Nadal, con el trofeo que le acredita como número uno de 2017
Nadal, con el trofeo que le acredita como número uno de 2017 - EFE

Nadal-GoffinChequeo al número uno

Nadal, que el domingo recibió el trofeo como líder de la ATP, debuta en el Masters ante Goffin pendiente de su rodilla

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Antes de vestirse de corto y cerrar hoy la primera jornada de la fase de grupos de la Copa de Maestros, Rafael Nadal, repeinado y con traje y corbata, acudió ayer a la pista central del impresionante O2 londinense para recibir un trofeo que le hace especial ilusión, por mucho que repita que el ranking, a estas alturas, ya no importa tanto. Al español se le concedió la copa que le acredita como número uno del mundo pase lo que pase esta semana en la Copa de Maestros, a la que acude convencido de que puede pelear, vaciándose hasta la última gota y pendiente de la evolución de su rodilla. A partir de las 21 horas de este lunes (Movistar Deportes 2 y ABC.es), hay un chequeo general para calibrar el verdadero estado del tenista balear.

Contada está ya la obsesión de Nadal por este torneo, uno de los pocos que le faltan en este palmarés estupendo y que este año parece más accesible que nunca. Faltan las primeras espadas por diferentes problemas físicos (Novak Djokovic, Andy Murray, Stan Wawrinka, Kei Nishikori...), pero tampoco está el mallorquín para tirar cohetes. En los últimos días, sin embargo, se ha entrenado a un ritmo alto y ayer lo hizo con Pablo Carreño –está como reserva en Londres por si algún participante sufre algún contratiempo–, que se llevó el set que jugaron en la pista auxiliar del O2.

Para empezar, Nadal se enfrenta a David Goffin, octavo del mundo y con dos títulos en la gira asiática (Shenzen y Tokio). El belga, sin embargo, no ha cuajado la mejor temporada y tiene un estilo que puede beneficiar al español, pues aunque hace muchísimas cosas bien y con una sencillez asombrosa, no dispone de un golpe definitivo. «Rafa es el rival más complicado para empezar el torneo. No va a ser nada fácil. Nos hemos enfrentado en buenos partidos, como el que disputamos en el Masters 1.000 de Madrid sobre tierra batida», recuerda el belga, que perdió ese duelo y también el de Montecarlo en los dos únicos precedentes. Servirá la cita para comprobar el estado de la rodilla del número uno del mundo.