Real MadridLa charla de los capitanes ante veinte días claves

Inyectan confianza al plantel para ganar al Borussia, al Sevilla, el Mundial de Clubes y el clásico

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Los futbolistas del Real Madrid estaban tocados tras el empate de San Mamés. Dominaron el partido, tuvieron el balón durante el 64 por ciento de los minutos, no marcaron gol y para colmo se llevaron una paliza arbitral de cartulinas amarillas y una roja cuando el equipo que más cera encendió fue el que más defendió, el Athletic. El enojo de Ramos tras su expulsión era expresivo. Además de dejar al equipo con diez hombres vio cómo eran amonestados Cristiano, Casemiro y Carvajal, mientras Raúl García hizo cinco faltas de tarjeta y se marchó del campo con el contador a cero. La indignación era, y es, total en el vestuario. Algunos jugadores estaban desmoralizados por la impotencia de las dos últimas salidas, al Metropolitano y a San Mamés, que pudieron ganarse y se empataron. Zidane, Ramos y Marcelo calibraron el ambiente y se encargaron de elevar la moral. Una labor de levantamiento del pulso que fue vital ayer en Valdebebas.

El mensaje lanzado por los capitanes en la cocina blanca fue una inyección de confianza en la capacidad de reacción ante los imponderables, un mensaje paralelo al lanzado por Florentino Pérez a los socios legendarios: «La unidad es la clave de la estabilidad». Eso señalaron los capitanes a la plantilla: «Unidos sacaremos esto adelante. Vienen veinte días decisivos para cambiar la situación y demostrar que podemos aspirar a todo».

Superar bien los cinco partidos

Los líderes del plantel han sacado un cartel dialéctico ante sus compañeros: «Tenemos cinco partidos, tres en casa, en los que debemos devolver la fe a la afición y comenzar el nuevo año en una situación muy diferente. Hay que ganar el Mundial de Clubes y los otros tres partidos». Los jefes del grupo pidieron a todos que se entreguen también al máximo frente al Borussia Dortmund, aunque la clasificación de la Champions esté asegurada, conel fin de eliminar esa tendencia del aficionado a la resignación y despertar su esperanza. Hay otro punto de partida psicológico: «El Real Madrid no puede perder nunca y menos en su campo», destacaba ayer un profesional del equipo. «Para este club no hay partidos sin importancia, todos lo son».

En ese mismo sentido, los primeros espadas del cartel advirtieron a sus compañeros de la necesidad empírica de vencer al Sevilla en la Liga antes de pensar en el Barcelona. Era una misiva escrita especialmente para los jóvenes. «Hay que vencer primero al Sevilla, que es un duro rival, y concentrarnos después en conseguir el Mundial de Clubes antes de poner la mirada en el clásico. Sí, hay que intentar ganar al Barcelona, pero si perdemos puntos este sábado la situación no será la misma». Era otro aviso para los jugadores que no son titulares habitualmente, pues deberán cubrir las ausencias de Ramos, Casemiro y Carvajal, castigados. Un capitán puso el broche: «Para aspirar a la Liga hay que ganar a Sevilla y Barcelona en nuestra casa».

Asensio, alta; Bale, a punto

Las lesiones son una de las razones fundamentales de los puntos perdidos en la Liga. Han roto el once titular durante cuatro meses. El club espera que el infortunio escampe. Asensio volvió ayer a los entrenamientos. Reaparecerá mañana ante el Borussia Dortmund. Carvajal es baja por sanción. No jugará hasta el Mundial.

Bale volvió a ejercitarse con balón. Él decidirá cuando se siente en condiciones de jugar. En ese momento, el Real Madrid dejará por fin la enfermería vacía. Los doctores no se lo creerán. Creer en sí mismos es lo que ensalza Ramos en el vestuario. «De muchas peores hemos salido. Solo necesitamos varios triunfos seguidos». Para el plantel, todo lo que se habla de Kepa o de fichajes les parece oportunista.