiada en el circuito. «Era difícil imaginar hace ocho o nueve meses que ganaríamos dos Grand Slam cada uno», dijo sobre él y su gran rival, Roger Federer, que también andaba en horas bajas a finales del año pasado.

El secreto para esta nueva oleada de éxitos es el esfuerzo, el motor de su carrera. «Hice el trabajo correcto»; aseguró. «Creo en el trabajo diario, todavía creo que sirve para mejorar, y me levanto cada mañana con la pasión de ir a la pista y mejorar. Probablemente es la razón de que todavía puedo competir en este deporte».

Con este US Open, Nadal suma dieciséis grandes. Cada vez que suma uno nuevo, surge la comparación con Federer y sus 19 Grand Slam, algo que él trata de evitar a toda costa. «No necesito ningún estímulo», respondió sobre si la carrera en ese palmarés le motiva. «Yo soy feliz si estoy bien. Si hay otro mejor que yo, bienvenido sea. En la vida uno siempre puede estar frustrado, pero yo no entiendo la vida así. No necesito coger a Federer. Estoy muy feliz y seguiré trabajando sin preocuparme de lo que puedan conseguir los demás».

Es imposible predecir el futuro, pero este torneo ha dejado claro que Nadal tiene todavía un hueco en él. «Todavía quiero competir y todavía tengo nervios cada vez que salgo a la pista. Mientras eso siga pasando, seguiré aquí», sentenció.