Novak Djokovic
Novak Djokovic - De San Bernardo

Mutua Madrid OpenRayo de esperanza para Djokovic

El serbio, mejorado ayer ante Nishikori, trata de acercarse al jugador total que fue

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Lo primero que llama la atención de este Novak Djokovic es su cuerpo, aparentemente más delgado, incluso con pinta de tirillas ya que no luce tanto músculo en los brazos. Es otro tenista, un jugador muy diferente a aquel depredador que hizo lo que quiso con todo aquel que se le puso por delante, tan superior que su gobierno parecía interminable. Pero, así es la vida, se le apagaron las luces por una lesión en el codo derecho y también le devoró la ansiedad, saciado una vez cerró el círculo con la conquista en París de los cuatro grandes y sin respuestas desde hace ya casi dos años. Fue dando bandazos, se puso a trabajar con Andre Agassi y Radek Stepanek después de finiquitar a su equipo de toda la vida y, desesperado, reculó para volver hace algo más de un mes con Marian Vajda, el técnico que mejor le soporta. Con todo, no pasó recientemente de octavos en Montecarlo (derrota ante Dominic Thiem) y solicitó una invitación al Godó para luego perder en su estreno ante el 140 del mundo (Martin Klizan), pero ayer, en el Mutua Madrid Open, encontró un rayo de luz al vencer, y con buena nota, a Kei Nishikori (7-5 y 6-4), una primera ronda que hace nada podría haber sido una final y de las gordas. «Es justo lo que necesitaba», reconoció el serbio, oxigenado y con un tenis, por momentos, bastante aseado. El monstruo, ahora 12 del mundo, quiere despertar.

Los rivales opinan

El circuito, puede que incluso también Nadal, necesita que Djokovic recupere ese espíritu indomable que le llevó hasta los 12 Grand Slams, con el personal convencido de que iba a superar incluso hasta a Federer en el palmarés. Ha vuelto la bicefalia a los torneos y hay quien sostiene que la cosa es mucho más aburrida, pues el serbio está en el diván buscando no se sabe qué, Andy Murray sigue en la enfermería, Stan Wawrinka también está herido y los guerreros de segunda fila han pegado un bajón alarmante. De ahí que las mejores raquetas reclamen el renacer de Djokovic, que tiene todo el crédito del mundo según los especialistas consultados.

«Estoy seguro de que volverá, sí», sentencia John Isner sin titubeos. «Estará arriba, no tengo dudas. La gente se olvida de que es humano también y no hay que olvidar que ha estado cuatro años dominando el circuito con una enorme autoridad. Si va cogiendo confianza en sí mismo, lo logrará. Es uno de los tres o cuatro jugadores más importantes de esta era en el tenis, sus números son increíbles. Cuando he jugado contra él estando a su mejor nivel, creo que ha sido el mejor rival al que me he enfrentado», confirma el estadounidense. Kevin Anderson comparte esa teoría, aunque admite que mandar con tanto poder como antes será complicado. «Ha sido, si tenemos en cuenta los últimos cinco o seis años, uno de los grandes dominadores de todos los tiempos. En todas las superficies, además. No ha jugado demasiados partidos, pero cuando vaya acumulando irá recuperando la confianza y el ritmo. Volverá a ser peligroso, puede volver a hacer lo que ya hizo antes. Será duro, pero porque fue increíble. Ganó grandes, los mejores torneos... Son expectativas muy altas». Juan Martín del Potro, buen amigo del balcánico, pide un voto de confianza y un punto de paciencia, sabe de sobra de lo que habla. «Con Nole charlo bastante y le transmito mis experiencias. Sé lo difícil que es para él, un jugador tan bueno que acostumbra a ganar todos los torneos que juega y que de repente llega a Madrid y tiene una primera ronda contra Nishikori. Ese partido sería la final de cualquier torneo. Pero son muy pocos los que pueden recuperar su nivel después de un periodo largo. Yo lo viví y no es lindo que la prensa te compare, que hablen de que Djokovic está lejos de ese nivel. La realidad no es esa, pero seguro que le da más fuerza».

David Goffin se suma al debate con algo más de prudencia, expectante el belga por lo que puede ser. «No sé. Creo que está en el buen camino para volver. Está muy concentrado, trabajando mucho y entrenándose. Es muy profesional y ahora ha vuelto con su antiguo entrenador. Físicamente se siente bien, y si no le molesta más el codo, veremos de lo que es capaz. No sé si volverá a su mejor nivel, porque cuando estuvo a su mejor nivel lo ganaba todo, incluso en tierra, pero tengo curiosidad por ver si regresa a tope». Y la respuesta más contundente la da Dominic Thiem, verdugo de Djokovic en esos octavos de final de Montecarlo y que intuyó el renacer del monstruo. «Creo que sí, volverá. Especialmente en el partido que jugó contra mí en Montecarlo, se veía ese fuego en sus ojos cuando me remontó en el primer set. Todo el mundo se acordó de sus mejores momentos y si puede mantener esta línea ascendente, volverá a lo más alto».